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En Nombre del Amor [+18]

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En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Mar 13 Mayo 2014 - 6:07

En nombre del amor la gente comete locuras, mata, miente, lastima, amenaza.

Pero en realidad todas esas cosas son por amor, o simplemente son otros intereses disfrazados con esta palabra.


Emma es una chica que lucha por lo que quiere, con un pasado turbio y un secreto que desconoce que le cambiara la vida. Piensa que ha dejado todo atrás y que en este nuevo lugar las cosas mejoraran.

Cam es un chico que lo tiene todo o al menos piensa que lo tiene, que pasa cuando te encuentras con esa persona que te hace ver que te falta algo.


Un amor muy fuerte, muchos obstáculos y una vida llena de secretos.

Pero todo es en nombre del amor
brendagmtz94


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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Miér 14 Mayo 2014 - 8:47

Prologo

No sé como termine en esta situación, estoy sola, no tengo a nadie, nunca he tenido a nadie, pero ahora me siento más vacía que antes. Como pude ser tan malditamente estúpida para terminar así, debí de escuchar mis instintos que me decían que me alejara lo más lejos posible, pero escuche a mi corazón y el desgraciado se equivoco.
Ahora tengo un secreto que no voy a poder ocultar por mucho tiempo y tengo que huir de mí, de él y de mi pasado.

20 años antes.....
-Es la bebe más bella del mundo, no te parece papa-. Me incline y bese a mi hija en su segundo cumpleaños, estaba creciendo demasiado rápido, siento que fue ayer cuando la tuve por primera vez en mis brazos.
-Claro que es una belleza salió a su madre y tu querida te pareces a mí.- Papa soltó una carcajada y no pude hacer más que sonreír, la pequeña Ema estiro sus regordetes brazos para poder tocar la cara de su abuelo.
El la tomo en sus brazos y ella le regalo una sonrisa. Una figura en la puerta capto mi atención, esa persona de ojos tan azules iguales a los de Ema, me dejo sin aliento, no entiendo como después de tanto tiempo su presencia todavía me hace sentir como el primer día en que nuestros caminos se cruzaron. Su voz me saco de mis pensamientos devolviéndome de nuevo al presente.
-Hay están mis dos amores, Ana tenemos que bajar con los invitados, no se puede empezar una fiesta sin la festejada-. Daniel tomo a Ema en sus brazos y ella se acurruco como siempre hacia cuando su padre la tomaba.
-Donde esta Ben, no lo he visto y tengo la sospecha que está tramando algo-. Ben es un niño maravilloso de 5 años que por desgracia perdió a sus padres hace un año en un accidente automovilístico, esa desgracia no solo dejo a Ben sin padres se llevo a mi único hermano y a mi mejor amiga, me parte el corazón que el ya no tenga a sus padres pero se ha adaptado al cambio y lo amamos de igual manera que amamos a Ema.
Unos pasos se escucharon subiendo por las escaleras dejando contestada mi pregunta antes que Daniel tuviera la oportunidad de decir cualquier cosa.
-Hay esta tu respuesta.- Daniel señalo hacia la puerta justo cuando Ben entraba acompañado del Cameron, ambos venían empujándose y Ben sostenía entre sus pequeñas manos unas flores del jardín.
-Tía Ann, encontré el regalo pefecto pada Ema, mira-. Alzó lo mas que pudo la flores para que yo pudiera verlas, definitivamente acababa de cortar la flores que tanto trabajo me costó plantar. Papa y Daniel se rieron entre dientes, mientras Cameron se acercaba sigilosamente a donde estaba la ventana, se quedo unos segundos viendo con el seño fruncido, la carcajada de papa y Daniel me sacaron me hicieron voltear para ver como Ema, le arrojaba las flores a Ben. Cameron volteo en ese instante y soltó una carcajada.
-Te dije que no le iban a justar, esas son muy feas. Le hubiéramos traído los gusanos con ellos iba a poder jugar. La rotundidad de Cameron, nos hizo sonreír a todos, menos a Ben que se quedo pensando detenidamente.
-No seas tonto Ema no sabe jugar con gusanos todavía, además ella es una niña y las niñas no juegan con gusanos. Verdad tía Ann-. Daniel se adelanto a contestar antes de que pudiera decir cualquier cosa volví a observar a Cameron que seguía buscando algo por la ventana.
-Cam.- Me acerque a el agachándome para ver qué era lo que miraba con tanta concentración. - Que es lo que buscas en la ventana.- Cameron tardo en contestarme, pero cuando lo hizo me dejo helada.
-Al hombre, que estaba parado entre los arbustos, nos estaba mirando y cuando lo vi se fue.- Cam seguía buscando al hombre que se había asomado por la ventana.
-Todos nosotros hay que bajar ya y ustedes dos compórtense, no coman demasiados dulces está bien.- La voz de papa me desconcertó, estaba tan metida en lo que me había dicho Cameron que no me di cuenta que estaba temblando hasta que Daniel me tomo en sus brazos y me hablo.
-Que te sucede Ann, te has puesto blanca, te sientes mal.- no hice nada más que mirarlo a los ojos y sé que lo que vio en mi rostro fue miedo porque lo pude ver reflejado en sus ojos.- Ann dime algo que te pasa me estas preocupando-. Papa se dio cuenta de mi estado en ese instante y decidió sacar a los niños del cuarto de Ema y dejarnos a Daniel y a mis solos. No sabía que era ese miedo que se estaba propagando por todo mi cuerpo, tenía miedo de algo y sé que es irracional y loco, pero algo me decía que lo que ocurriera hoy cambiaria mi vida.
-Cam ha visto a alguien por la ventana y dijo que cuando lo vio se escondió. Daniel y si ese alguien es Jack que vamos hacer.- Sentí que entre en su frenesí el pánico se estaba apoderando de mi y sentí frio y una palpitación en el corazón tan fuerte, tenía que estar con mi bebe y con Ben.
-Tranquilízate Ana, respira mi amor-.Su voz me tranquilizo, el me abrazo y empezó hacer círculos en mi espalda, estaba susurrando palabras a mi oído haciendo que el pánico disminuyera, me sostuvo un rato y después me alejo un poco para poder verme a los ojos. -Ya estas mejor-. No hice nada más que asentir y el no aparto sus ojos de mi. - Escúchame, pondré más vigilancia a la casa si eso te tranquiliza, pero creo que estas exagerando un poco, Cam se pudo haber confundido con las sombras o con algún invitado divagando por la casa.- Término de hablar y me beso, me tranquilice y asentí a todo lo que me dijo juntos salimos de la habitación de Ema y deje los pensamientos del loco de Jack atrás, el estaba lejos, no habíamos sabido nada de él en un tiempo.
**********
La fiesta de Ema fue un éxito, todos nos divertimos después de hablar con Daniel y papa de lo que Cam había visto me quede más tranquila acerca de Jack.
La fiesta nos había dejado agotados, papa se dirigió a su casa, después de platicar un poco y consentir a sus nietos, Ben se había quedado dormida en el piso de la sala después de un rato y Daniel lo subió a su habitación, yo me quede con Ema en la sala, ella estaba dormitando, con una mano tomaba un mecho de mi cabello y con la otra la medalla que le habíamos dado cuando nació, su cabello rubio estaba por todos lados y sus ojos me estaban mirando fijamente, sabía que tenía que dormirla, pero algo dentro de mi quería tenerla más tiempo despierta y observarla, después de cinco minutos empezó a cantar su canción para que pudiera dormir. Me quede un rato más en la sala hasta que vi a Dabi él en la puerta observándonos con adoración.
-No tienes de cuanto amo nuestra familia, a ti-. Hizo una pausa y deposito un beso en mis labios.- A nuestra pequeña Ema-. Deposito un beso en su frente y termino diciendo.- Y a Ben que nos ha traído tanta alegría después de esa devastadora desgracia.
Ema estaba dormida en mis brazos y nos levitamos para poder llevarla a su habitación y dejarla en su cuna. Todo el camino hacia su cuarto pensé en lo que haría si no la tuviera, la amaba tanto que no sabría que haría sin ella o sin Ben. Daniel me beso en la sien, sacándome de mis pensamientos y de ese mi preocupación injustificada. Depositamos a Ema en su cuna la observamos por unos minutos y nos fuimos a checar al Ben, depuse nos fuimos a la cama y caí en un sueño intranquilo lleno de desesperación y temor.
**********
El llanto de Ema nos levanto a Daniel y a mí, seguido de un estruendo, nos levantamos y salí corriendo a la habitación de Ema para ver lo que estaba pasando, cuando entre no vi a Ema por ningún lado, solo vi la ventana hecha añicos y vi a un Daniel aparecer a mi lado desconcertado viendo a un Ben tirado en el piso.
Nos apresuramos hacia Ben que estaba inconsciente y que volvía en sí, el empezó a llorar y yo lo tome en brazos mientras Daniel se asomaba para ver a un hombre corriendo con mi bebe es sus brazos. Mi corazón se detuvo cuando vi el rostro del hombre era Jack y se estaba llevando a mi bebe, Daniel salió corriendo detrás de él pero fue inútil Jack había desaparecido con mi bebe y mi mundo se vino abajo.
Mi bebe no estaba, ya se la llevo, que iba hacer con ella, un grito descargador corrió por toda la habitación y me di cuenta que era yo, Ben se alejo asustado y Daniel corrió a recogerlo para poder calmarlo.
Lo último que recuerdo fue ver todo negro sentir un dolor, tan grande en el pecho y despertar a la mañana siguiente sin mí bebe.


8 años después....
Ema de 10 años
Ema
Tengo que esconderme bien si papa me encuentra se va a enojar mucho conmigo y mi golpeara, no puedo hacer ningún ruido, fue mala idea salir a jugar sin permiso, papa se enoja cuando salgo de la casa, él se enoja todo el tiempo conmigo.
Estoy llorando se que si me encuentra me va a doler, no quiero que me golpee, necesito estar callada pero no puedo dejar de llorar, empiezo a tatarear ese melodía que me tranquiliza no se cual es la canción y ni siquiera sé de donde la conozco pero me calma y dejo de llorar. Pero es tarde me encontró y yo sé lo que me espera.

5 años después....
Ema de 15 años
Papa ha estado más tiempo fuera que en casa este mes, eso es maravilloso, cuando papa está en la casa no puedo salir o hablar con alguien, el siempre me encierra en mi cuarto, estoy harta de vivir así. Porque no puedo tener una vida como mis demás compañeras, siempre estoy sola, no tengo amigos y mi única distracción es el baile, sueño con el día en que pueda ir a la universidad y dejar todo esto atrás.
Si es que papa me deja ir, el tiene dinero, pero no sé cómo lo consigue por lo regular no hace nada que no sea beber y estar a la expectativa de lo que pasa alrededor, pero él no paga mis estudios estoy becada por mis buenas notas, porque el jamás se ha encargado de mi realmente.
Sé que me odia porque mama muero por mi culpa cuando me dio a luz, pero también soy su hija y siempre me hace sentir como la mierda, solo estoy esperando acabar la preparatoria para ir a la universidad y alejarme de él y sus maltratos.

3 años después.....
Ema de 18 años.
Estoy llegando después de practicar durante horas y horas, el baile es mi pasión y soy muy buena en ellos, ayer termine de mandar mis cartas de respuesta a las universidades a las que aplique, tengo una beca por baile y por notas, estoy tan feliz solo tengo que esperar a que empiecen las clases y este será mi última mudanza, me quedare en un solo lugar, no tendré que sentir como que estoy huyendo de algo o de alguien.
Papa en estos años se ha vuelto un poco loco y más violento, nos hemos mudado tantas veces ya que perdí la cuenta, gracias a dios soy aplicada, porque de otra manera le diría a Dios a la universidad.
Abro la puerta de mi recamara y la sangre abandona mi rostro, papa está de regreso antes que yo, y tiene una botella en su mano y apesta a alcohol.
- Donde diablos has estado del día de hoy.- Habla arrastrando las palabras señal de que esta muy tomado y eso no es bueno, tengo que pensar bien lo que voy a decir o lo pondré peor de lo que ya está.
Te pregunte donde diablos has estado contesta idiota.- Grita poniéndose de pie y tambaleándose un poco o definitivamente esto va ser grande y no sé qué hacer trato de contestar pero arremete un golpe contra mi cara.
- Te hice una pregunta, porque no me contestas-. Hace una pausa para mirarme estoy tirada en el piso vestida con mi ropa de baile y mi boca está sangrando, trato de responder pero me gala del cabello poniéndome de pie y suelto un sollozo. - Porque estas vestida como una puta, a eso saliste verdad, a buscar a alguien para meter entre tus piernas.- niego con la cabella sin poder dejar de llorar y sin poder hablar por el dolor que causa su agarre contra mí.
Dios que acabe esto si me va a golpear que sea rápido quiere que me deje sola, pero eso no pasa. Me habiente a la cama y sé que esto no está bien porque me mira de una forma tan fuera de lo común y me asquea. Se abalanza sobre mí y me su peso me aplasta, empiezo a gritar y empujarlo pero es más fuerte que yo.
- Dime Ema te gusta esto, es lo que saliste a buscar verdad.- Me está tocando mi papa me está tocando lo empujo y lloro mas fuerte esto es mucho peor quiero que pare que se detenga. Le hablo pero no escucha.
-Papa para por favor!- No me escucha me vuelve a golpear y desgarra mi ropa, no lo puedo creer mi papa está abusando de mi, empieza a balbucear y n puedo entender lo que dice y después me mira como si fuera otra persona.
-Te gusta esto Ann, no crees que soy mejor que Daniel, contéstame Ann.- No sé quién diablos es Ann y mucho menos Daniel, se levanta un poco y pienso que va a parar, pero solo deja la botella a un lado y empieza a quitarse los pantalones. No puedo procesar esto lo suficientemente rápido en realidad mi primera vez será así, seré abusada, no quiero esto tomo la botella que está a un lado y lo golpeo en la cabeza, la botella se rompe y empieza a brotar sangre.
Papa cae inconsciente a un lado sin moverse, me quedo en shock por lo que acabo de hacer, lo que estuvo a punto de pasar y lloro, pero sé que no me puedo quedar aquí, agarro las cosas que tenia empacadas para cuando entrara a la universidad me pongo una playera encima de mi ropa descarada y guardo lo que queda de mis cosas en una maleta y salgo de mi casa, tengo que huir, irme lejos, que pasa si mate a mi papa.

Tengo que escapar y es lo que hago no sé que voy hacer, a donde voy a ir pero quedarme no es una opción.





No sé cómo termine en esta situación, estoy sola, no tengo a nadie, nunca he tenido a nadie, pero ahora me siento más vacía que antes. Como pude ser tan malditamente estúpida para terminar así, debí de escuchar mis instintos que me decían que me alejara lo más lejos posible, pero escuche a mi corazón y el desgraciado se equivocó.  
Ahora tengo un secreto que no voy a poder ocultar por mucho tiempo y tengo que huir de mí, de él y de mi pasado.
brendagmtz94


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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por Julie el Jue 15 Mayo 2014 - 23:20

Hola linda!!! si necesitas una portada o cualquier otra cosa para tu historia estoy a un mp de distancia  guiñar ...excelente historia!!!


Bien si vous me voulez, bien si n'est pas. Mais ne m'a jamais demander de ne pas rester à l'écart si vous êtes celui qui est absent.

Julie


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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Vie 16 Mayo 2014 - 1:03

dark juliet escribió:Hola linda!!! si necesitas una portada o cualquier otra cosa para tu historia estoy a un mp de distancia  guiñar ...excelente historia!!!

Muchas gracias por el comentario y creo que te tomare la palabra
brendagmtz94


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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Vie 16 Mayo 2014 - 7:04

Capitulo 1
Ema
He llorado hasta quedarme seca, todo el camino hasta aquí me ha asustado, creo que cometí un error al huir, esta ciudad es demasiado grande y no sé qué hacer ni a dónde ir.
Me debato conmigo misma  acerca de mi decisión tal vez fue un error, una voz en mi cabeza me dice que deja de pensar eso, no fue un error escapar de casa, hice lo correcto me puse a salvo, además ya pensaba marcharme, no tan apresuradamente pero me iba a ir de todas formas.
He sido admitida para la universidad de california con una beca académica, solo tengo que pensar que hacer hasta que termine el verano y comiencen las clases.
Sé que voy a estar bien lo puedo sentir, tengo miedo pero quien no tendría miedo en mi situación, voy a estudiar encontrar un trabajo y vivir. No dejare que lo que ocurrió con mi padre me marque para siempre, no puedo dejar que eso me consuma o el habrá ganado y no pienso dejarlo hacerlo nunca más.
El presente.....
Ema de 22 años.
Me dirijo a casa completamente agotada, no siento mis piernas, me duele todo el cuerpo incluso partes que no sabía que existían. Hace un calor infernal y de solo pensar que el aire acondicionado de mi departamento esta estropeado me deprimo.
Hace cuatro años que vivo en Los Ángeles y cuando escape aquí, no pensé en las desventajas de mi situación, como el maldito calor y que la vida para una chica de 18 años sola era muy difícil. Solo sabía que tenía que huir a un lugar donde mi papa no pudiera encontrarme y Los Ángeles  fue lo más lejos que pude llegar.
Subo las escaleras hasta mi departamento y entro, me dirijo hacia mi diminuta habitación y en el camino me voy desvistiendo, la ropa va quedando por todo el suelo, no importa, después la recogeré en lo único que pienso es en liberar mi cuerpo de las capaz de tela que lo envuelven y meterme a la ducha.
Después de una larga ducha, me pongo la pijama y empiezo a caer en un sueño tan profundo producto del agotamiento de toda la semana. Las clases de baile, mis  tres trabajos y la escuela me están aniquilando, pero vale la pena. Mi cuerpo se desconecta completamente de mi mente y empieza a divagar.

Me desperté intranquila y empapada en sudor, voltee a todos lados buscando a la persona responsable de mis pesadillas, la tranquilidad volvió a mi cuando me enfoque en el lugar en el que estaba. Me levante de la cama y salí hacia la cocina para prepararme algo de cenar, tenía que prepararme para mi trabajo en el bar. Trabajaba en SESS un bar muy popular donde se reunía la mayoría de los estudiantes universitarios de la zona y aunque la paga era buena, había algunos hombres que no se sabían comportar y creían que mi trasero estaba en el menú, a veces era agotador trabajar en el bar, no me gustan los borrachos y en ocasiones cuando algunos se quiere pasar de la raya recuerdo porque hui de mi casa.
Me preparo un delicioso emparedado y observo la hora en mi teléfono, tengo una hora para llegar al trabajo, recojo toda mi ropa y la coloco en el cesto. Me dirijo de nuevo a mi habitación para ponerme mi uniforme  unos shorts negros y una camisa blanca manda larga, acompañada de unos altos tacones negros y corbata roja. Tardo 10 minutos en maquillarme no es que en realidad haga mucho solo aplico lo necesario, rubor, brillo de labios y un poco de mascara para pestañas. Me miro en el espejo por última vez para comprobar, decido que atare mi cabello en un moño alto y salgo de mi casa para ir al trabajar.
*********
Cam
-Cam mueve tu maldito trasero holgazán o vamos a llegar tarde-. Ben me grita desde la sala, acabamos de llegar de Londres y ya estamos listos para salir de fiesta. He conocido a Ben toda mi vida y es como mi hermano, ha estado para mí en los momentos más tristes y en los más felices de mi vida.
-Ya voy, además no podemos llegar tarde a un bar idiota-. Le respondo desde la habitación donde estoy checando mi celular, suspiro al ver un mensaje de Tara, la chica me va a volver loco al parecer no entiende las indirectas de que lo nuestro termino hace mucho tiempo.
-Vamos Cam, hace mucho que no estamos en Los Ángeles quiero salir con los chicos.- Dice Ben con un tono nostálgico y dejo el celular y me encamino hacia la puerta para poder empezar la noche.
- En donde se supone que nos encontraremos con los chicos-.  Ben me da una media sonrisa al escuchar mi pregunta y salimos por la puerta al mismo tiempo, empujándonos el uno al otro.
- En SESS es un bar nuevo y dicen que se llena de chicas preciosas a lo mejor tenemos suerte esta noche-. Se encoje de hombros después de decir eso y yo suelto una carcajada. El muy desgraciado sabe que vamos a tener suerte esta noche, nunca hemos tenido problemas con eso, el bastardo parece un modelo.
Suelto una carcajada y bajamos por el elevador, nos dirigimos a mi Audi R8 color blanco y nos vamos a SESS.

Tardamos 30 minutos en llegar al bar. Nos bajamos del auto y nos dirigimos a la entraba al llegar nos encontramos con una fila enorme de chicos universitarios disfrutando de lo que queda de su verano. Al pasar vimos a unas chicas que nos sonrieron, estaban algo maquilladas de más para mi gusto pero con muy buenos atributos. Ben le giño el ojo a una morena despampanante, seguimos caminando por la fila hasta llegar donde estaba un hombre corpulento cruzado de brazos cuidando de la cadena del bar, el tipo no se veía nada feliz tenia apariencia de matón, Ben se acerco a él y le dijo que estábamos con Bran, el hombre quito la cadena y nos dejo entrar, se escucharon varias maldiciones detrás de nosotros.
La música retumbo en mis oídos la canción de Macklemore "Can’t Hold Us" se escuchaba por todo el lugar, la pista estaba llena de personas bailando y había muchas chicas que tenían buenos movimientos.
Ben se acerco hasta mí y me señalo una mesa llena donde había 4 sujetos, los pude identificar fácilmente, nos acercamos hasta la mesa y pude ver a mis amigos, Brad estaba de espaldas por lo que no podía vernos, cuando vieron que nos aproximábamos, se pararon y empezaron los saludos.
- ¡Mierda!-. Exclamo Bran fingiendo estar enojado. - ¡Pero qué coño! acaban de llegar y ya tienes a todas las mujeres babeando-. Se acerco y nos dio un abrazo. -Es bueno tenerlos de vuelta.
-Es bueno estar de vuelta dos años es mucho tiempo-. Respondí devolviendo el abrazo y saludando a los demás. Empezamos a platicar sobre como lo habíamos pasado en Londres, Bran nos presento a Tyler su primo que se acaba de mudar a la cuidad, algo me decía que este tipo eran problemas pero lo deje pasar.
Extrañaba estar en casa, y pude ver que Ben también, para él fue mas difícil estar lejos porque no quería dejar a sus tíos solos, casi tuvieron que amarrarlo al avión para que fuera conmigo a Londres. La risa de los gemelos me sacaron de mis pensamientos, ambos se levantaron y fueron a la barra por bebidas para todos, extrañaba a este par de idiotas que siempre nos estaban metiendo en problemas, Zac y Sam son como dos gotas de agua y para las persas que no los conocen bien es imposible saber quién es quién.
Regresaron momentos después con una botella de tequila y con una sonrisa estúpida en su cara.
-Ustedes dos porque se ven más idiotas de lo normal-. Pregunte mientras ambos suspiraron al mismo tiempo pero no contestaron. Me quede observándolos.
-Idiotas donde se supone que tomaremos el tequila, no trajeron los caballitos ni la sal y el limón-. Fue Ben quien intervino esta vez, ambos se miraron y en su rostro se dibujo una sonrisa maliciosa este par tramaba algo, se sentaron tranquilamente y fue Zac el que respondió.
-La futura madre de nuestros bebes traerá lo que falta-. Bran soltó una carcajada y froto sus manos con interés.
-¿Ella está aquí?-. Pregunto Bran con una sonrisa conocedora en su rostro Ben, Tyler y yo no entendimos nada de los que estaban hablando. Los gemelos asintieron lentamente y Bran soltó una carcajada.
- ¿De qué diablos están hablando? -. La pregunta de Ben saco a los gemelos y a Bran de su conversación y se dignaron a explicar la situación.
- Este par-. Señalo Bran refiriéndose a los gemelos.- Dicen estar enamorados de la linda Em, cada vez que venimos uno de ellos le pide matrimonio-. Todos nos reímos de los gemelos.
Bran y los gemelos continuaron contándonos sus aventuras y como cada uno de ellos trataba de conquistar a la linda mesera que los mandaba a la mierda cada que podía. Estábamos tan metidos en la conversación que no nos dimos cuenta cuando la mesera llego, hasta que hablo.
-Disculpen por la tardanza chicos, aquí esta lo que les hacía falta-. Era la voz más sensual que había escuchado y cuando voltee, vi porque los gemelos estaban interesados en ella.
Era la mujer más bella que había visto en mi vida, tenía un aire familiar, pero sabía que no la había visto antes o la recordaría, la recorrí con la mirada, tenía el cuerpo perfecto, suficiente de todo, sus piernas parecían interminables con esos shorts, su piel era blanca y se veía tan suave que casi me inclino para tocarlas, seguí subiendo mi mirada observando como la camisa blanca acentuaba sus caderas, la cintura y sus pechos, mi pequeño amigo salto a la vida, cuando por fin llegue a su cara me quede impresionado, era hermosa, a pesar de que no traía casi nada de maquillaje se veía deslumbrante, labios llanos color rosa, nariz respingada y sus ojos me atraparon, eran de un azul intenso que sentí que me perdía en ellos, su cabello era rubio pero no un rubio falso se notaba que era natural, todo en ella era natural.
Volví a ver su rostro y ella me resultaba muy familiar, no sabía de dónde pero algo en ella me recordaba a una persona, no podía pensar a quien en este momento y lo deje pasar. Salí de mi estupor para ver que ella me estaba observando detenidamente con el seño fruncido.
- Ya terminaste la inspección o te falto algo.- ¡Mierda! no me esperaba eso, cualquier mujer se hubiera ruborizado o caído a mis pies pero ella me confronto y se veía molesta. Escuche como mis amigos se reían de mí.
-Me estaba preguntando porque este par-. Señale a los gemelos y sabia que lo que iba a salir de mi boca era de un cabrón pero no pude controlarme.- Están interesados en ti, si no hay nada-. Puntualice en la palabra nada para dar énfasis y quedar como el hombre más imbécil del planeta. -Fuera de lo común en ti.- hice una pausa y la mire con fingida indiferencia y lo que hizo a continuación me dejo de piedra. Se acerco tanto a mí que mi respiración se detuvo, se pedo a milímetros de mis labios.
-Qué curioso para no haber nada excepcional y fuera la común en mi, tengo el poder de quitarle el aliento-. Hizo una pausa toda la mesa estaba en silencio y yo no podía apartar la mirada de sus ojos.
- Respira bebe, porque respiración de boca o boca no te voy a dar-. Lo dijo lo suficientemente alto para que todos en la mesa la escucharan y con eso se dio la vuelta y se alejo.
-¡Mierda! pero... ¿qué coño ha sido eso?-. Ben fue el primero en hablar pero no podía concentrarme bien en lo que decía, estaba luchando contra la más grande erección de la historia. - Te comportaste como un completo cabrón-. Ben por alguna razón se veía molesto pero no me importo, los demás no dejaban de burlarse de lo ocurrido y reírse a mi costa.
¡Qué mierda! esto no se podía quedar así, quiero la revancha y la voy a conseguir. A sí que Em prepárate no sabes en la que te acabas de meter.




No sé cómo termine en esta situación, estoy sola, no tengo a nadie, nunca he tenido a nadie, pero ahora me siento más vacía que antes. Como pude ser tan malditamente estúpida para terminar así, debí de escuchar mis instintos que me decían que me alejara lo más lejos posible, pero escuche a mi corazón y el desgraciado se equivocó.  
Ahora tengo un secreto que no voy a poder ocultar por mucho tiempo y tengo que huir de mí, de él y de mi pasado.
brendagmtz94


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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Lun 19 Mayo 2014 - 6:44

Capitulo 2
Ema
El bar está lleno lo que significa que habrán buenas propinas esta noche. Me quede en la barra después del incidente en la mesa de los gemelos, mi humor cambio totalmente después de haberlo visto, ese tipo es un completo cabrón.
Cuando los gemelos se acercaron sabía que habría un poco de diversión, ese par siempre me hacía reír, con sus propuestas de matrimonio y todo el coqueteo inofensivo, eran como un respiro de aire fresco, por alguna razón confiaba en ellos y en Bran. En algunas ocasiones ellos me habían rescatado de algunos borrachos imbéciles.
Los conocí el primer día que empecé a trabajar aquí, estaba tan nerviosa y un cliente no dejaba de molestarme hasta el punto que quiso besarme a la fuerza, los gemelos intervinieron y desde ese día se autonombraron mis protectores oficiales, con ello Bran también asumió el cargo.
Admito que al principio quede un poco aturdida por la belleza de los tres, pero conforme los conocí la atracción disminuyo, aunque Zac y Sam insistían en estar enamorados de mi y que algún día terminaría casada con uno de ellos, todos sabíamos que solo era una broma.
Pero hoy fue diferente, llegaron por su botella reglamentaria de tequila y los despedí diciéndoles que yo les llevaría el resto, cuando llegue a la mesa no eran los habituales tres mosqueteros, había tres chicos mas, no notaron mi presencia hasta que hable y en ese momento comenzó todo, observe rápidamente a los otros tres chicos.
Si antes pensaba que mis tres mosqueteros eran sumamente atractivos, en esta mesa había dos chicos más atractivos aun, si eso era posible. El rubio con ojos azules muy parecidos a los míos y piel un poco más clara que la mía me dio una sonrisa cálida que me hizo sentir una paz y la sensación de estar en casa, algo completamente extraño ya que jamás me he sentido en casa, era muy guapo, era delgado pero se notaba que debajo de esa camiseta había muy buenos músculos.
El otro tipo era otra historia, se notaba que era un jugador, el desgraciado era impresionante y lo sabía, cabello castaño, ojos verdes, parecía que no le había dado el sol en un tiempo, tenía un cuerpo de muerte. ¡Basta Ema! deja de pensar en él. Él muy idiota me había mirado como si quisiera arrastrarme a la cama y una parte muy dentro de mí quería que lo hiciera. Después de nuestra confrontación me aleje dejándolo aturdido y con sus amigos burlándose de él.
No lo volví a ver en lo que iba de la noche, los gemelos, Bran y los otros dos chicos de los cuales desconocía sus nombres se acercaron a la barra.
- Ey Em-. Los gemelos fueron los primeros en hablar, se veían algo divertidos.
-Que necesitan chicos, tal vez más tequila-. Pregunte poniendo una sonrisa en mis rostro, no quería que pensaran que el enfrentamiento con su idiota amigo me había afectado. Los chicos negaron con la cabeza.
-Sentimos lo que paso con Cam-. Fue Bran quien contesto mi pregunta, levante una ceja haciendo un gesto interrogante y eso les dio gracia porque todos se echaron a reír.
-¿Quién diablos es Cam?-. Bran iba a responder cuando el idiota apareció.
-Sé que soy irresistible amor, pero tan pronto estas indagando sobre mí-. Su presencia era envolvente, pero aleje rápidamente esa sensación. Así que venía por más, pues bien que empiece el juego. Tenía que quitarle esa risa petulante de su perfecto rostro.
-Cam-. Dije la palabra saboreándola en mis labios pase mis dedos por mi boca y un chasquido salió de ella.- Mmmm.... como que ese nombre no te queda, mejor te llamare imbécil-. Hice una pausa y di la impresión de estar analizando mis palabras.-si es perfecto para ti, te bautizo como el imbécil a partir de ahora, no es que no lo fueras, pero el nombre te va más.
Se escucharon risas alrededor y embozo una sonrisa arrogante, eso me desconcertó lo que quería era hacerlo enojar.
-Mira que si que eres lista, ya veo de donde viene tu nombre-. Hizo una ligera pausa y me observo directo a los ojos. - ¿Em, verdad?-. No respondí solo lo mire fijamente.
-Ten mucho cuidado con lo que vas a decir Cam-. Le dijo el rubio con aspecto de modelo.
-Descuida Ben, no voy a decir nada que no sea verdad-. Así que ese era su nombre. La voz de Cam mostraba signos de enojo, espere por lo que tenía que decir en una postura arrogante.
-Si definitivamente Em, debe de venir de empollona-. Soltó una carcajada y no lo pensé dos veces, le arroje un vaso de agua encina, esa palabra me recordó a la persona que mas me había hecho daño. Y recordé cosas que pensé que ya habían quedado atrás, su voz me golpeo y reviví lo que esa palabra representaba para mí.
"-Eres una maldita empollona, y sabes que, de nada te servirá, porque no eres nada, no serás nada, maldita inútil-. Después de eso siempre venia un golpe". Era lo que mi padre siempre decía de mi cuando estaba estudiando o hacia algo mal.
Todo se quedo en silencio lo vi y la furia teñía su rostro, no me importo, mi ritmo cardíaco se disparo, estaba furiosa como se atreve, él fue quien empezó todo esto.
-Calma amigo es una chica y tú ya te has pasado-. El otro chico fue quien hablo y me miro un poco avergonzado, lo tomo del brazo y tiro de él hacia atrás. -Lo siento-. Gesticulo tímidamente.
Cam no dijo nada, yo no dije nada, nos sostuvimos las miradas retándonos mutuamente y Ben intervino.
-Vamos a casa Cam, la fiesta termino ya-. Con eso lo jalo y desaparecieron entre la multitud. Estaba más que furiosa no podía creer como este tipo se estaba metiendo bajo mi piel, si hubiera sido otra persona la que me provocara lo ignoraría, pero algo en el hacía que tuviera la necesidad de devolvérsela.
Nos quedamos en silencio unos segundos y Sam me tomo de la mano. Lo mire a los ojos y le sonreí no quería que viera que lo que Cam me dijo me afecto de gran manera.
-Estoy bien, no te preocupes es un idiota y como tal lo trate-. No dijo nada solo sonrió y me giño un ojo.
El resto de la noche fue más fácil, ellos juguetearon conmigo, me relaje y por fin conocí el nombre del tercer chico Tyler, era simpático un poco tímido y también era muy guapo, no tanto como Ben o Cam, Tyler me agradaba después de un rato los chicos se despidieron y se marcharon.

Llegue a mi departamento a las 3:00 AM, estaba cansada pero contenta porque las propinas habían sido fantásticas, estaba ahorrando para comprar un auto, lo necesitaba urgentemente. Me dirigí a la ducha para quitarme el olor del bar, abrí las ventanas de la habitación para que se refrescara y caí profundamente dormida.

**********
Cam
-Que está mal contigo idiota-. Ben tenía gritándome desde que salimos del bar, ya no lo soportaba más, sabía que me había comportado como un imbécil y un cabrón de primera. Pero qué diablos ella me provoco.
-Eres un puto cabrón, como le dijiste eso-. Ben seguía regañándome y me desconecte, el recuerdo de su mirada cuando le dije empollona me hizo sentir como la mierda, creí ver dolor, pero fue remplazado rápidamente por la ira, además no es gran cosa lo que le dije o ¿sí?
-¡Basta! qué rayos te pasa no fue para tanto-. Ya estaba mareado de todo lo que me estaba diciendo, y que carajo de pasaba a el jamás se había comportado de esa manera a menos que le gustara.
-No me jodas te gusto la mesera ¿verdad?-. El pensamiento de que a él le gustara Em, me hizo enojar no es como que ella me interese, pero que mierda, algo en ella me desconcertaba además era muy bella.
-¡No seas imbécil!, no me gusta Em-. Se detuvo un momento antes de hablar y lo vi de reojo se froto el seño y continuo.- No es eso, es que hay algo en ella que me parece muy familiar, creo que estoy un poco loco o es por regresar y pensar en ella.- Sabia a lo que se refería Ben, ella seguía perdida.
Nos quedamos en silencio lo que quedaba del camino, llegando al departamento vimos estacionada un BMW negro y sabía que mi noche se iba a poner peor.
-¡Mierda!-. Ben me miro con diversión, maldito bastardo, alzo las manos al cielo y grito.- El karma existe-. Siguió caminando para poder entrar al edificio, lo perdí de vista cuando subió al elevador.
Me detuve en la entrada y vi como una chica con un diminuto vestido negro, tacones altos, labios pintados de rojo y cabello castaño hasta la cintura se acercaba con una sonrisa seductora hacia mí.
-¿Qué haces aquí Tara?-. Se acerco más y me beso en los labios. Me aleje rápidamente y ella frunció el seño en señal de enojo.
-¡Qué rayos Cam!, vine a darte la bienvenida y es así como me tratas-. Estaba más molesta por el rechazo de su beso, que por mi actitud y a mí me importaba una mierda, en que estaba pensando cuando me enrolle con ella.
-No tenías porque venir aquí -. Mi enfado iba crecía más rápido cada segundo que la veía. Ella se volvió acercar a mí y di dos pasos atrás para alejarme, su rostro se tiño de ira.
-Sabes bien que me quieres aquí, no entiendo porque te haces el difícil, solo recuerda que tengo muy poca paciencia Cam-. Su tono petulante me saco de mis casillas no la quería cerca de mi nunca más, me tenia harto.
-Sabes que no te quiero aquí, tú y yo no tenemos nada y nunca lo tuvimos así que déjame en paz-. Con eso la pase y me dirigí a mi apartamento esperaba que con esto se mantuviera alejada, no la quería cerca por nada del mundo.
La escuche soltar una carcajada pero no voltee, escuche el motor del auto alejándose y subí a mi departamento.
**********
Ema
Me quedaba una semana de vacaciones, una semana para comenzar mi último semestre en la universidad, ya casi lo había logrado, estaba a punto de cumplir todos mis sueños, me dirigí a la escuela de baile donde tomaba clases y era maestra de niñas de 4 a 6 años. Me encantaba mi carrera en negocios, pero bailando siempre me sentí más segura y libre.
Llegue puntual a mi clase con la Sra. Perkings, ella era algo más que mi maestra, era mi ángel de la danza como yo le decía. Cuando llegue a su estudio no fue como estudiante, fue como empleada de limpieza, no tenía el dinero suficiente para pagar las clases y mantenerme, todos los días limpiaba los pisos y observaba como enseñaba a sus alumnos, cuando todos se iban, me adentraba en mi propio mundo y ensayaba todo lo que los demás hacían en clases. Un día cuando pensé que todos se habían ido subí la música más alto de lo normal, ese día ella había dejado que cada uno de sus alumnos escogiera una canción de su preferencia y armaran una coreografía, como siempre hacia lo que ella indicaba, me puse las zapatillas de ballet y seleccione la canción de "To Build a Home de The Cinematic Orchestra" comencé a bailar al ritmo de la música y ella me descubrió, apago la música y me vio fijamente un instante después empezó ha aplaudir y me dijo que fue hermoso, las lagrimas caían por mi rostro de la emoción y ella me dio la oportunidad de estudiar y pagarle enseñando a las niñas más pequeñas, con ese recuerdo me encamine hacia mi clase e hice una de las cosas que más amo en la vida bailar.

La clase termino justo a tiempo para que cambiara de salón y estuviera con mis pequeñas alumnas.
- Ya llego la Sta. Davis-. Dijo una de mis alumnas, en ese momento una pequeña niña castaña de ojos marrones muy grandes volteo y me vio, la pequeña Christine salió corriendo para darme un abrazo, adora a todas mis alumnas pero ella era mi preferida.
- Hola Ema-. Me agache para quedar más cerca de ella y me beso la mejilla, las demás niñas siguieron su ejemplo y me abrazaron y besaron.
-Haber niñas basta ya de tanto afecto, es hora de bailar-. Todas comenzaron a brincar emocionadas y la música empezó a sonar por los altavoces, todas hicieron sus movimientos.
Después de media hora tomamos un descanso, Christine se me acerco dando saltitos, me hizo bracitos para que la cargara, ella era la más pequeña de la clase acababa de cumplir 4 añitos y tenía solo 6 meses en la clase, pero le tenía un cariño especial.
- Haber hermosa porque estas tan feliz-. Ella sonrió y toco mi cabello.
-Es que tengo un secreto-. Lo susurro de manera que solo yo pudiera escucharlo.
-Mmmm.... Un secreto, y me puedes contar tu secreto-. Le dije de manera juguetona y acomodando sus risos sueltos en su moño.
-Sip, a ti si te lo puedo contar-. Le sonreí, ella se acerco a mi oído para que solo yo escuchara su secreto. - Mi hermano mayor regreso de Londres-. Lo dijo con tanta emoción que era inevitable no sentirla.
-¿Tienes un hermano mayor?-. Ella asintió.- ¿Y cuántos años tiene tu hermano?-. Fue una idea tonta preguntarle porque ella seguramente no sabía la edad, ella levanto sus dos manitas y con la derecha señalo dos deditos y con la izquierda cuatro, su hermano tenía seis años.
- Si y cuando llegue por mi tu podrás ser su novia-. Ella escondió una sonrisa con sus manitas.- ¿Verdad que si Ema?, tu serás su novia porque eres bonita y la mejor maestra de todas-. Me dio un abrazo y un beso y yo solté una carcajada, bonita novia iba a ser de un niño de seis años al que seguramente las niñas le parecían feas y extrañas.
El descanso termino y seguimos con la rutina, estaba muy feliz las niñas estaban haciendo muy bien los pasos y casi no se equivocaban. Las primeras mamas empezaron a llegar y esa era mi señal para despedir a la clase.
-Niñas eso es todo por hoy, no olviden ensayar un poco en casa, las quiero nos vemos el jueves-. Poco a poco las niñas empezaron a marcharse con sus madres y Christine que siempre esperaba al chófer estaba más ansiosa que nunca.
Después de un momento me preocupe ya que había pasado media hora y nadie llegaba por ella, me quede con ella y empezamos a jugar. Le estaba dando vueltas cuando pude ver de reojo que una figura se aproximaba, estaba lejos todavía, la baje y comencé a guardar sus cosas ella protesto y de repente se quedo quieta, comenzó a correr y escuche una voz. Esa voz de donde me sonaba yo..... Se me corto la respiración.
-Hola enana, me extrañaste-. En ese momento voltee y vi como Christine era atrapada en los brazos de........ ¡Mierda! era él. Me miro y sus ojos se abrieron tan ampliamente que casi se salieron de su rostro.
- Tu.- dijimos los dos al mismo tiempo. Mi suerte no podía ser peor, era él.
-Cam, ella es mi maestra y ahora es tu novia-. Si definitivamente mi suerte si podía ser peor.




No sé cómo termine en esta situación, estoy sola, no tengo a nadie, nunca he tenido a nadie, pero ahora me siento más vacía que antes. Como pude ser tan malditamente estúpida para terminar así, debí de escuchar mis instintos que me decían que me alejara lo más lejos posible, pero escuche a mi corazón y el desgraciado se equivocó.  
Ahora tengo un secreto que no voy a poder ocultar por mucho tiempo y tengo que huir de mí, de él y de mi pasado.
brendagmtz94


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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Miér 21 Mayo 2014 - 6:15

Hola chicas lamento decirles que no voy a poder subir capitulo hoy, pero les prometo que mañana tratare de subir uno.

Muchas gracias por sus comentarios se los agradezco en el alma :alegre: 




No sé cómo termine en esta situación, estoy sola, no tengo a nadie, nunca he tenido a nadie, pero ahora me siento más vacía que antes. Como pude ser tan malditamente estúpida para terminar así, debí de escuchar mis instintos que me decían que me alejara lo más lejos posible, pero escuche a mi corazón y el desgraciado se equivocó.  
Ahora tengo un secreto que no voy a poder ocultar por mucho tiempo y tengo que huir de mí, de él y de mi pasado.
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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Vie 23 Mayo 2014 - 3:53

Capitulo 3
Ema
Santa mierda y ahora qué rayos iba hacer, Christine se removió en los brazos del idiota y él la bajo, se tomaron de la mano y ella lo guio a donde yo estaba. ¡Hay no! ¿Qué hago?, ¿Qué digo?, ¿cómo salgo de esto?
-¡Ema! él es mi hermano Cam y tu novio-. Ella me miro con esos enormes ojos marrones y no sabía qué hacer, podía sentir la sonrisa arrogante de Cam, no lo vi a la cara me concentre en la pequeña tomada de su mano, pero podía sentir como su mirada recorría mi cuerpo.- Ya se pueden tomar de las manos-. Christine tomo mi mano con su mano libre y enlazo nuestras manos. Mi cuerpo reacciono al toque de una manera tan inesperada, sentí un hormigueo y un calor inexplicable.
Rápidamente solté su mano y me incline hacia Christine.- Mmmmmm..... Pequeña pensé que tu hermano tenía 6 años-. Ella frunció el seño y negó con la cabeza, alzo sus manitas y en su mano derecha alzo dos deditos y en la izquierda cuatro.
-No Ema, mira el tiene así-. Acerco sus manos a mi cara para que pudiera ver, una carcajada me hizo dar la vuelta para ver como el imbécil nos miraba.
-Eres toda una asalta cunas Ema, ser la novia de un niño de 6 años-. Chasqueo con la boca, negó con la cabeza y comenzó a reír.
Lo ignore completamente y me concentre en Christine. - No creo que sea buena idea ser novia de tu hermano pequeña-. Ella entrecerró los ojos y nos miro a ambos.
-¿Por qué no Ema? tú eres muy bonita y mi hermano es guapo, además tú no tienes novio-. Ay dios que la tierra me trague, Cam soltó una estridente carcajada y yo me puse roja de la vergüenza. - Además Cam tampoco tiene novia ¿verdad hermano?-. Ahora fue mi turno de reírme.
-Ey enana creo que es mejor que nos vallamos-. El tomo la mano de Christine, pero ella no se movió ni un centímetro, planto ambos pies en el piso y cruzo sus pequeños brazos.
-¡No!-. La rotundidad de su voz sorprendió a Cam, era impresionante ver como una niña de apenas 4 años podía dejar sin habla a alguien como Cam. - Primero la tienes que llevar a una cita para que la beses y tengan muchos bebes-.
Santa madre de Dios de donde había salido eso
************
Cam
-Sabes que enana tienes razón, tenemos que practicar para tener esos bebes-. Deje de ver a mi pequeña hermana y observe como Ema me fulminaba con la mirada, el color había regresado a su rostro y ahora gracias a mi comentario estaba teñido de rojo debido a la ira.
-¡Siiiii!-. Christine grito y salido corriendo por todo el salón riéndose, se dirigió a Ema y la abrazo. -Vez Ema ya tienes novio y es mi hermano-. Tapo su boca con sus manitas y escondió una risa, Ema negó con la cabeza fervientemente.
-Christine yo no puedo ser novia de tu hermano y no voy a tener bebes con el-. Dijo eso de modo tan apresurado y algo dentro de mí, se sintió dolido, pero qué demonios como si a mí me importara esta mesera que ahora era maestra de mi pequeña hermana.
La mire fijamente y el idiota que llevo dentro salió a la vida.
-Tampoco es como que yo quiera hacerte el favor de ser tu novio, te falta mucho para ser mi tipo-. Mi voz tan segura, petulante y arrogante la hizo reaccionar, me sentí mal después de ver su hermoso rostro rojo, pude ver la vergüenza y si no la conociera mejor podría decir que dolor, pero a quien diablo engaño no la conozco y quién sabe qué demonios piensa o siente. Era hora de terminar con esto, ya se había divertido mucho despreciándome enfrente de mi hermana.
Me acerque a mi hermana la tome de la mano, fue cuando me di cuenta que sus ojitos estaban vibrosos por las lagrimas no derramadas, Ema fue mas rápida que yo, se acerco a ella.
-¿Que te pasa pequeña?-. El amor y la preocupación con la que hizo la pregunta toco una fibra sensible de mi corazón. - ¿Te sientes mal?-. Ella siguió preguntando pero Christine negó y comenzó a llorar, me incline para tomarla en brazos, pero ella se alejo de mí con enfado y se fue directo a los brazos de Ema.
Ella la tomo, se sentó en posición india y la puso es su regazo acariciando sus rizos, Ema empezó a tararear una canción, que por alguna razón sonaba tan familiar, esperamos unos minutos hasta que Christine se tranquilizo, ella la bezo en la frente y la abrazo.
-¿Qué tienes Christine?-. Le preguntó con mucha cautela.
-Es que si tu no...-. Ella hipo haciendo una pausa.- Eres su novia el se volverá a ir y me va a dejar sola, y no quiero estar sola-. Sus palabras me dolieron, ella pensaba que si no tenía una novia la volvería a dejar.
Ema la abrazo le susurro cosas a su oído de manera tranquilizadora, de repente Christine alzo la mirada me observo y sonrió, se volvió hacia Ema y asintió con la cabeza, la beso en la mejilla, se levanto se su regazo y salió corriendo hacia donde yo estaba. Se paro enfrente de mí y estiro sus bracitos para que la cargara, la tome y la abrace fuertemente a mi pecho, tenía que cambiar la idea que tenía Christine de mí.
-Te quiero mucho enana y no te voy a dejar sola nunca-. Ella me beso la mejilla y se acurruco más contra mí. Ema nos estaba observando detenidamente, recogió las cosas de Christine y me las entrego, con eso ellas se despidieron y salimos de la academia, la subí en la parte de atrás del carro y vi como la hermosa rubia salía de la academia caminando en dirección contraria a nosotros, no podía dejar de verla y mi hermana se dio cuenta.
-A Cam le gusta Ema-. Empezó a cantar eso todo el camino y yo solo pude embozar una sonrisa no iba a desmentir a mi hermanita, con que yo supiera que no me gustaba era más que suficiente.

Pase el resto de la tarde con Christine, papa no se apareció en ningún momento, me dolió enterarme que así era casi siempre desde que la mama de Christine los abandono por el jardinero, nunca me agrado Larissa y lo único bueno que ella dejo fue a la enana.


-¿Cómo te fue con la enana?-. Ben estaba sentado viendo la televisión cuando entre, apago el televisor y me observo.
-Me fue muy bien-. Me acorde de Ema vestida completamente de negro, el maldito traje estaba hecho para ella, acentuaba todos los lugares correctos, era la primera vez que la veía desde aquella noche en el bar.
Un cojín de la sala me golpeo en la cabeza, Ben soltó una carcajada.
-En que estabas pensando hombre-. Observo hacia abajo y se detuvo en mi entrepierna y se carcajeo más de mí. ¡Mierda!- Tu pequeño amigo acaba de saltar a la vida-.
-Adivina quién es la maestra de ballet de Christine-. Le comente pero él no dejo de reír.
-Ni idea, pero por tu reacción debe de estar buenísima-. El siguió sonriendo.
-Es Ema la mesera de SESS-. Su sonrisa murió en cuanto las palabras salieron de mi boca, se paró en seco y me miro con furia.- Pero qué diablos te pasa hombre, mira tú cara te ves furioso-. Me burle de él y eso lo hizo enojar a un mas.
-No juegues con ella Cam, ella no es igual a las demás con las que te metes-. No sé que me molesto mas, la forma tan despectiva de en la que me hablo o la protección que mostraba hacia ella.
-No vengas hacerte el santo conmigo Ben que tu eres igual que yo, y que si la quiero meter en mi cama, ¿cuál es el maldito problema?-. La furia entre nosotros era palpable y sabía que era estúpido pero no podía controlarme, que diablos quería él con Ema y porque me importaba, yo pasaba de ella ¿verdad?
-Se que somos iguales por eso te lo digo-. Su semblante se entristeció y se froto la cara con ambas manos.- Ema me la recuerda, maldita sea se llaman igual, si ella estuviera aquí estoy seguro que se parecerían mucho-. Hizo una pausa y se sentó en el sillón, por un momento lo entendí, a él no le gustaba Ema. - A mi no me gustaría que ella se topara con alguien como nosotros, por eso te digo que te alejes de Ema.
-Sé cómo te sientes, pero debes de entender que ella no es la prima que perdiste hace años Ben-. Mis palabras fueron duras, tenía que hacerle entender que no podía proyectar a su prima con cualquier chica rubia que tuviera el mismo nombre que ella.


No volvimos hablar del tema, sabía que hablar de su prima le afectaba mucho, y lo extraño era que jamás se había comportado de esa manera.
Encendió la televisión de nuevo y nos centramos en eso, ninguno volvió a pronunciar palabra, mis pensamientos divagaron en Ema, Christine y en cómo se sentía Ben respecto a Ema.
Después de un rato ambos nos dirigimos a nuestras habitaciones, me acosté en la cama y me quede dormido pensando en una rubia de escultural cuerpo.

*******
-Ema... Ema... Ema...-. Estaba enfadado, llevaba mucho tiempo siguiéndola y no había tenido la oportunidad de abordarla.
Yo sabía que era ella y la había encontrado, él iba a estar muy contento. Pero no era el tiempo de informarle que la había encontrado, quien iba a pensar que me la iba a encontrar con esos idiotas.
Tenía planes diferentes para ella ahora, y esos imbéciles no iban a intervenir. La diversión apenas iba a comenzar para mí.




No sé cómo termine en esta situación, estoy sola, no tengo a nadie, nunca he tenido a nadie, pero ahora me siento más vacía que antes. Como pude ser tan malditamente estúpida para terminar así, debí de escuchar mis instintos que me decían que me alejara lo más lejos posible, pero escuche a mi corazón y el desgraciado se equivocó.  
Ahora tengo un secreto que no voy a poder ocultar por mucho tiempo y tengo que huir de mí, de él y de mi pasado.
brendagmtz94


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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Dom 3 Ago 2014 - 9:46

Capitulo 4
Ema
Sabía que pensar en Cameron era una idiotez. No soportaba al tipo, pero si quería ser sincera conmigo misma sabia que me atraía mucho. Jamás había sentido algo por un chico, nunca había salido a una cita o besado. Maldita sea iba a cumplir 22 años en dos semanas y ni siquiera había besado a un chico y ni hablar de tener sexo.
Alguien llamando a la puerta me saco de mis pensamientos, la persona tocaba muy insistentemente. Me pare apresuradamente golpeándome el dedo pequeño del pie.
-¡Maldita sea!-. Empecé a brincar en un pie y me senté en la orilla de la cama para masajear mi pie, la persona tocando seguía insistiendo, hasta el punto que pensé que echaría la puerta abajo.
-¡Ya voy!-.
Cuando abrí la puerta me estremecí. Cuando iba aprender a ver por la mirilla antes de abrir. En el marco de mi puerta se encontraba un hombre gordo y calvo, vestido con una playera sin tirantes que dejaba ver un pronunciado estomago y unos pantalones de mezclilla raidos y sucios.
Mi maldito casero me observo lujuriosamente y me asquee inmediatamente, su rostro embozo una sonrisa y el muy asqueroso paso la lengua por sus labios como si estuviera saboreando algo y ese algo era yo.
-Ema, Ema, Ema.......-. Dijo mi nombre en un tomo que me causo repulsión y me sentí desprotegida, quería cerrarle la puerta en la cara pero no podía hacer eso.
- Se le ofrece algo señor Torres-. El hombre me observo por más tiempo y me di cuenta de que solo llevaba mis pantalones cortos de pijama y una blusa de tirantes blanca, seguí la miraba del señor Torres y vi que estaba viendo mi pecho, cruce mis brazos intentando cubrirme.
-Mi querida Ema, sabes qué día es hoy-. Hizo una pausa, lo mire por un instante y mi cuerpo se puso rígido, era el día del pago del alquiler, era imposible faltaban dos días para pagar y el ya estaba molestándome como siempre.- Por tu cara veo que no tienes mi pago todavía, muy mal de tu parte-. El infeliz movió u dedo índice en señal de amonestación.
-Disculpe señor Torres pero creo que su calendario está mal, faltan dos días para el fin de mes, así que si me disculpa tengo cosas que hacer-. Mi voz salió tan segura y el hombre borro su estúpida sonrisa, estaba harta de este tipo, pero lo mejor era no provocarlo o me echaría y no podía pasarme eso. El departamento era diminuto, la zona no era de las mejores, pero el alquiler no era tan caro y además no tenía otro lugar a donde ir.
- Lo siento chiquilla pero se adelanto el día de cobro y si no tienes el dinero me veré en la penosa situación de sacarte de aquí, a no ser que nos podamos arreglar de otra manera-. El muy desgraciado pensó que me tenía en sus manos, pero no era así.
- No se preocupe por eso, tengo el dinero-. Me di media vuelta fui hacia mi habitación y tome mi bolso y el dinero que estaba en mi tocador, lo conté y saque el dinero del alquiler, guarde el poco dinero que me quedaba en mi bolso y me dirigí a la puerta, pero el señor Torres estaba sentado en mi sofá observando mis movimientos. Estire mi mano con el dinero y él lo tomo, lo conto se levanto y se acerco a la puerta pensé que se marchaba por fin.
-Por cierto, el mes que viene serán 100 dólares más-. El muy bastardo se rio de mi y continuo.- Pero digamos que siempre hay formas de que esos 100 se cobren de una manera diferente-.
El muy asqueroso. Su mirada de lujuria me hizo enfurecer.
-No se preocupe el dinero estará completo como siempre, ahora si me disculpa espero a alguien-. El malnacido salió por la puerta y la cerré poniendo los pocos seguros que tenia, mi cuerpo empezó a temblar por la impotencia de no poder hacer nada.
Definitivamente necesitaba buscar otro lugar para vivir.

Mi mañana se fue muy rápido, después del sucedo con el señor Torres me duche quería quitarme la sensación de suciedad que había dejado en mi, limpie mi casa y salí hacia mi tercer trabajo, trabajaba en una cafetería cerca de la universidad. Apreciaba todos mis trabajos y el dinero que aportaban a mi bolsillo.
La mañana en la cafetería había sido tranquila, no había mucho movimiento porque apenas era miércoles y los estudiantes todavía no empezaban a llegar de sus vacaciones de verano.
Estaba a pocos días de comenzar mi último semestre en la universidad, eso me tenía emocionada. Cada día veía mis sueños más reales, estaba muy concentrada en mis sueños sobre el futuro que no me di cuenta que alguien había llegado hasta que se paro enfrente de mí.
-Hola-. Una mano se movió enfrente de mí y me saco de mi ensoñación. Había una chica de cabello castaño liso y corto hasta los hombros, sus ojos eran marrón oscuro y reflejaban mucha luz y amabilidad. Me agrado en ese instante, me despeje rápidamente y emboce una sonrisa que ella respondió inmediatamente.
-Disculpa estaba distraída-. Me disculpe inmediatamente y me dispuse a tomar su orden.- Bienvenida, mi nombre es Ema y estoy aquí para atenderte.- Le di un menú y ella lo observo detenidamente.
- Mucho gusto Ema, soy Samanta-. Estiro su mano para saludarme y yo la tome, siguió observando el menú y lo dejo.- Sabes qué, soy nueva aquí que me recomiendas ordenar.
-Bueno viendo la hora, te recomiendo la hamburguesa de la casa, pero si eres vegetariana la re tofu es muy buena-. Ella me sonrió de manera cálida y sincera.
- La hamburguesa de la casa será y una soda de cola por favor-.
-Claro en un momento está tu orden.
Después de unos minutos la orden de Samanta estuvo lista, me acerque a ella con su orden. En lo que ella comía empezamos a platicar, estábamos las dos en la barra y no había nadie más así que podía hablar sin preocupaciones. Estuvimos una hora platicando acerca de todo, me platico un poco de su vida acababa de llegar de España después de vivir ahí la mayor parte de su vida, solo tenía un medio hermano aquí e iba a entrar a la misma universidad en la que yo asistía. Antes de que ella se marchara intercambiamos números y prometimos estar en contacto.
Era refrescante hablar con una chica de mi edad de esa manera. No tenia amigas en Los Ángeles, de hecho nunca había tenido amigas, antes por mi padre y ahora porque me había enfocado tanto en la escuela y en mis tres trabajabas que apenas tenía tiempo para descansar.

Salí rápidamente de la cafetería sabiendo que ya se me estaba haciendo tarde para la clase con la Sra. Perkings, hoy no tenía que trabajar en la academia solo tomar mi clase, pero después tenía que salir volando a mi departamento para prepararme para mi trabajo en SESS.
Hoy como todos los miércoles de mi verano era muy cansado y faltando tan pocos días para las clases se iban a poner aun más agitados. Solo en pensar que tenía que reunir más dinero para el alquiler y los gastos que se fueran presentando me mortificaba.
Y para colmo pensar toda la noche en el me estaba volviendo loca.
**********
Cam
Me desperté pensando en Em. Sabía que era una locura, toda la maldita noche pensé en nuestro segundo encuentro y en como quería besar sus labios.
Qué diablos estaba pasado conmigo, no podía pensar en ella. No me hacia bien, además no era como las demás era diferente y eso me desconcertaba. Por otro lado tampoco creo que sienta algo por mí. ¡Basta Cam! Adiós a los pensamientos acerca de la mesera.
Me levante de la cama y fui directo a la ducha necesitaba una muy fría después de pensar en Ema. Definitivamente lo único que sentía por ella era atracción sexual y hasta que uno estuviera saciada no me iba a olvidar de ella.
-Tengo que sacarla de mi sistema-. Murmure en voz alta.

Saliendo de mi cuarto me dirigí a la cocina para ver a Ben en la barra desayunadora con Sara nuestra ama de llaves que nos estaba preparando el desayuno. Me acerque hasta Sara y le di un beso en la mejilla era una mujer mayor y la apreciábamos mucho, cuando estuvimos en Londres ella se encargo de cuidarnos.
-Al fin se despertó este barbaján-. Me golpeo la cabeza y después me beso con cariño y acaricio mi cabello.
-Estoy despierto desde hace mucho, pero no me había parado por aquí.
Nos sentamos y desayunamos tranquilamente. Ben hasta el momento había estado callado y taciturno. Nadie dijo nada. Terminamos en silencio y Sara se despidió de nosotros para hacer lo que sea que hiciera esa mujer.
-Ben ¿estás bien?-. Me acerque a él cautelosamente y le puse una mano en el hombro en señal de apoyo.
El se volteo, me observo y me sonrió, pero su sonrisa no llego a sus ojos, era triste y distante.
-Sabes qué. Necesitamos salir a divertirnos, una noche de fiesta y necesito distraerme y relajarme-. Su idea me pareció fantástica hasta que menciono el lugar para festejar.- Tenemos que ir a SESS-.
-Ben, no creo que sea buena idea ir a SESS-. Él me miro expectante y tuve que hacer mi lista de putos de porque no debíamos ir a ese bar en especial. -Punto 1: En ese bar esta la mesera, punto 2: si te quieres distraer acerca de ella, no es bueno que vallas y veas a alguien que te la recuerda y punto 3: tú no quieres que yo me vuelva a pelear con ella o me equivoco-. Dicho eso arquee una sega y lo observe, por una parte yo quería ir a SESS y ver a Ema, pero eso no era inteligente de mi parte.
Una carcajada salió de Ben y se doblo por la mitad debido a la risa.
-¿Qué demonios te pasa?-. Su actitud me estaba desconcertando, tal vez era bipolar y no me había dado cuenta. Hizo intentos de hablar pero no se le entendía nada, se tranquilizo un poco y me observo.
-¡Joder hermano!, creo que a ti te gusta Ema-.
-Sabes qué, ¡estás loco!, ¿cómo me puede gustar la mesera?-. No sé si lo decía para convencerlo a él o a mí mismo.
-Yo creo que te gusta a lo mejor no tan profundamente como estar enamorado, pero te gusta y te saca de quicio que no te dé ni la hora-. Se dio media vuelta y se alejo para salir del departamento.- Nos vemos en SESS a las 10 no llegues tarde.
Se fue y me quede parado en la sala, me dirigí al gimnasio que teníamos. Descargue un poco de la tención haciendo ejercicio. Después de dos horas me volví a meter a la ducha para quitarme el sudor, estaba a punto de llamar a la enana cuando mi teléfono sonó. Tara me estaba marcando y sabía que era una grosería, pero corte sus llamadas y lo siguiente que hice era digno de un idiota pero ella no me dejaba otra opción.
Yo: Enserio Tara no quiero saber de ti.
Tara: Eres un idiota y te vas arrepentir.
Después de eso bloquee su número para no saber nada de ella, era lo mejor.
Termine de vestirme y le marque a mi pequeña enana.
-Casa de la familia Baker.
-Hola Creta habla Cam me puedes pasar a la enana.
- Claro que si Cameron en un momento vuelvo-. La línea quedo el silencio por un minuto y después un grito retumbo por el teléfono.
-¡Cam!, ¿eres tú?-. Su dulce voz me lleno de alegría, estaba tan diferente ella era tan pequeña, pero la quería tanto a pesar de la gran diferencia de edad.
-Claro que si enana, ¿como estas?-.
-Estoy sola, papa volvió a salir de viaje y no me llevo-. En su voz se notaba la tristeza. Desde que llegue de Londres no había visto a mi padre y parece que Christine tampoco.
Me quede en silencio unos segundo, pero sentía como la furia hacia su camino en mi interior, no podía creer que papa, dejara a la enana de apenas 4 sola con la servidumbre, no es que no la cuidaran bien. Ahora empezaba a entender porque Christine se sentía tan sola.
-Cam, si me vas a llevar al parque-. Estaba tan inmerso en mis pensamientos que no escuche lo que Christine parloteaba por el teléfono.
-Si enana en un rato paso por ti, pásame a Creta para hablar con ella.
-Está bien, te quiero-. Me aventó un beso por la línea y sonreí.
-¿Algo en lo que pueda ayudarte Cameron?-.
-Si Creta, voy a salir con Christine por unas horas cuando llegue a casa quiero hablar seriamente contigo-. Nos despedimos y corte la llamada, tenía que saber que estaba pasando en mi casa y como lo estaba llevando papa después de lo de Larissa.

Tarde media hora en llegar a casa de mi papa, la casa donde pase los mejores momentos hasta el día en que mi madre murió. Entre por la puerta y Christine se estampo contra mí, la alce del suelo y le di muchas vueltas, su risa era adictiva y tenía la intención que todos los días tuviera una. La acerque más y la bese en la frente, ella tomo mi rostro con sus dos manitas y me dio un beso en la mejilla, ese era el mejor beso de todos y pensar que me los perdí por tanto tiempo.
-Por fin llegaste-.
-¡Joder enana es que había mucho tráfico!-. Lo dije en son de broma y para excusarme, la verdad el tráfico estaba fatal, pero que esperabas en Los Ángeles. Ella me observaba detenidamente como si no entendiera algo de lo que había dicho.
-¡Jooooooooderrrrr! ¿Qué es Joder Cam?-. ¡Mierda! mi hermanita de 4 años estaba diciendo palabrotas por mi culpa y para rematar Creta la había escuchado y me observaba con cara de pocos amigos.
-¡Christine! tú no puedes decir esa palabra-. La reprendió Creta pero ella no estaba muy convencida y frunció en seño y cruzo sus brazos.
-¿porque yo no puedo decir joder?, Cam la dice-. Ella me miro acusatoriamente y Creta me estaba fulminando con la mirada, ahora donde rayos me metía, en eso Christine comenzó a cantar la nueva palabra que acababa de aprender por mi culpa.
-Joooooderrrr, joder, joderrrrrr-.
-Mie........-. Me detuve en seco porque la palabra que iba a decir era peor que la anterior y Creta me iba a matar. Christine espero para ver que iba a decir.-Mientras estés pequeña no puedes decir esa palabra enana, solo la dicen los hombres y las personas grandes, pero las princesas como tú no dicen esa palabra-.
- Yo soy una princesa, entonces no debo de decir joo....-. Inmediatamente se llevo las manos a la boca tapándola para no decir la palabra.
-Si las princesas no pueden decirla porque se ven feas diciendo eso y tú no te quieres ver fea verdad enana-. Ella negó con la cabeza y con eso asunto arreglado.
Pasamos toda la tarde juntos y después del incidente de la palabra con J, cuide mas mi vocabulario o Creta me sacaría la lengua y me la daría de comer. En el viaje de regreso a casa de papa, era extraño pensar así del lugar que una vez llame casa, pero ya no lo sentía de esa forma, Christine cayo rotundamente dormida y vi como se chupaba su dedo, en un semáforo me voltee y le saque una fotografía se veía tan adorable.
Llegamos en poco tiempo y la subí hasta su habitación, le quite los zapatos y me dirigí a Creta para poder hablar finalmente con ella. Pasamos un buen rato platicando de cómo estaban las cosas y a mi pesar estaban peor de lo que imaginaba. Papa prácticamente ignoraba a Christine, se había refugiado en el trabajo para evitar la pena que le había causado Larissa, la mayoría del tiempo la enana estaba sola porque papa estaba de viaje y las pocas veces que la veía muy feliz era cuando tenía sus clases de baile.
Lo primero que pensé fue en Ema y recordé como la había tratado, podía entender porque Christine estaba tan feliz esos días, Ema le daba el amor que le faltaba en casa. Estaba furioso con papa por fallarle a mi hermanita y mucho más conmigo por no darme cuenta de lo que pasaba. En ese instante me prometí a mi mismo que a mi pequeña enana no le volvería a faltar amor y que las cosas iban a cambiar para ella, no se sentiría sola nunca más.

Me había quedado por más tiempo. Espere a que Christine despertara y compartimos la cena eso le emociono mucho, después de eso se volvió a dormir. Me encontraba en casa y sabía que tenía muchas cosas pendientes que hacer, pero valía la pena dejar todo a un lado por mi hermana, lo demás lo podía solucionar después pero ella no podía esperar más.
Tome la tercera ducha del día y me arregle para ir a SESS, sabía que muy probablemente me encontraría con la mesera, pero y que si no estaba. No tuve tiempo de pensar en las ansias que me provoco el pensamiento porque inmediatamente lo aleje.

Me detuve en el estacionamiento del bar y le mande un mensaje a Ben, preguntando donde se encontraba la respuesta llego en cuestión de segundos, él y los chicos se encontraban adentro esperando por mí.
Entre en el bar como si nada y los visualice, el bar estaba descomunalmente lleno, apenas y se podía caminar, llegue después de varios empujones a la mesa donde todos se encontraban y salude a los chicos. Bran estaba un poco distraído pero trataba de no mostrarlo para que no empezáramos con el interrogatorio.
Un par de chicas se acercaron a nuestra mesa y los gemelos no perdieron oportunidad, estaban en la pista bailando, cuando un par de piernas captaron mi atención y sabia de quién era ese par y no me equivoque eran de Ema. Vi como salía por la puerta que estaba a un lado de la barra y como un chico la seguía sin que ella se diera cuenta. Me pare de la mesa en segundo. Bran y Ben no se dieron cuenta de mi comportamiento ambos estaban distraídos con dos chicas en la pista que literal se estaban metiendo mano entre ellas, pero ninguna quitaba la vista de ellos. Me dirigí hacia donde había visto desaparecer a Ema.
***********
Ema
Era temprano pero el bar estaba muy lleno, los chicos empezaron a descontrolarse y necesitaba un poco de aire, uno de los clientes había tratado de tocarme el trasero más de una vez. Me tenía los nervios de punta, necesitaba un descanso.
Estaba atendiendo varias mesas cuando lo vi, estaba guapísimo y se encontraba con sus amigos, no podía ver a los gemelos por ningún lado pero estaba con Bran y Ben, los cuales estaban viendo fijamente como unas chicas se metía mano para llamar la atención de ellos.
-¡Hombres!-. Me acerque a la barra y le hable a Pete.
-Ey Pete, necesito un descanso-. Señale hacia la salida cerca de la barra y el asintió.
-No tardes mucho Ema-. Asentí y salí por la puerta.
El aire fresco golpeo mi cara y era tan agradable, estaba tan concentrada en la sensación que no me di cuenta que alguien me había seguido hasta que una mano tomo mi hombro. Me di media vuelta espantada para ver al chico que me había molestado toda la noche.
Me estremecí ante su toque y me hecha hacia atrás, el estaba muy tomado y yo estaba sola en la parte trasera del bar y estaba muy oscuro.
-Mira lo que me encontré, ¿pero si es la rica mesera?-. El pánico me empezó a invadir.
-Disculpa pero no puedes estar aquí, así que retírate-. Mi voz no sonó tan firme como pensaba y él lo noto, yo estaba buscando algo con que defenderme por si trataba de atacarme pero no vi nada.
Entonces él se abalanzo contra mí y yo trate de soltarme, pero era más fuerte que yo, me tomo en sus brazos y quiso besarme a la fuerza y me resistí, pero no me podía liberar de él.
-No te resistas, es mejor que cooperes de todos modos va a suceder-. Intente soltarme de nuevo y lagrimas cayeron por mis mejillas, esto no podía estar pasando otra vez.
-¡Suéltame maldito asqueroso!-. Empecé a gritar que me soltara, pero era consciente que con la música nadie me iba a escuchar pero no me iba a dar por vencida.
Entonces el tipo me soltó de repente como si lo hubieran jalado, me tambalee y caí al suelo.
-¿qué demonios amigo?-. Mi agresor estaba tan desconcertado como yo y fue cuando lo vi. Cam estaba aquí y tenía al sujeto por el cuello y lo estampo contra el muro del bar.
-Te dijo que la soltaras-. Su voz mostraba furia y repulsión por el tipo.
-Metete en tus malditos asuntos y déjame con mi zorra, que no vez que ella estaba disfrutando-.
Cam lo golpeo y lo tiro al suelo, el tipo se defendió y lo golpeo también, me levante del suelo y trate de separarlos pero estaban aferrados golpeándose.
-Maldito hijo de puta como dices eso. ¡Te dijo que no!-. Cam le gritaba ambos se soltaron y pensé que iban a parar, se levantaron del suelo y siguieron golpeándose, empecé a gritar por ayuda y una chica se acerco.
Ella conocía el tipo que me había agradado porque empezó a gritar su nombre, salió corriendo hacia el frente y regreso con tres policías el alivio mi inundo pero no por mucho tiempo.
**********
Cam
Tarde en llegar a la puerta por la que había desaparecido Ema, el aire frio me golpeo la cara y no la vía por ningún lado hasta que escuche un grito entrecortado, voltee por todos lados estaba muy oscuro y la vi. El bastado hijo de puta la estaba queriendo forzar. A mi Ema, quería forzar a mi Ema.
La ira me inundo como nunca antes en mi vida, me apresure hacia donde estaban y la luna los ilumino, ella estaba luchando y cuando escuche lo que le decía perdí el control lo tome del cuello y lo estampe contra la pared.
Lo golpee y el desgraciado estaba sorprendido, pero se defendió, no podía creer que alguien quisiera hacerle esto a ella, como se atrevía a tocarla y sin su permiso, quería arrancarle las bolas y dárselas a los perros.
Uno de sus golpes conecto con mi mandíbula y pude sentir un hilo de sangre correr por mis labios, pero no estaba pensando en si me dolía o no lo único que quería era matarlo.
Ambos nos levantamos y nos seguimos golpeando estábamos, enganchados y sentí unos brazos fuertes separarnos, obviamente no era Ema, habían llegado tres policías con una chica que estaba histérica, no entendía sus palabras estaba pensando en soltarme para matar a ese hijo de puta.
Y en eso todo se aclaro vi a Ema llorando y mi ira disminuyo, quería tenerla en mis brazos y protegerla. Entonces pude distinguir lo que ocurría, la chica era la novia del bastado infeliz que quiso abusar de mi Ema y estaba diciendo que lo habíamos atacado.
Ambos estaban borrachos y los policías se veían agotados y su decisión fue una mierda.
-Llévenselos a todos a la jefatura por disturbios.
-Espere que-. Ema se veía aterrada y no era para menos, un policía la jalo hacia donde estaba el carro policía. El mismo policía escolto también a la chica ebria que se quería abalanzar sobre Ema y la llamo zorra.
Todos íbamos hacia los dos carros de policías, Ema y yo fuimos metidos en uno y el bastardo y la loca en el otro. Ema se veía ida y las lágrimas caían por sus mejillas. No quería que ella pasara por esto y no sabía qué hacer para evitar que ambos fuéramos a la cárcel por hacer disturbios.
-¿qué mierda de noche?-. Fue lo primero que salió de mi boca, eso la saco de su trance y me volteo a ver.
-Dímelo a mí-. Con eso los policías se subieron a los carros y arrancaron íbamos directo a la comisaria.




No sé cómo termine en esta situación, estoy sola, no tengo a nadie, nunca he tenido a nadie, pero ahora me siento más vacía que antes. Como pude ser tan malditamente estúpida para terminar así, debí de escuchar mis instintos que me decían que me alejara lo más lejos posible, pero escuche a mi corazón y el desgraciado se equivocó.  
Ahora tengo un secreto que no voy a poder ocultar por mucho tiempo y tengo que huir de mí, de él y de mi pasado.
brendagmtz94


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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Mar 9 Sep 2014 - 7:35

Capitulo 5
Cam
Ema estuvo callada todo el camino hasta la estación, estaba inmersa en sus pensamientos y de vez en cuando una lágrima escapaba de sus ojos.
Cuando por fin llegamos, ella se veía muy asustada. Los policías nos pasaron con el oficial a cargo, que se veía más enfadado que los tres policías que nos habían detenido. Pasaron a tomar nuestros datos y el oficial a cargo solo nos observaba con enojo, conforme mas pasaba el tiempo el tipo más enojado se ponía.
-Vamos a ver a ustedes cuatro fueron detenidos por disturbios, agresión y actos inmorales-.
-Espere de que está hablando-. Mi voz salió muy alta y llena de ira, de donde habían sacado todo eso.
-No me interrumpa, estoy hablando acerca de los hechos-. El maldito hombre estaba enojado lo podía ver en su rostro. Nos miraba con desdén, no le importaba lo que había pasado ni como habían atacado a Ema. Maldita sea también la estaban acusando a ella, cuando ella era la víctima.
-Disculpe oficial, pero creo que hay un mal entendido-. La voz de Ema surgió tan tímida que apenas se escucho, se podían apreciar en su tono en miedo y que estuvo llorando. Vi su rostro y su nariz estaba roja al igual que sus ojos.- De todo lo que menciono lo único que se puede decir que sea cierto es la agresión y los disturbios...-.
-Así que lo admite-. El oficial la interrumpió dejando sus palabras a medias, haciéndonos parecer culpables. Me molesto tanto que no la dejara hablar y explote.
-¡Deje que termine de hablar maldita sea!-. Le grite al hombre sentado detrás de escritorio y se sorprendió, pero la impresión paso rápido y su rostro de encolerizo pero no me detuve. - Que no ve que ese idiota borracho trato de forzarla, yo solo la defendí-.
-¡Mentira!-. La chica ebria de la cual no recuerdo haber escuchado su nombre grito y se fue abriendo paso hasta llegar más cerca del oficial.- Es una puta mentira, esa zorra-. Señalo a Ema.- Se estaba insinuando a mi novio y el-. Ahora me señalaba a mí.- Llego y lo golpeo-. La chica no pudo continuar porque Ema la interrumpió.
-¡Eso es una puta mentira!-. Ella grito y la calmada y asustada Ema desapareció.- Tú ni siquiera estabas ahí cuadro paso todo y ese bastardo me había estado molestando toda la noche en el bar y trato de forzarme-. Eso último que dijo salió acompañado de un estremecimiento de su parte y su voz perdió la intensidad con las últimas palabras.
Y el infierno se desato. El idiota se levanto y quiso defenderse. Todo se volvió gritos empujones acusaciones y el oficial estallo y nos mando a encerrar a todos, no escucho razones. Todo se había salido de control, como había terminado en la cárcel y porque Ema estaba aquí, ella no se lo merecía. Tenía ganas de agarrar al policía y estrangularlo, se supone que están para proteger.
Antes de meternos a la celda nos hicieron firmar un acta y nos dieron la oportunidad de llamar a una persona. Los idiotas fueron los primeros en usar su llamada, llamaron a mama y a papa. Mugrosos niños mimados.
-Ema Davis tu turno-. Uno de los oficiales le paso el teléfono pero ella lo rechazo.
-No es necesario, de le mi llamada a él-. Me señalo y con eso se alejo y la remitieron a su celda. ¡Qué demonios!, porque no estaba llamando a nadie a sus padres, hermanos o amigos para que la sacaran de aquí a menos que............... ¡Mierda! ella estaba sola. No podía permitir que se quedara aquí.
-Cameron Baker tu turno-. El policía me grito desviando el rumbo de mis pensamientos. Lo primero que hice fue llamar a Ben.
El teléfono estaba timbrando, un Ben medio dormido contesto.
-Hola-. Antes de que pudiera continuar lo interrumpí.
-Ben soy Cameron y necesito que nos saque a Ema y a mí de la cárcel-. Espere unos segundos pero Ben no respondía, solo me faltaba que el idiota se quedara dormido.
-Espera Cam, son las 3:00 AM y no estoy para bromas-. Lo que me faltaba que pensara que le estaba gastando una broma.
-No es una puta broma Ben, estamos detenidos y necesitamos que nos vengas a sacar-.
- Maldita sea Cameron que paso, ¿porque están Ema y tú detenidos?-.
-Te contare todo cuando llegues ahora mueve el trasero y sácanos de aquí-. Le di la dirección de la jefatura de policía y el dijo que estaría pronto aquí.
Me llevaron a una celda con un olor asqueroso, en ella había tres tipos más además del hijo de puta al que quería cortarle la cabeza. El policía me empujo adentro y me senté. Todos mis pensamientos se dirigieron a una rubia de cuerpo escultural. Me empecé a ser preguntas sobre ella. Estaría bien, su celda era igual de repulsiva que la mía y si le hacían daño.
Que estaba pasando conmigo porque me preocupaba tanto por ella. Debían de ser las circunstancias por la que estaba aquí, si definitivamente era eso. Sentiría lo mismo por cualquier chica en su situación ¿verdad?
************
Ema
Tenía tanto miedo. Mi celda estaba sucia, fría y apestaba, había dos chicas y la novia del bastardo que me ataco. No entendía porque me estaba pasando esto, estaba harta de que los hombres sintieran que podían tomar lo que quisieran de mí.
Me sentía sola, débil y vulnerable. Me aleje de las otras chicas, apreté mis rodillas con mis abrazos y apoye mi cara en ellas, las lágrimas empezaron a brotar y no las podía detener. Sabía que estaría aquí por dos días no tenía a nadie a quien acudir por ayuda, solo era yo y nadie más. La vergüenza que sentí cuando fue mi turno de llamar fue horrible y ver como Cam me observaba me hizo sentir un dolor inexplicable. Saber que estaba sola me dolía pero que los demás se enteraran era mucho peor.
-Shshhh.... Shshhh....-. Alce mi rostro para ver como una de las chicas me llamaba, la novia del bastado estaba dormida en el suelo. La chica que me llamaba debía de tener la misma edad que yo, llevaba muy poca ropa y tenía el cabello rojizo, estaba mascando un chicle de una manera tan vulgar. Se acerco a mí y se sentó a un lado.
-Ey deja de llorar-. Me acerco un pañuelo y lo acepte me limpie el rostro y pude ver las marcas de mascara para las pestañas en el pañuelo.
-Gracias-. Mi voz sonaba tan ronca y nasal debido al llanto.
-No hay de que-. Nos quedamos en silencio unos minutos y sentía su mirada examinándome.
-¿Porque estás aquí?-. Solté un sonoro suspiro, no tenía ganas de explicarle a una extraña lo que me había sucedido.
-Estaba trabajando en un bar, su novio-. Señale al bulto durmiente en el piso-. Me ataco y un chico me rescato, ella-. Volví a señalarla y sentir la ira fluir por mi cuerpo.- Salió de la nada, le pedí ayuda, llego con tres policías y el infierno de desato-.
-Eso es una mierda-. Ella bufo y yo asentí con la cabeza.
-¿Trabajas de bailarina o algo así?-. Inmediatamente negué con la cabeza, lo que me faltaba que me confundieran con bailarina exótica o algo peor.
-Soy mesera en un bar-.
-Querida, estar desperdiciando ese cuerpo tuyo siento una simple mesera-. Me quede impresionada ante sus palabras, en ese instante comprendí porque estaba aquí, seguramente era una bailarina exótica o prostituta. Ella siguió parloteando acerca de cuanto ganaba por noche y mis ojos se abrieron de forma impresionante al oír la cantidad, si definitivamente era prostituta.
Seguimos hablando un poco, me sirvió para distraerme, había pasado media hora cuando, unos de los policías se acerco por el bulto durmiente. Sus padres habían pagado la fianza y se iba a su casa. Sentía que llevaba una eternidad en la celda y pensar que tenía que estar dos días era espantoso.
Deje de hablar con Kimber que era su nombre artístico y me estaba quedando dormida cuando otro policía se acerco, seguro era para llevarse a una de ellas.
-Ema Davis, pagaron tu fianza te puedes ir-.
-Espere, ¡¿qué!?, ¿quién pago mi fianza?-. Era evidente el asombro en mi rostro, quien pudo pagar mi fianza, no le había llamado a nadie.
-No lo sé niña, pero muévete que tengo mejores cosas que hacer-. Me apresure a salir de la celda sin molestar a nadie. Cuando iba por el pasillo pensé en Cam, seguramente estaría en su casa olvidándose de todo el embrollo.
Firme mi salida y lo primero que vi fue a Ben. Estaba con los brazos cruzados y a un lado de él estaba Cam. Ellos me habían sacado, pero porque, no tenía idea pero lo agradecía.
Me acerque cautelosamente hasta ellos y me disponía a darles las gracias cuando Ben me sorprendió con un abrazo. Mi cuerpo se sintió confortado y le devolví el abrazo.
-¿Pequeña, estas bien?-. Me soltó y me observo detenidamente se detuvo en mi rostro y seguramente parecía la hermana perdida de chucky. Vi su preocupación y me voltee para ver a Cam. Me observaba detenidamente como buscando algún daño, pero no tenía nada. Él sin embargo tenía un ojo morado y el labio partido.
-Gracias por todo-. No sabía que más decirle y de la nada su rostro cambio de estar preocupado a estar furioso y pude ver porque, no me había dado cuenta pero tenía la blusa un poco rasgada.
- En qué diablos estabas pensando al salir sola, en un lugar lleno de borrachos-. Me impacto que me gritara. La ira volvió a mí, me estaba gritando el hijo de puta, me estaba gritando, quien rayos creía que era.
- ¿Quién demonios crees que eres para gritarme?-. Antes de que pudiera continuar con mi discurso una mano me tomo del brazo y me arrastro a la salida. Era Ben, no solo me arrastraba a mí, también a Cameron.
-Saben qué. Los acabo de sacar de la cárcel, si se quieren matar háganlo en otro lugar no en la maldita estación donde todos los están viendo-. Inmediatamente me sentí avergonzada él no tenía que hacer nada por mi sin embargo había gastado su dinero y tiempo para rescatarme.
-Lo siento-. Murmure tan avergonzada, quería que la tierra me tragara.
-Es que en realidad eres estúpida, rayos que hubiera pasado si no intervengo-. Cam seguía con su regaño. Pero alto me estaba ofendiendo.
-Me acabas de llamar estúpida-. Le grite llena de ira y el estaba igual de furioso. Ben solo miraba del uno al otro y trato de calmarnos pero ninguno de los dos escuchaba lo que Ben decía.- Yo no necesito tu ayuda y tampoco te la pedí-.
-Pues no parecía eso cuando te quite al ese cerdo de encima-.
-En que rayos estabas pensando Ema, como te pudiste poner tú sola en esa situación-. Y con eso lo perdí me estaba culpando.
-Crees que me puse en esa situación por gusto. Porque no recuerdo decirle al bastardo hijo de puta que me siguiera y tratara de violarme-. Con cada frase que decía mi voz se alzaba más. Sabía que si seguía comenzaría a llorar y no pensaba hacerlo, me di media vuelta y empecé a caminar sola tenía que llegar a casa lo antes posible.
Y la verdad me golpeo, sentí como si un balde de agua helada me hubiera caído encima. No tenía como llegar a casa y mucho menos como entrar. Todo estaba en mi bolso, mi dinero, celular y la lleve de mi apartamento. ¡Enserio Dios, a veces siento te pasas conmigo!
Seguí avanzando, llegar desde donde me encontraba a mi departamento era casi imposible, los tacones ya me estaban matando y con mi aspecto alguien podía volver a atacarme. Un carro de aproximo a mí y no voltee hasta que se detuvo a un lado y un hombre se bajo.
-¿Qué diablos crees que estás haciendo Ema?-. Cam me estaba gritando de nuevo y Ben se veía molesto en el asiento del conductor.
-Que no vez, me voy a casa-. Trate de seguir caminando pero él me lo impidió y Ben se bajo del auto.
-Ema por favor deja que te lleve a casa-. La voz de Ben era suplicante, pero no iba aceptar estar un minuto más con Cam y deberle otro favor, ni loca.
-Lo siento Ben, pero puedo llegar a casa sola, gracias-.
-Haber reina de las imprudencias, como piensas llegar a casa sin dinero, porque supongo que todo está en tu bolso-. Mierda el tenia un punto pero no le iba a dar la satisfacción, hizo un además de buscar algo, lo iba a interrumpir pero me dio una mirada que me hizo retroceder. - Ben tu vez su bolso por algún lado, además como piensas entrar a tu casa sin una llave. Por que supongo que también está en tu bolso y tu maldito bolso no está aquí-.
-No me grites, yo puedo cuidarme sola y no es tu asunto como voy a llegar a casa-. Yo también le estaba gritando. Los dos nos veíamos fijamente a los ojos y ninguno rompía el contacto.
-¡Sube al maldito auto Ema!-. Grito
-¡No voy a subir al auto contigo!-. Le grite en respuesta.
- Camero no le grites y súbela de una vez-. La voz de Ben salió entre divertida y fastidiada.
Espera ¿que?, no tuve tiempo de pensar en lo que le había dicho porque sentí unos brazos rodeando mi cintura y levantarme del suelo. Cam me cargo hasta el auto. Lo golpee patalee, pero fue inútil me cargo como a un saco de papas y era inútil luchar.
-Hijo de puta, bájame ahora mismo-. El muy maldito solo soltó una carcajada y eso me enfureció más.
-Deja de luchar Ema y compórtate como una niña grande-. Se estaba riendo de mí y el bastardo me dio una nalgada.
-¡Ahhh!, Me acabas de dar una nalgada-.
-Cam, no te pases y súbela al coche-.
-Bájame Cameron, ahora mismo-.
-Con mucho gusto-. Me aventó sobre el asiento trasero del carro y puso los seguros inmediatamente, no podía salir del auto.
-Esto es ilegal, me están secuestrando-.
-Cierra la boca es por tu bien-. La voz de Cam estaba teñida de enojo, pero yo estaba peor.
-A donde me llevan-.
-A nuestro apartamento, no pensaras que te dejaremos dormir en la calle verdad, y por favor Em no discutas-. No dije nada en todo el trayecto a su casa, por alguna razón sabia que estaría segura y no dije nada. Me acomode en el lujoso carro y sentí como caía en los brazos de Morfeo.
************
Cam
Había actuado como un idiota cavernícola, pero no me importaba, esta chica estaba loca, era malditamente terca y me sacaba de mis casillas.
Voltee hacia atrás y vi lo hermosa que se veía dormida. Parecía un ángel, estaba tan tranquila quería recostarme junto a ella y envolverla en mis brazos.
Alto Cameron para esos pensamientos, a ti no te gusta la mesera, no te puede gustar ella, es tan terca, arrogante nada que ver con lo que yo busco.
Por fin llegamos al departamento y le di gracias a Dios, necesitaba una ducha urgentemente para quitarme el olor de la celda. Sé que Ema también apreciaría una.
-Al fin en casa-. La voz de Ben me desconcertó un poco, el desgraciado parecía divertido con todo esto.- Levantas tu a Ema o lo hago yo-.
No hizo falta que respondiera el ya sabía la respuesta. Abrir mi puesta salí del coche y entre en la parte de atrás del auto, moví suavemente a la bella durmiente, pero estaba hecha polvo, la moví un poco más fuerte y soltó un gemido tan sensual que mi pequeño Cam salto a la vida.
Santa mierda necesitaba ayuda.
-Ben mejor despiértala tú. Está hecha polvo y no soy tan delicado-. El alzo una ceja, sin hacer preguntas se aproximo hacia donde estaba Ema y 5 min después la bella durmiente despertó.
Entramos en el departamento y Ema estaba muy callada, se le notaba el agotamiento, me dirigí directo a la ducha y la deje con Ben. Teme la ducha fría más rápida de la historia. El olor a la celda me abandono y me sentí limpio de nuevo me puse el pantalones la pijama y salí a la sala para ver cómo les iba a Ema y Ben.
Las risas se escuchaban desde el pasillo y me asome a la cocina Ema, estaba agarrándose el estomago y Ben la observaba con adoración y eso me molesto. El había dicho que no estaba interesado en Ema.
-Veo que se divierten-. Ella se dio la vuelta y su risa murió, se volvió hacia Ben y me ignoro.
-Ben no quiero abusar pero me encantaría darme una ducha-. En ese instante el teléfono de Ben sonó y él le hizo señas a Ema para que lo esperara.
-Sabes te puedes duchar en mi cuarto te daré algo de ropa, para que duermas cómoda-. Ella asintió con la cabeza, pero no dijo nada.
-oye espera-. Me detuve para ver qué era lo que necesitaba.- En donde voy a dormir yo-. Su rostro expectante me dio risa, emboce mi sonrisa diabólica y me acerque a ella. Dio dos pasos atrás.
- En donde crees. Obviamente en mi cama-. No espere su reacción seguí caminando hacia mi recamara y ella me alcanzo.
-Ni hablar yo no pienso dormir contigo-. Había picado el anzuelo.
-Ema, pero que mal pesada eres. El hecho que vayas a dormir en mi cama no significa que la vallamos a compartir-. Su cara se puso roja de la vergüenza y se veía adorable.
Saque unos bóxers limpios y una playera, para que lo utilizara después de ducharse. Se los entregue y salí del cuarto con el pensamiento de Ema en mi ducha y desnuda. Salí a la sala me encontré con un Ben expectante y embozo una sonrisa.
-Otra ducha fría Cam-. El malnacido parecía haberme leído los pensamientos. Le enseñe el dedo medio y me dirigí a tomar una ducha fría.




No sé cómo termine en esta situación, estoy sola, no tengo a nadie, nunca he tenido a nadie, pero ahora me siento más vacía que antes. Como pude ser tan malditamente estúpida para terminar así, debí de escuchar mis instintos que me decían que me alejara lo más lejos posible, pero escuche a mi corazón y el desgraciado se equivocó.  
Ahora tengo un secreto que no voy a poder ocultar por mucho tiempo y tengo que huir de mí, de él y de mi pasado.
brendagmtz94


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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Sáb 27 Sep 2014 - 5:12

Capítulo 6
Ema
Cam me dejo sola en la habitación e inmediatamente me metí a la ducha. Mi cuerpo se sentía sucio y olía a mierda. Me despoje de mi ropa poco a poco, tenía mi blusa un poco desgarrada y un moretón en mi pierna izquierda y mis manos estaban un poco raspadas por la caída. Abrí la llave del agua y espere a que estuviera a una temperatura agradable.
Cuando el primer chorro de agua toco mi cuerpo gemí de placer, se sentía tan bien. Me estaba limpiando de todo lo que había pasado hoy. Frote mi cuerpo con el gel de baño de Cam, olía a él, era un aroma fresco, mentolado y varonil. Tarde un poco más en la ducha, la sensación del agua caliente corriendo por mi cuerpo me relajo y me hizo olvidar todo, hasta el lugar donde me encontraba.
Un golpe en la puerta me saco de mi trance.
-Ema, te dejo un cepillo de dientes encima de la cómoda-. Su voz se escuchaba entrecortada y mi corazón cayó al suelo. Abría escuchados mis gemidos. Mierda que estaría pensando de mi Cam en estos momentos.
-Gracias, ya salgo-. Es lo único que podía decir, la vergüenza me estaba carcomiendo.
Seque mi cuerdo rápidamente con una de las enormes toallas que estaban a un lado, observe la ropa que Cam me había dado. Definitivamente no iba a volver a ponerme mi ropa interior, así que decidí ponerme los bóxers y la playera sin nada más, los bóxers me quedaban grandes y tuve que utilizar la liga del cabello para ajustarlos de manera que no se me cayeran, la playera me cubría hasta medio muslo. De todas formas nadie iba a verme. Salí del cuarto de baño secándome el cabello con la toalla y vi a Cam en el armario sacando unas mantas.
Su torso estaba completamente desnudo y solo llevaba el pantalón de la pijama. Había algo tan sexy en que solo llevara el pantalón de la pijama, una sensación de electricidad recorrió todo mi cuerpo. Partes de mi cuerpo que pensé que no tenían vida, resucitaron y eso me sorprendió. No era tan ingenua como para no saber que lo que sentía eran nervios.
Si Ema, síguete diciendo eso. El volteo y me miro, me observo detenidamente y mi cuerpo entro en calor, el me recorría con la mirada y yo quería que hiciera algo más. Joder esto no estaba nada bien. Control Ema, Control.
-Ya me iba solo venia por esto-. Levanto las manos con la manta y la almohada. Me sentí mal por estar usurpando su habitación, en donde iba a dormir él, estaba abusando de su hospitalidad.
-Sabes no es necesario que yo duerma aquí. Yo puedo dormir en la sala o si tienes un cuarto para....-. El me detuvo antes de que pudiera continuar.
-Basta Ema. Dormirás en mi habitación y punto-. Su tono fue rotundo, se acercó a la puerta y me dio una mirada.- Que descanses-. Con eso se fue y me dejo en su habitación sola.
Mi cuerpo empezó a sentir los estragos del día, me apresure a lavar mis dientes y peinar mi cabello cuando por fin termine me posiciones en el centro de la cama. La cama era tan cómoda y suave, me sentía como en el cielo. Estaba tan cansada y pronto me quede dormida.
"-¡Mira papa!, Ema está gateando-. La voz de una hermosa mujer rubia estaba en mis sueños. Me encontraba en una habitación desconocida pero al mismo tiempo me era familiar. Mi sueño era muy hermoso tanto que parecía real, pero sabía que era un sueño porque yo no conocía a esas personas. La mujer rubia me sostuvo en sus brazos, no podía ver su cara, tampoco podía ver la del hombre a su lado. Ellos me sostenían, me abrazaban y me decían que me amaban.
Todo cambio inesperadamente. Me encontraba en una habitación oscura y estaba tirada en el piso sangrando, trate de levantarme pero era inútil, sentía mucho dolor. Estaba asustada, no quería estar aquí. Una risa espeluznante inundo la habitación, mi cuerpo comenzó a temblar incontrolablemente. Sabia de quien era esa risa, él me había encontrado, estaba aquí y me iba a ser daño. Quería estar con aquellas personas, quería estar en otro lugar, no quería estar con él.
-Ema, Ema, Ema-. Se escuchaba contento y en su tono había algo oscuro y malvado.- De verdad creíste escapar de mí-. Deje de escuchar su voz y mi sueño volvió a cambiar.
Ahora me encontraba en mi habitación, estaba sobre mi cama y mi papa estaba golpeándome, pero no estábamos solos, el borracho del bar estaba en mi habitación.
Ambos me empezaron a golpear y yo pedía que pararan pero no me escuchaban. Me estremecí esto no estaba bien quería despertar pero no podía. Empezaron a desgarrar mi ropa. Luche por despertar no quería estar aquí, comencé a gritar por ayuda, pero no salía nada de mi boca.
Me estaban tocando y yo luchaba, sabía lo que iba a pasar, no quería no quería que me tocaran. Solo quería que esto terminara.
-¡Por favor déjame!-. Tenía impotencia, no me podía liberar de ellos.
-¡No me toques!-. Mis gritos no servían de nada, nadie podía escucharme.
Todo se empezó a cerrar a mí alrededor, me estaban asfixiando, sus manos me tocaban.
-Por favor, por favor-. Mis suplicas no servían de nada esto iba a pasar y ahora no tenia escapatoria. A lo lejos alguien pronunciaba mi nombre, la bruma de mi sueño era tan fuerte que no podía reconocer la voz, la voz cada vez tomo más fuerza.
-Tranquila bebe, todo va a estar bien-. La voz era de Cam, él venía por mí, me iba a rescatar.
**********
Cam
Estaba pensando en Ema otra vez, no podía sacarme de la cabeza la imagen de ella con mi ropa. Maldita sea era la cosa más caliente que jamás hubiera imaginado, no podía creer que una chica podría verse así de hermosa. No tenía ni una gota de maquillaje, su cabello caía desordenado por todos lados. Pensar que toda ella estaba durmiendo en mi cama a unos metros de mí, me estaba volviendo loco.
Ella era la razón por la que me encontraba en este maldito sillón, sin poder pegar un ojo. Parecía un maldito chico cachondo de 15 años en lugar de uno de 24.
-Me estas volviendo loco-.
Estaba a punto de quedarme dormido cuando escuche a Ema pedir ayuda. Qué diablos estaba pasando en mi habitación, ella se escuchaba aterrorizada, entre en tención cuando la escuche gritar. Salí corriendo hacia mi recamara y la vi, tendida en la cama luchando, estaba teniendo una pesadilla, estaba suplicando que la soltaran. No sabía cómo actuar ante la situación. Que si me acercaba y la asustaba más.
Encendí la lámpara de mi buro y me acerque, estaba llorando.
-No me toques-. Empezó a implorar.
-Por favor, por favor-. Estaba suplicando y las lágrimas caían por su bello rostro.
-Ema, Ema. Despierta-. No pasó nada, su pesadilla la tenía consumida. Me subí a la cama junto a ella.
-Tranquila bebe, todo está bien. Estas a salvo-. Pero ella seguía sin reaccionar me acerque más a ella y la tome en mis brazos. La acurruque contra mi pecho y se empezó a calmar.
-No me dejes-. Murmuro contra mi pecho. Podía sentir sus lágrimas haciendo el recorrido por mi pecho.
-No te voy a dejar, te lo prometo-. Ella envolvió sus brazos en mi cuello. No sabía si ella era consciente de lo que estaba haciendo, pero no me podía alejar de ella. Ternura invadió todo mi cuerpo, nos acomode a los dos en la cama, la abrace más cerca de mí. Seguí susúrranosle al oído que todo estaría bien.
Ambos nos quedamos dormidos juntos y abrazados. Era la primera vez que dormía con una chica sin tener sexo, no había nada sexual en esta situación. Todo lo que quería era que Em se sintiera protegida, segura.
***********
Ema
Estaba soñando con Cameron, era un sueño tan real tan vivido. Estábamos en su cuarto y yo estaba desnuda sobre su cama. Mi cuerpo estaba adolorido y sabía que su toque me aliviaría. De repente Cam me tenía encima de él. Mis pechos pesaban, quería que él me tocara, pero él estaba inmóvil. No sé de donde salió tanta audacia pero me empecé a frotar contra él y se sentía tan bien. Nunca había estado con nadie, jamás había tenido este tipo de sueños, se sentía tan real. Mi cuerpo estaba ardiendo. Deslice mis manos por su torso, sus brazos me sentía tan viva.
El me tomo y comenzó hacer su recorrido por mi cuerpo, sus manos eran tan grandes, empecé a temblar con la sensación que se desataba por mi cuerpo, mi piel se erizo y todas mis terminaciones nerviosas saltaron a la vida. Me seguí frotando hasta que llegue a su miembro, estaba tan duro y se sentía de maravilla. Mi centro estaba adolorido. Sus manos amasaron mis pechos y yo empecé a soltar gemidos.
La bruma de mi sueño era tan real, pero no era suficiente quería más. Una sensación completamente desconocida se empezó a crear en mi centro, corría por mi estómago y por todo mi cuerpo.
-Ema detente-. La voz de Cam me pedía que parara, pero yo no quería.
-No quiero-. Seguí frotándome y esa sensación desconocida estaba creciendo aún más. Mi respiración cada vez era más rápida y mis gemidos más fuertes.
No entendía porque Cam quería que parara, era mi sueño y yo quería que esto continuara. El empezó a soltar mis pechos y tome sus manos y los atraje de nuevo a ellos.
-Maldita sea Ema, sigues dormida-. Espera, ¿qué? Mi sueño se disipo inmediatamente y efectivamente estaba dormida. Pero aún me encontraba encima de Cam sosteniendo sus manos para que el tocara mis pechos.
Mi respiración estaba entrecortada y la sensación de hace unos momentos había muerto. Me quite inmediatamente de encima de él. Dios que estaba pasando aquí.
Qué rayos había pasado, porque estaba con Cam, en una cama y yo estaba...... voltee rápidamente hacia mí y pude ver que estaba vestida, alivio me inundo, pero estaba vestida con una playera que no era mía. ¡Qué demonios! Y todo lo que pasó la noche anterior me golpeo.
Estaba aquí porque no tenía como llegar a casa después de salir de la cárcel. Pero yo estaba sola cuando me fui a dormir. La ira comenzó su camino por mi cuerpo y estaba a punto de explotar.
-Ema-. La voz de Cam me estaba llamando pero no quería verlo. Maldito bastardo aprovechado.- Déjame explicarte-.
-¡Que me quieres explicar!, que eres un bastardo aprovechado que se metió en la cama cuando estaba dormida para intentar tener.....eso conmigo-.No podía decir la palabra sexo delante de él, le estaba gritando y no sabía que más hacer. Así que tome una almohada y se la arroje. Bien Ema eso seguramente le va a causar mucho dolor.
-¡Estás loca!, eso no fue lo que pasó-. El intento defenderse pero yo no escuchaba razones. Seguí arrojándole almohadas y todo lo que encontraba a mi paso.
-Eres un hijo de puta aprovechado, creíste que iba a agradecerte lo de ayer haciendo eso-. Señale a la cama.- Contigo-.
-Cálmate maldita sea-. No me iba a calmar le avente un peine para el cabello y le cayó justo en la cabeza. Eso lo enfureció lo vi en su rostro. Se arrojó encima de la cama. Me sujeto con ambos brazos, forcejeamos y en el proceso caímos a la cama otra vez. Ahora él estaba encima de mí.
-Escucha maldita sea-. Estaba tan enojado, pero yo no iba a ceder estaba igual de enojada que él.
-Suéltame-.
-No hasta que escuches. Estaba intentando dormir en la sala cuando empezaste a gritar en sueños, estabas llorando y gritando, vine a ver qué pasaba. Trate de despertarte pero no reaccionabas. Tu amiga mía me pediste que no me fuera cuando por fin te tranquilizaste un poco-. Era cierto había tenido una pesadilla y estaba soñando con papa.... sacudí mis pensamientos no me convenía entrar en ese lugar.
-Es por eso que estábamos dormidos juntos. Ahora me puedes decir que estabas soñando-. No iba a contestar eso, no quería que el supiera, no quería que nadie supiera.
-No recuerdo que era lo que soñaba. De todos modos eso no explica lo de esta mañana-. El soltó una carcajada.
-Ema. Lo de esta mañana está muy claro para mí, tuviste un sueño erótico conmigo y se te salió un poco de las manos-. La arrogancia teñía su voz. Esta no se la iba a dejar ganar. Había que desinflarle un poco el ego.
-Ja. Ja. Ja. Déjame que me ría, yo no tenía un sueño de esos-. Si Ema, seguramente te iba a creer con eso.
-Por Dios Ema, está más que claro que estabas soñando que teníamos sexo. Acéptalo. Te gusto tanto que hasta me sueñas-. Maldito imbécil arrogante. Como salía de esto. El seguía encima de mí y su cuerpo me transmitía un calor tan intenso. Hay por dios estaba empapada, que vergüenza.
-Si tenía un sueño de esos, pero no contigo-. La diversión escapo de su rostro y se levantó instantáneamente de encima de mí.
-Con quien estabas soñando Ema-. Su voz era rabiosa, estaba enojado. Pero no conteste y no pensaba hacerlo.
************
Cam
Estaba furioso ella había tenido un sueño erótico, con otro hombre que no era yo. ¡Maldita sea!
-Dime con quién soñaste-. Ella seguía sin contestar y miraba para todos lados menos a mí. Y fue cuando lo entendí ella trataba de confundirme, pero en realidad había tenido un sueño erótico conmigo.
-Ya veo-. Emboce una sonrisa conocedora.- porque te cuesta tanto admitir que soñaste que estábamos teniendo sexo-. Ella se puso roja por la vergüenza. Bingo eso comprobó mis sospechas. Si soy sincero yo también estaba muy dormido soñando con ella.
-Estas demente yo no estaba soñando que hacíamos eso-. Ella estaba toda roja y avergonzada me hacía tanta gracia.
-Di la palabra sexo Ema. Soñaste que teníamos sexo, santo dios suenas toda virginal cuando dices "ESO" en lugar de "SEXO"-. Y la vi removerse en su lugar y ponerse más roja aun. ¡Mierda ella era!, no puede ser.
-¡Eres virgen!-. Mi voz salió toda sorprendida, bueno mejor dicho mi grito salió todo sorprendido. Ella gimió en su lugar y negó con la cabeza.
-Por Dios claro que no soy virgen-. Bufo, pero no se veía nada segura de lo que estaba diciendo.
-Santo cielo si eres virgen-. No lo podía creer, esta mujer tan impresionante, hermosa y que emanaba sensualidad era virgen. Y por alguna maldita razón eso me encanto, era virgen mi Ema era virgen.
-¿Qué demonios está pasando aquí?-. Ben entro por la puerta gritando y con unas bolsas en las manos. Ema se puso aún más roja y eso me hizo reír.- ¿Qué diablos paso aquí?-. Fue cuando me di cuenta que mi recamara era un maldito desastre, la cama estaba hecha un lio, las almohadas estaban por todos lados.
-Diablos Ema, te dije que no fuéramos tan salvajes-. Ella levanto la vista y me tiro con otra almohada.
-Tu idiota, hijo de puta como te atreves-. Estaba rabiosa y se miraba preciosa.
-Espera no quiero saber los detalles-. Ben nos miraba a ambos y negó con la cabeza.
-Aquí no pasó nada-. Ema se adelantó a decir.- Yo necesito irme-.
Ben le extendió las bolsas con ropa y ella le embozo una sonrisa, antes de meterse al baño tomo mi desodorante y me lo aventó justo a la cabeza, casi me pega. Ben soltó una carcajada me saco del cuarto con él.
Ema salió de la ducha en tiempo record, vestida con unos vaqueros y una blusa de seda color purpura, zapatos de piso al tono y con el cabello en un moño alto. Estaba hermosa y no llevaba nada de maquillaje.
Ben le tendió una taza de café y una dona, ella los tomo y comió. Ella estaba ignorándome y poniendo toda su atención en Ben. Eso me molesto un poco pero lo deje pasar. Después de unos minutos ella y Ben salieron por la puerta para que recogiera sus cosas en SESS y el pudiera llevarla a su casa.
Entre en el desastre que era mi habitación, todo olía a ella, hice mi camino al baño y pude ver que había una medalla de oro tirada en el suelo, la levante y decía Ema. Yo había visto esta medalla antes. Era obvio seguramente se la había visto a ella. Pero algo dentro de mí me decía que no era así. Mi celular sonó y me saco de mis divagaciones. Fui a buscar mi teléfono con la medalla en la mano y vi que era la enana.
Tenía el pretexto perfecto para volver a verla.




No sé cómo termine en esta situación, estoy sola, no tengo a nadie, nunca he tenido a nadie, pero ahora me siento más vacía que antes. Como pude ser tan malditamente estúpida para terminar así, debí de escuchar mis instintos que me decían que me alejara lo más lejos posible, pero escuche a mi corazón y el desgraciado se equivocó.  
Ahora tengo un secreto que no voy a poder ocultar por mucho tiempo y tengo que huir de mí, de él y de mi pasado.
brendagmtz94


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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Mar 30 Sep 2014 - 21:20

Capítulo 7
Ema
Habíamos salido del departamento de Cam y Ben, nos dirigimos a SESS por mi bolso, para poder entrar en mi casa. El dueño del bar estaba furioso conmigo por haber desaparecido y me estaba echando solo con mi bolso, sin darme la oportunidad de explicarle. Afortunadamente Ben estaba conmigo. Hablo con él y me dieron mi trabajo de nuevo.
Ben había insistido en llevarme a casa, me había negado no quería que desperdiciara más su tiempo conmigo y tampoco quería que viera el lugar donde vivía, él no dio marcha atrás y me llevo de todos modos. El me dejo y se marchó, pero no sin antes sermonearme de lo inseguro del lugar y lo peligroso que era para una chica de mi edad vivir sola. Observe que se marchó muy preocupado, pero le reste importancia. Me volví a recostar en la cama y ese fue el peor error que pude cometer ese día. Recordé como se sentía el cuerpo de Cam. Pare mis pensamientos en seco y tome otra ducha sentía demasiado calor. Saliendo de mi ducha me volví a dormir y después no me pude levantar, mi cabeza dolía, no tenía fuerzas y milagrosamente desperté con un maldito resfriado.
Y he aquí me encontraba un sábado tirada en mi cama con fiebre y con un maldito resfriado que parecía influenza, luchando por levantarme para hacerme algo de comer. Odiaba enfermarme, enfermase era signo de estar débil y no quiero ser débil. No había ido a trabajar a ninguno de mis trabajos desde el jueves. Me sentía como la mierda y no tenía dinero para ir al médico. Tenía que mejorarme pronto, mi trabajo en SESS estaba pendiendo de un hilo. Volví a llamar a mis trabajos y a la escuela de ballet para avisar que hoy tampoco iba poder acudir. Me dolía perderme las clases de ballet porque era lo que más me apasionaba. Por fin conseguí levantarme de mi cama y me prepare un emparedado con lo poco que tenía en mi nevera. Volví a mi habitación tome un poco de medicamento y caí dormida instantáneamente.
**********
Cam
Tenía el pretexto perfecto para ir a buscar a Ema, sin verme como un maldito acosador. Ben llego después de una hora y se veía molesto.
-¿Qué te pasa hermano?-. Ben me miro y negó con la cabeza, pero seguí insistiendo.
-Es Ema-. Soltó un resoplido.- Vive en un lugar horrible, bueno no es tan horrible, pero es inseguro, vive sola maldita sea y su departamento parece una caja de zapatos-. Ben se notaba fastidiado y lo entendía. No sabía dónde vivía Ema, pero no creía que fuera en un lugar tan horrible como para preocupar tanto a Ben.
-¿Sabes qué? pensándolo bien si es un lugar muy horrible. Ella no debería estar viviendo en un lugar así. Le puede pasar algo, su maldito edificio no está controlado o vigilado cualquiera puede pasar, no es uno de los peores barrios de Los Ángeles, pero tampoco es muy seguro-. Se sentó en el sofá y se froto la cabeza, estaba muy preocupado y también me estaba preocupando a mí.
Ben siguió hablando de lo inseguro y pequeño que era el departamento de Ema, pero no le estaba prestando atención. La imagen de Ema encima de mí me tenía cautivo. Ella era tan sensual y sus movimientos me habían despertado tan caliente que sentí que íbamos a incendiar el cuarto. Al principio pensé que era un sueño pero sus gemidos..... Esos gemidos, el calor de su piel me hicieron despertarme. No podía creer que estuviera tocando sus pechos y que ella estuviera moliéndose contra mí.
-¿En qué estás pensando?-. La maldita e inoportuna voz de Ben me hizo prestarle atención. Él me observaba con el ceño fruncido.
-En nada. Me tengo que ir a ver a la enana porque la tengo que llevar a sus clases de ballet-. Agarre las lleves de mi auto y salí por la puerta sin decir nada más. Llevaba la medalla en mi bolsillo izquierdo, mi propósito era entregársela, pero antes me iba a divertir un poco.

Estuve un buen rato con la Enana, ella estaba contenta porque iba a entrar a la escuela y porque hoy tenia clase de ballet. Jugamos mucho, comimos helado y vimos una de sus películas favoritas. Jamás en la vida pensé que estaría viendo la princesa Sofía o como sea que se llame la película.
Creta llego por Christine para prepararla para sus clases, estaba ansioso por torturar a Ema un rato.
-¡Estoy lista!-. La enana bajo toda vestida de rosa, con un tutu rosa también, parecía la personificación humana del color. Todos sus rizos estaban muy bien agarrados en un moño alto, se veía muy rosa y hermosa. -Vámonos no quiero llegar tarde-.
Llegamos a la academia y emprendimos el camino hacia el salón de baile donde ella tomaba su clase. Mi plan se fue por el caño, en lugar de ver a la espectacular rubia vestida de negro, vi a una pelirroja plática en el salón.
-Christine. Creo que te equivocaste de salón-. Tenía la esperanza que ella se hubiera equivocado. Ella negó con la cabeza y se acercó a la pelirroja. La pelirroja se dio media vuelta para ver a la enana.
-Oye, ¿Dónde está Ema?-. La pelirroja la miro fieramente, se veía que no le agradaban los niños. Las demás niñas estaban acomodabas en línea recta frente a los espejos y se miraban un poco asustadas.
-Mira niña, no sé dónde rayos esta Ema o la Sta. Davis como la quieras llamar, estoy aquí para encargarme de ustedes y ya. Así que vete a tu lugar-. La maldita pelirroja le estaba gritando a mi hermanita antes de que pudiera reaccionar, Christine le dio una patada en la espinilla.
El rostro de Christine estaba rojo, no sabía si era de ira o porque estaba a punto de llorar.
-Maldita mocosa-. La pelirroja dijo entre dientes frotando su espinilla adolorida. - Me has golpeado-. Antes de que la pelirroja tomara a Christine por el brazo entre.
-Pasa algo-. La pelirroja se enderezo al sonido de mi voz y su postura cambio totalmente. Dejo el modo perra y se estaba comportando como una dulce chica.
-Cam-. La enana salió corriendo hacia mis brazos, la alcance y la acerque más a mí. -No quiero que ella nos de la clase, me quiero ir a casa-. Su voz se cortó y lágrimas empezaron a caer por su rostro.
-Yo tampoco quiero que ella me de la clase-. La voz de una de las niñas hizo eco en el salón de baile, otras niñas siguieron su ejemplo y protestaron.
-Chicas, yo sé que no soy Ema, pero les prometo que se van a divertir-. Su tono era tan falso. Se acercó a donde estábamos la enana y yo.- Ven hermosa vas a ver qué vas adorar mi clase. Después de mi clase vas a desear que Ema nunca vuelva a ser tu maestra-. Lo dijo con coqueteo y sus ojos jamás se apartaron de mí, que chica tan mas.....
Otra niña se acercó a la pelirroja y le dio una patada en la espinilla, en el mismo lado donde Christine le había dado una.
-Tú eres mala. Quiero que venga Ema-. La pelirroja forzó una sonrisa para disimular su enfado pero no lo logro. Tomo a la niña del brazo un poco más fuerte de lo que me habría gustado y le susurro algo al oído. La niña empezó a sollozar incontrolablemente y las demás siguieron su ejemplo.
Todas lloraban por Ema y sus mamas. El salón era una locura, la pelirroja no sabía qué hacer, yo estaba intentando controlar a Christine para que dejara de llorar, pero nada funcionaba.
-Malditas mocosas cállense de una vez-. Y ella lo perdió. Y yo también, como se le ocurría hablarles así a niñas tan pequeñas. En lugar de callarse sus sollozos se hicieron más fuertes, si eso era posible.
-Oye no les grites a las niñas, que sucede contigo-.
-¿Que está sucediendo aquí?-. Una mujer de cabello negro con algunas canas, entro al salón. La pelirroja se puso pálida al escuchar su voz. -Aria. ¿Por qué están llorando las niñas?
-Ellas....Ellas...Ell...- Pobre chica me hubiera dado lastima si no le hubiera hablado a mi hermanita de esa manera y si no les hubiera gritado a las demás niñas. La mujer le hizo una señal de silencio, supongo que ella era la Sra. Perkings, tenía una presencia imponente.
Se acercó a las niñas y les pregunto qué pasaba, cada una le dijo su versión de la historia, que les había gritado, que no les decía dónde estaba Ema y que era mala. Sorprendentemente las niñas habían dejado de llorar.
-Aria puedes retirarte, después quiero hablar contigo. Me encargare personalmente de la clase de Ema-.
-Como usted diga Sra. Perkings-. Con eso salió del salón, como alma que lleva el diablo.
-Niñas que les parece si tomamos nuestros lugares para iniciar la clase. Primero les quiero decir que Ema no pudo venir hoy porque tenía cosas que hacer, pero les ha mandado muchos besos-. Christine se removió en mis brazos para que la soltara, la baje y se fue con sus demás compañera. Se podía apreciar que mi enana era la más pequeña de su clase.- Sé que no quieren tener la clase sin Ema y lo entiendo, pero que les parece darle una sorpresa-. Todas las niñas asintieron y empezaron a brincar en sus lugares.- La sorpresa es que cuando Ema vuelva ustedes van a saber otro paso, que les parece-. Todas gritaron que sí y tomaron sus lugares, estaba admirado por como la Sra. Perkings había manejado la situación. Antes de que ella me pidiera que me retirara lo hice, me despedí de mi hermanita y salí del salón.

Ese mismo día después de dejar a Christine en casa de papa, convencí a mis amigos para ir a SESS. Necesitaba ver a Ema, pero ella tampoco estaba ahí. Pregunte por ella pero nadie me dijo nada, políticas del trabajo. Qué gran mierda. Seguía con la medalla de Ema y ese era mi pretexto para verla sin parecer desesperado por ella o un maldito acosador.
Era sábado en la noche y yo seguí sin saber nada de Ema, estaba tentado a preguntarle a Ben su dirección pero sabía que si lo hacía me daría mierda por ello y no quería eso. Así que espere. Y la maldita espera no terminaba. Qué diablos iba hacer, por su culpa estaba en firmes todo el maldito tiempo. Tenía que quitarme esta sensación de necesidad del cuerpo y tenía que ser inmediatamente.
*************
Ema
Era lunes por la mañana y estaba vuelta loca buscando todas mis cosas para la escuela, el domingo había estado mejor pero no para ir a trabajar, había pasado cuatro días sin trabajar y por lo consiguiente eso iba afectar mi economía. Todavía se podían ver en mí los estragos de mi enfermedad, tenía unas ojeras espantosas, mi nariz y ojos estaban rojos y me veía pálida.
Termine de recoger todo y me marche a la escuela, el maldito autobús no llegaba y estaba un poco estresada, no quería llegar tarde al primer día de clases.
Iba distraída caminando hacia mi salón cuando tropecé con alguien. Mi mochila cayó al suelo y gracias a Dios sujete el bolso de mi computadora antes que se estrellara contra el suelo.
-Lo siento tanto. No estaba prestando atención-. La voz de la chica con la que me había estrellado me resulto familiar. Alce la mirada y la vida era la chica de la cafetería.
-No tu discúlpame yo también estaba distraída-. Levantamos nuestras cosas del suelo.
-Ey. Yo te conozco eras la chica de la cafetería-. Ella envaso una sonrisa y se vio alivio en su rostro.- Te llamas Ema-.
-Si esa soy yo. Si no me equivoco eres Samanta ¿cierto?-. Ella asiento y observo para todos lados.
-Oye. ¿Te sientes bien?, te ves un poco pálida-. Y ahí estaba me veía como la mierda pero ella se veía realmente preocupada por mí.
-Sí, estoy bien, estuve enferma hace poco pero ya está todo bien-. Ella asintió y sonrió.
-Ema, si no es mucha molestia me podrías indicar dónde está el salón de economía, estoy algo perdida-. Ella me extendió su horario y pude ver que teníamos la primera clase juntas y compartíamos otras.
-Samanta es tu día de suerte, tenemos esta clase juntas y estas otras también-. Extendí su horario y el mío y señale las clases que teníamos juntas.
-Eso es genial, es bueno conocer a alguien-. Ella me dio una sonrisa y yo se la devolví. -Sabes Ema creo que tú y yo vamos hacer muy buenas amigas-. Ella tomo mi brazo y lo entrelazo con el suyo.- Guíame a nuestro salón.
Mi corazón se ensancho, tenía una amiga, bueno la tenía hasta que se diera cuenta que no salía y no era tan genial como las demás chicas de la escuela, pero mientras durara estaba bien para mí.

La clase había estado muy aburrida a pesar de eso Samanta y yo tomamos las notas suficientes, entre más tiempo pasaba con ella más me agradaba, la guie hacia su otra clase que no estaba muy lejos de la mía, intercambiamos números y quedamos para almorzar juntas en la cafetería. Mi segunda clase había estado mucho mejor, el nuevo profesor era alguien increíble tenía tanta experiencia en los negocios y hacia sus clases muy interactivas.
Estaba saliendo de mi clase cuando me entro un texto.
Samanta: Estoy nuevamente perdida jajajaja :).
Yo: ¿En qué parte estas?
Samanta: No tengo ni la menor maldita idea. :s
Yo: ¿Cómo rayos te perdiste?
Samanta: Espera un chico de mi clase me llevara a la cafetería. Te veo en un momento. :)
Yo: Esta bien. Trata de no volver a perderte jajajaja :)
No podía creer que se había perdido, ya me había explicado que su sentido de la orientación era una mierda, pero no podía creer que se volviera a perder. Llegue a la cafetería y cuando estaba abriendo la puerta me encontré con las chicas más odiosas de toda la universidad, no podía recordar sus nombres por lo que les había puesto un apodo a cada una.
En primera fila estaba mis silicona 1, después seguía silicona 2 hasta llegar a silicona 4. No entendía que problema tenían conmigo, pero desde que empecé la universidad la habían tomado contra mí. No me importaba ellas eran estúpidas y yo no, así que lo deje pasar.
Me pasaron y me dieron una mirada apreciativa y después rompieron a reír. Típico de ellas. Malditas perras. Un nuevo mensaje de texto me distrajo de ellas.
Samanta: Te estamos esperando ¡Apresúrate! estamos cerca de la máquina expendedora.
Yo: Ya estoy aquí ¿estamos?
Me dirigí a las mesas cerca de la máquina y los vi, estaban Samanta y un chico muy atractivo, ellos estaban platicando. Ella me vio y me saludo con la mano, me acerque y me senté enfrente de ellos.
-Erick esta es mi amiga Ema-. Ella nos estaba presentando, pero él la interrumpió.
-Nena yo sé quién es ella. Es Ema Davis, la chica más caliente de toda la universidad. Y también la más odiada por toda la población femenina-.
-Espera de que hablas-. Lo corte no podía creer lo que acababa de decir, el nombre era mío pero no creo que la información que recitaba tan fervientemente sea la correcta.- Creo que me estas confundiendo.
El bufo. -Nena eres Ema Davis, estas estudiando negocios, último año, tu cumpleaños es en una semana y media si no me equivoco, y eres la chica más envidiada de todo la maldita universidad después de mi obviamente-.
Mi boca cayó al suelo, estaba hablando de mi pero como rayos me había convertido en la chica más caliente y odiada por la población femenina y ni siquiera lo sabía.
-Oh. En realidad no sabías nada de esto verdad-. Negué con la cabeza y la risa de Samanta me distrajo.
-Santa mierda Ema, eres la fantasía de media universidad y no lo sabes-. Ella estaba tan divertida por lo que Erick me estaba diciendo.
-Espera que tú también ya ganaste tu reputación-. Su risa murió instantáneamente y me miro con sus ojos muy grandes y aterrorizados.
-Eso no puede ser yo soy nueva, no llevo ni un día en la maldita escuela-.
-Bueno chica, se sabe que vienes de España y que eres amiga de Ema, además dice que eres igual de caliente que ella. Si yo no fuera gay tendría una erección del tamaño del Everest en este momento.
-¡Erick!-. Ambas gritamos su nombre con horror por lo que había dicho.
-¡Que! ustedes son como el maldito dúo dinámico, todas las perras plásticas las van a odiar. Bueno Ema a ti ya te odian-. Hizo una pausa y me señalo. -pero a ti también te empezaran a odiar-. Samanta y yo nos miramos por un largo rato. Solo escuchábamos a Erick que hablaba hasta por los codos. Admito que este chico era muy entretenido y divertido, era la primera vez en cuatro años que no estaba sola en la cafetería almorzando y se sentía tan bien. Tenía a Samanta mi nueva amiga y a Erick mi otra nueva amiga (o).
Erick se paró para ir por nuestras comida, cada una le dijo lo que queríamos y él se ofreció a pagar dijo que la próxima nos tocaría a nosotras. Comimos, hablamos de todo. Mis trabajos, nuestros pasatiempos y de muchas cosas sin sentido.
-Chicas siento dejarlas pero tengo clase, las veo luego-. Con eso Erick se despidió dándonos un beso a cada una-. En estos momentos toda la población masculina del campus me odia y admitámoslo también las lesbianas-. Nos giño un ojo y se marchó pavoneándose por toda la cafetería. Ambas soltamos una carcajada y nos levantamos para ir a nuestra próxima clase que también era la misma.
Todo en este día estaba saliendo de maravilla, instintivamente alce mi mano hacia mi medalla y no la tenía puesta. Maldita sea la había dejado en casa de Cam.
Cam. No había pensado en el en todo el día, tenía la esperanza de no volvérmelo a cruzar pero parecía que tendría que volverlo a ver. Oh que rayos, a quien quiero engañar me estaba muriendo por verlo de nuevo.
-En que piensas Ema-. Samanta me está observando mientras caminábamos a clases.
-Sabes creo que me estoy volviendo masoquista-. Ella frunció el ceño sin entender mis palabras y decidí que quería compartir los acontecimientos de Cam con ella.




No sé cómo termine en esta situación, estoy sola, no tengo a nadie, nunca he tenido a nadie, pero ahora me siento más vacía que antes. Como pude ser tan malditamente estúpida para terminar así, debí de escuchar mis instintos que me decían que me alejara lo más lejos posible, pero escuche a mi corazón y el desgraciado se equivocó.  
Ahora tengo un secreto que no voy a poder ocultar por mucho tiempo y tengo que huir de mí, de él y de mi pasado.
brendagmtz94


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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Vie 7 Nov 2014 - 21:27

Capítulo 8
Ema
Apenas era martes y yo ya estaba completamente agotada, mi cuerpo seguía débil, mis trabajos me estaban consumiendo y la escuela se estaba volviendo mucho más demandante. Y apenas era martes, solo había pasado un día, un maldito día y ya estaba acabada.
Hice un repaso rápido de mi agenda.
• Escuela de 7:00 am a 2:30 pm.
• Clase de ballet de 3:00 pm a 5:00 pm
• Clase con las pequeñas de 5:00 pm a 7:00 pm
• Trabajo en la cafetería de 8:00 pm a 1:00 am.
Tenía que buscar tiempo para hacer mi ensayo sobre el tema que vimos en economía. Me estaba desgastando muy rápido y sabía que tenía que dejar algo o me iba a romper, pero no podía dejar nada. Jamás dejaría mis clases de ballet y no podía dejar a las enanas porque con ellas pagaba mis clases y el resto lo necesitaba para pagar el trasporte de todos los días.
Necesitaba conseguir más dinero, ya había perdido demasiado por culpa de mi enfermedad, tenía que conseguir 100 dólares más para el alquiler. Tenía que pagar mis gastos escolares, personales y ahorrar para un maldito auto.
Toda mi clase de gestión empresarial, me la pase pensando en mis deudas, lo que necesitaba, lo cansada que estaba y que tenía que buscar tiempo para comer, dormir y hacer mis trabajos.
Estaba tan estresada e irritada no había dormido casi nada, por culpa de mi trabajo en SESS y de un maldito bastardo caliente que irrumpía en mis sueños, dejándome necesitada de cierta atención que no tenía la intención de autosatisfacer.
-Maldito hijo de puta-. Murmure para mí misma, pero creo que después de todo no era tan para mis adentros como pensé.
-Virgen santa Ema, estas nuevamente maldiciendo a Cam. Es la tercera vez en lo que va del día y no hemos terminado la maldita primera clase mujer-. La voz de Samantha estaba cargada con mucha sorna y embozo una sonrisa maliciosa. Desde que le había contado a Samantha de Cam, ella estaba súper interesada por conocerlo, quería darle el visto bueno.
-¿Sabes? para ser alguien que no te gusta ni un poquito piensas mucho en el-.
-Yo no estaba pensando en él-. Me defendí inmediatamente y eso delato mi mentira. Ella obviamente lo noto y se carcajeo. El profesor nos dirigió a ambas una mirada fulminante y nos callamos. Para cuando la clase termino mis anotaciones eran nada comparadas con las de Samantha y lo peor era que las necesitaríamos para el examen de la siguiente clase.
Salimos del salón de clases y nos encaminamos a la cafetería, necesitaba tomar un café con desesperación y comer algo, mi estómago me estaba matando, con todo lo que había hecho ayer me olvide de comer y cenar.
- Por cierto Ema necesito tu correo electrónico-.
- ¿Para qué lo necesitas?-.
-Bueno después de tu segunda maldición por el dios caliente del sexo el cual no te gusta para nada-. Eso ultimo lo dijo con todo el sarcasmo del mundo y haciendo comillas con sus manos mientras lo mencionaba.- Me di cuenta que tenía que tomar notas por las dos-.
-Gracias Samantha me has salvado-. Estaba a punto de besarle los pies a esta chica. Ella le restó importancia al gesto y embozo una sonrisa maliciosa.
-Oh querida-. Canturreo para hacer el efecto más dramático a sus palabras. -No me agradezcas todavía, tú tendrás que ayudarme con el maldito ensayo de economía. Definitivamente esa tarea es del diablo-.
Solté una sonora carcajada. Esta chica era increíble. Llegamos a la cafetería y ambas ordenamos lo que íbamos a comer. Estábamos entretenidas platicando, cuando Erick se sentó de golpe.
-Necesito un cartel que diga que soy gay-.Erick se veía molesto. - Casi soy abusado sexualmente por una maldita chica de primer año-. Ambas soltamos una carcajada.- No se burlen, sé que soy caliente como el infierno y si fuera hetero estaría feliz, pero ustedes chicas en realidad no saben leer las señales. Por culpa de esta chica casi le grite a toda mi clase que soy gay. No es que no lo sepan, pero que rayos casi fui violado por una chica silicona de primer año-.
- Creo que estoy en desacuerdo contigo, nosotras las chicas si sabemos interpretar las señales-. Ellos se miraron fijamente, los ojos de Erick brillaban retadoramente. Algo en esta situación no me iba a gustar.
-Oh amiga. yo creo que en verdad no saben interpretar las señales, en especial ustedes dos-. Él nos observó con suficiencia y se recostó en el respaldo con los brazos cruzados.
La discusión de prolongo por un buen rato. En realidad era muy entretenido observarlos pelear por estupideces. Un mensaje de texto me distrajo de su plática. Lo abrí para ver de quien podía ser. Inmediatamente mi alma se fue al piso, sentí como la sangre abandonaba mi cuerpo.
Desconocido: Observa el reloj Ema, Tic Toc Tic Toc. Te queda muy poco tiempo maldita zorra.
Estaba templando incontrolablemente, mis amigos lo notaron pero no reaccione estaba asustada. Podía escuchar sus voces a lo lejos preguntando que me pasaba y si estaba bien pero no podía contestar.
¿Quién era esta persona?, ¿Porque me ponía esas cosas? Estaba aterrada y si era mi papa, que pasaba si me había encontrado. Tenía que volver a escapar no podía estar más tiempo aquí, me estaba faltando el aire y quería devolver todo lo que había comido.
Tome mis cosas como pude e hice mi camino a la salida. El camino se comenzó a poner borroso y me di cuenta que estaba llorando. Estaba corriendo por el campus, podía escuchar las voces de Erick y Samantha llamándome, pero yo tenía un objetivo y era escapar.
Erick me alcanzo y me tomo en sus brazos, Samantha llego enseguida, se notaba su preocupación. Los brazos de Erick fueron remplazados por los de Samantha que también estaba llorando.
-Ema. Cálmate por favor, habla conmigo-. No entendía como esta chica que apenas acababa de conocerme, estaba tan preocupada por mí, sus bellos ojos estaban llenos de lagrima y me estaba abrazando. Erick tomo el control de la situación.
-Tranquilas las dos. Ema qué coño te paso haya dentro. Me has dado un susto de muerte-.
-Yo... yo....-. No pude continuar, en lugar de eso les enseñe mi teléfono. Todo el mundo observaba la escena, Erick tomo el teléfono y nos llevó a un lugar menos concurrido. Ninguno de los dos dijo nada acerca del mensaje. No estaba viendo hacia donde iba, Samantha me llevaba tomada de la mano y Erick estaba pensativo. Llegamos a unas bancas que estaban cerca del edifico de artes. Nos sentamos y ambos me observaron, Samantha volvió a ver el mensaje.
-¿Ema? tienes alguna idea de quién pudo haber mandado este mensaje-. Asentí sin ganas y ambos me tomaron de las manos. Lagrimas se formaron nuevamente en mis ojos.
-Creo que es mi papa-. Mi voz salió tan baja que no estaba segura si habían escuchado, pero cuando levante mí vista del suelo, pude ver la incertidumbre que causaron mis palabras en ellos.
-Ema. No sé por qué piensas que el mensaje sea de tu papa. Pero yo creo que tienes un acosador y lo primero que tenemos que hacer es cambiar tu número telefónico-. Erick estaba determinado y en modo protector, él quería cuidarme, no me conocía, pero quería cuidarme y me sentí mejor, si era mi papa o no ya no importaba. En este momento sentía que no estaba sola, tenía a dos amigos que se preocupaban sinceramente por mí.
-No importa quien sea, no le voy a tener miedo-.
-Me tienes a mí y aunque no tenemos mucho de conocernos eres mi amiga y estoy aquí para ti-. Samantha me abrazo y sentí que lo que decía era verdad, no había falsa simpatía en ella. Sabía que podía contar con ella.
-¡Ey!, no me excluyan, también me tienes a mí, a un hombre fuerte y apuesto para defenderte-. Las palabras de Erick aligeraron el ambiente. Era tiempo de ir a clase pero no lo hicimos en su lugar nos quedamos sentados hablando de nuestros pasados. Era el momento de abrirme con alguien y que mejor que hacerlo con mis amigos. Algo dentro de mí me decía que no me equivocaría al confiar en ellos.
***********
Estaba en mi departamento viendo las fotos de Ema. Estaba seguro que era ella. La había encontrado. Me sentí feliz por cumplir con mi misión, pero yo no le iba a decir a Jack que sabía dónde estaba. Tenía mejores planes para ella y para mí.
Yo había descubierto su maldito secreto y tenía que sacar el mayor provecho de ello. Ella era la solución a todos mis problemas, tenía que buscar la manera de acercarla a mí. No permitiría que el recién llegado niño bonito de Cameron Baker me la quitara, ella era mía.
Tal vez lo del mensaje fue un poco rudo, pero tenía que asustarla y convertirme en su salvador. Convertirme en su único amigo y estar para ella, tenía que ganarme su confianza y su corazón.
Esto iba a ser pan comido, me convertiría en su maldito héroe. Ella iba a besar el suelo que pisara, y cuando la tenga por fin conmigo, acomodare todo para que su familia por fin la encuentre. No sería tan difícil teniendo a Ben cerca.
-Ema Davis-. Pase mis dedos por una fotografía que tenia de ella de cuerpo entero. Marque con mis dedos todas sus curvas.- Vas a ser mía. Por las buenas o por las malas, pero serás mía.
************
Cam
Me encontraba de mal humor, algo normal en mí estos últimos días. No había visto a Ema desde que se marchó de mi casa el jueves en la mañana. La maldita mujer me había convertido en una erección andante. Mi mano derecha se había convertido en mi mejor amiga estos días. Podía buscar a cualquier chica para satisfacer mi necesidad, era físicamente posible, pero mentalmente Ema había jodido todo.
Me había vuelto un maldito acosador, gracias a Dios el trabajo me mantenía muy ocupado porque de otra manera estaría, todo el día en la academia de baile y toda la maldita noche en SESS.
Había empezado a trabajar con Ben en B& HH inversiones. Sus siglas significaban Baker y Harrison Hamilton, esta empresa fue fundad por nuestros padres y el tío de Ben. Aparte de sus negocios. Ellos habían decidido crear esta empresa para sus hijos, por si algún día uno se interesaba en los negocios. Gracias al cielo nos había interesado estudiar algo relacionado con la empresa.
Seguí trabajando, dejando los pensamientos sobre Ema a un lado, todavía tenía su medalla, buscaría la oportunidad perfecta para regresársela y molestarla un poco.
Estaba a punto de terminar mi trabajo cuando ven entro en mi oficinal.
-Ey Cam que te parece ir a comer al Club con los chicos-. La idea de Ben me agrado, hacía mucho que no iba al Club con los chicos, necesitaba distraerme y comer urgentemente.
-Me parece bien, quienes van-. Estaba guardando mis cosas para salir.
-Los gemelos, Bran y Tyler-. Hice una mueca al escuchar el nombre de Tyler, ese tipo no me agradaba del todo. Como era de suponer Ben noto mi expresión.
-A ti tampoco te simpatiza Tyler-. Efectivamente no era el único, mi curiosidad se despertó y antes que hiciera mi pregunta el continuo.- A Bran tampoco le cae muy bien su primo. Por lo que sé, ellos nunca se han llevado bien, pero por circunstancias de la vida Tyler esta en Los Ángeles y Bran es su niñera-.
- Tal vez necesito conocerlo mejor-. El asintió, estaba distraído pensando y prácticamente podía ver los engranes girar en su cabeza.
- De hecho nosotros ya conocíamos a Tyler. Recuerdas las vacaciones que pasamos en Aspen con los padres de Bran-. Comencé a buscar en mis recuerdos por algo que me recordara a Tyler. No podía recordar mucho de esas vacaciones ya que me había fracturado la pierna por culpa de un mocoso malcriado.......
-¡Tyler era el mocoso malcriado por el cual me fracture la pierna!-. Por algo el hijo de puta no me caía nada bien. Por su culpa se arruinaron nuestras vacaciones. - Ya entiendo porque no me agrada, era un malcriado niño de mama, egoísta y cruel-.Ben asintió claramente de acuerdo.
-Pero las personas cambian Cam, éramos niños en ese entonces. Se ve diferente ahora, puede ser que haya madurado como lo hicimos todos-. Se acercó a mí, me palmeo la espalda. Ben tenía razón no podía aferrarme a un recuerdo y juzgar a una persona por su pasado.
-Tienes mucha razón. Quién diría que un idiota como tu puede ser tan sabio-.
-Te falto decir que aparte de sabio, soy malditamente caliente-. La conversación de Tyler quedo atrás y bromeamos como siempre lo habíamos hecho.

En el club todo marcho bien los gemelos, estaban coqueteando con la mesera y ella parecía tan dispuesta a caer en sus provocaciones. Bran estaba en las nubes, Tyler estaba conversando con Ben.
-Ey Bran, ¿estás bien?-. Su cabello estaba un poco despeinado, se notaba que no había dormido mucho, él estaba preocupado y sea cual sea la razón yo quería ayudarlo. Tardo un poco en contestar.
- Si estoy bien. Gracias por preguntar-. Era obvio que no estaba bien, pero el todavía no estaba dispuesto hablar de su preocupación así que no iba a presionar.
Todo en la comida iba de maravilla, estábamos platicando, bromeando y recordando viejos tiempos. Me aligere más con Tyler, el no parecía un mal chico y como decía Ben, tenía que darle una oportunidad, al parecer había madurado.
Todo iba bien hasta que Tara apareció. No la vi hasta que se sentó en mi regazo.
-Hola mi amor-. Ella planto un beso en mis labios y rápidamente me aleje-.
-¿Qué quieres Tara?-. Trate de quitarla con delicadeza de mi regazo, pero terminó siendo algo brusco y vergonzoso para ella. Mi acción no le gustó mucho, sus ojos se obscurecieron por la ira. Todos en la mesa nos estaban observando y lo noto. Su actitud cambio inmediatamente.
-Veo que estas ocupado cielo-. Pasó su mano de manera seductora por mi brazo y se inclinó hacia mi oído.
-Cameron, no sé porque te resistes tanto de todos modos vas a caer. Ustedes los chicos siempre lo hacen-. Sus palabras estaban tan llenas de veneno y de enfado. Yo me había convertido en un reto para ella. Y un reto que ella estaba dispuesta a ganar, en que rayos estaba pensando cuando me metí con ella. Ella se alejó de mi odio volvió a plantar un beso en mis labios-
-Nos vemos luego chicos-. Con eso se alejó, contoneándose, por todo el maldito lugar. Le encantaba ser el centro de atención. Los hombres a su paso detenían lo que estaban haciendo para joderla con la mirada y a ella te encantaba.
Nadie dijo nada después de la interrupción de Tara y lo agradecí, después de un momento seguimos buscando en nuestros recuerdos. El ambiente volvió a sentirse ligero y pude relajarme. Hasta que el tema de Ema salió a relucir.
***********
Ema
Me encontraba en la cafetería trabajando. Después de mi crisis en la mañana me estaba mucho mejor, mis amigos habían sido de mucho apoyo, estaba tranquila, quien quiera que haya mandado el mensaje ya no me asustaba, era fuerte e independiente y le podía hacer frente, lo más importante era que ya no estaba sola. Nunca más esas fueron las palabras que usaron Samantha y Erick.
Habíamos compartido tanto el día de hoy, no era la única persona que se sentía sola. Cada uno tenía su historia y sus propios miedos. Erick era rechazado por su familia por ser gay, Samantha era la hija ilegítima de un empresario famoso de california y yo estaba huyendo de un padre abusador.
Ya era tarde por lo que ya casi no quedaba nada que hacer en la cafetería así que aproveche para hacer mi tarea de economía. Estaba tan enfrascada en mi tarea que no note al chico que se sentó junto a mí en la barra hasta que tosió para llamar mi atención.
Un chico de cabello negro, ojos negros como el ónix estaba enfrente de mí. Me observaba divertido y su sonrisa era encantadora, era atractivo no tanto como cierto castaño de ojos verdes, pero este chico tenía muy buen aspecto.
-Sabes la economía no es tan complicada como parece-. Su comentario me confundió un poco.
-¿Disculpa?-.
-Por tu ceño fruncido y tu cara de concentración, podría decirse que estas peleando con tu trabajo-. El señalo hacia mi libro y mi computadora.
-Bueno no es que sea complicada, es solo que esta tarea es imposible-. Emboce una sonrisa apenada, este tipo me estaba poniendo un poco nervioso pero no del modo incómodo. Observando su rostro me dio la impresión que lo había visto antes, pero no podía recordar de dónde.
- Si me dejas darle un vistazo te podría ayudar un poco-.
-Muchas gracias, pero no puedo aceptar tu ayuda, los clientes no están para ayudar a sus empleados con sus tareas-.Guarde mis cosas debajo de la barra y me puse en modo mesera inmediatamente.
-Te va a sonar extraño, pero no nos hemos visto antes-. Era como si él estuviera leyendo mis pensamientos.
-¿Sabes? yo también tengo esa sensación-. Solo esperaba que el no pensara que está coqueteando, no quería que me malinterpretara.
-Ya te recuerdo. Tu eres mesera en SESS ¿verdad?-. Y entonces el recuerdo de la primera vez que vi a Cam y a Ben vino a mí, había prestado tanta atención a ellos que prácticamente no lo note.
-Si tú eres amigo de los gemelos, Cam, Ben y Bran-.
-Soy Tyler Owens. En realidad soy primo de Bran. A los demás casi no los conozco, soy nuevo en la ciudad-. Se encogió de hombros restándole importancia.
-Soy Ema Davis, es un gusto conocerte Tyler-.
-El gusto es todo mío Ema-. El tomo mi mano y se la llevo a los labios dejando un casto beso en ella. El gesto me tomo por sorpresa. Ningún chico había tenido un detalle así conmigo, mi corazón se agito y sentí como el calor empezaba a inundar mi cuerpo. No era un calor como el que había despertado Cam en mí, era algo diferente más leve. Y en ese momento lo supe, estaba alagada por Tyler pero nada más. Sentía algo más fuerte por Cam, creo que en verdad me gusta Cameron.
Mierda no me puede gustar Cameron. No Ema no te gusta Cameron es solo atracción, además es un idiota y dudo mucho que se llegue a figar en mi teniendo a todas las chicas lanzándose a él.
***********
Ema estaba cayendo. Sería más fácil de lo que pensé, la iba a tener. Cameron no iba a ser un impedimento en mis planes. Supongo que podría usar a la castaña para evitar que ese idiota se acercara a Ema.
Todo estaba cayendo en su lugar para que Ema fuera mía.




No sé cómo termine en esta situación, estoy sola, no tengo a nadie, nunca he tenido a nadie, pero ahora me siento más vacía que antes. Como pude ser tan malditamente estúpida para terminar así, debí de escuchar mis instintos que me decían que me alejara lo más lejos posible, pero escuche a mi corazón y el desgraciado se equivocó.  
Ahora tengo un secreto que no voy a poder ocultar por mucho tiempo y tengo que huir de mí, de él y de mi pasado.
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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por brendagmtz94 el Vie 3 Abr 2015 - 22:25

Bueno solo quiero saber si alguien lee la historia.... Ocupo que alguien me conteste para seguir posteando los capis siguientes. Con solo una persona que conteste si es que alguien la lee seguiré en agradecimiento a esa persona.




No sé cómo termine en esta situación, estoy sola, no tengo a nadie, nunca he tenido a nadie, pero ahora me siento más vacía que antes. Como pude ser tan malditamente estúpida para terminar así, debí de escuchar mis instintos que me decían que me alejara lo más lejos posible, pero escuche a mi corazón y el desgraciado se equivocó.  
Ahora tengo un secreto que no voy a poder ocultar por mucho tiempo y tengo que huir de mí, de él y de mi pasado.
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Re: En Nombre del Amor [+18]

Mensaje por Julie el Lun 6 Abr 2015 - 14:38

Yo leo las historias de todas las escritoras, así que sí... alguien lee tu historia  :ohyeah:


Bien si vous me voulez, bien si n'est pas. Mais ne m'a jamais demander de ne pas rester à l'écart si vous êtes celui qui est absent.

Julie


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Re: En Nombre del Amor [+18]

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