Bienvenido Usuari@!
No estás conectad@, por favor CONÉCTATE o REGISTRATE pinchando en este cuadro.

LIBRE PARA AMARTE

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por Liilyana el Dom 24 Nov 2013 - 1:34

Gracia por el capi, pero como que esta haciendo Alvaro que Idiota, es que aaaaaaaaaaaaaaaa, porfa necesito otro capi,


avatar
Liilyana


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por vickyra el Dom 24 Nov 2013 - 2:03

Gracias por el capítulo sonrisa  Vaya quien sera???????



avatar
vickyra


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por hiranyaka el Dom 24 Nov 2013 - 2:48

gracias por el capitulo....
avatar
hiranyaka


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por nelynelt el Dom 24 Nov 2013 - 3:49

mas capi por favor!!!!!
avatar
nelynelt


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por Trixie04 el Dom 24 Nov 2013 - 6:02

No lo puedo creer, Alvaro le es infiel a Alma?! A ver que pasara ahora!
Muchisimas gracias, Hada. Me encanta la historia, esta muy linda



















avatar
Trixie04


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por kitsia el Dom 24 Nov 2013 - 6:51

Gracias


avatar
kitsia


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por Lizzy M. el Dom 24 Nov 2013 - 22:59

Ahhh lo sabia, Alvaro no podia ser tan perfecto!! *mordiendome las uñas* espero con ansias el siguiente cap


avatar
Lizzy M.


Femenino

Volver arriba Ir abajo

LIBRE PARA AMARTE CAPITULO 5

Mensaje por hada23 el Dom 24 Nov 2013 - 23:00

CAPITULO 5


Domingo. Me mintió. Me mintió. No paro de repetírmelo desde hace dos días como si fuera un mantra. Estoy destrozada. No tengo ganas de levantarme. Les he dicho a mis hijos que estoy enferma. Han preguntado por Álvaro. Les he mentido, yo también soy una mentirosa. Está de viaje de negocios, como si fuera algo normal, pero no es normal. No he salido de casa, menos mal de la Floren se llevó a los críos ayer al parque, hoy dice que a la playa. Yo no voy a ir. Trabajaré y hablaré con Anais. Encenderé el móvil, lo apagué el viernes cuando llegué a casa. Llevo desde el jueves sin decirle ni hola. No voy a contarle nada. Ni a ella ni a nadie. Con el tiempo lo sabrán. Tengo 25 mensajes, todos de Álvaro. Los borro. Vuelvo a apagarlo, la llamaré al fijo.

Lunes. Sigo en casa, encerrada y llorando. Desconectada del mundo. También tengo mensajes en el contestador del teléfono fijo de Álvaro, no los he escuchado. Sólo conecto la línea, al igual que el móvil, cuando no tengo más remedio, después vuelvo a desconectar. Pero hoy estoy obligada a salir. Necesito comida. No quiero ir a los comercios de siempre. Seguro que la noticia ha corrido como la pólvora. Cojo mi carro de la compra y vamos a la parada del autobús. Hacia el centro comercial que está en la carretera nacional. Será una actividad diferente para los niños. Además me servirá de distracción. No hay mucha gente. Compramos bastante rápido, aun así hacemos tiempo hasta la hora de comer. No quiero volver a casa todavía. Hay un restaurante de pasta italiana, nos quedaremos aquí. Después aprovecharé para comprarles algo de ropa. El curso está a punto de empezar y necesitarán ropa y materiales para el colegio. Eso los animará. Echan de menos a Álvaro. Yo también, pero es un mentiroso, me ha traicionado. Me ha engañado.
Me animo por mis hijos. Los ilusiono con las compras: ropa, material escolar y algún juguete. Están contentos, les he prometido volver a traerlos. Hay un cine y una película que les gusta. Será otra manera de huir, de esconderme. Volvemos a casa. Estoy cansada. Llevo un carro repleto y cinco bolsas llenas. Mi hijo mayor me ayuda con dos bolsas más, las menos pesadas. Atravieso las calles que me separan de mi casa como alma que lleva el diablo. Cuando llego a la puerta de mi casa respiro, me estaba ahogando. Abro la puerta. En el buzón hay correo: facturas, publicidad y una carta de Álvaro. Tendrá cara.
Después de colocar todas las cosas, duchar y dar de cenar a mis hijos, los acuesto. Bajo al lavadero, aún tengo cajas por abrir con cosas dentro, pero también algunas vacías y plegadas. Cojo un par de ellas y subo a mi cuarto. Las monto y empiezo a sacar las cosas de Álvaro. Toda la ropa. Huelo cada prenda entre lágrimas. En el baño están todos sus objetos de aseo personal: su perfume no se lo devolveré, hundiré más la daga en mi corazón, pero quiero tener ese recuerdo. Lo esconderé en uno de mis cajones, al fondo, donde yo solo tenga acceso. El resto lo meto en una bolsa dentro de la caja. La precinto y la bajo al salón. La miro. Es sólo una caja pero contiene parte de mi corazón, quizás uno de los últimos trozos. Los que queden son para mis hijos.

Viernes. No tengo más remedio que salir de casa, hacia el pueblo. Atravesar sus calles, pasar por delante de los comercios, recibir las miradas de suficiencia y lástima de mis vecinos… Mis hijos me acompañan. Al salir de casa la Floren está en la puerta y me llama:
-Déjame a los niños, tengo a mis nietos, así vas más ligera.-esta mujer siempre está aunque no la vea.
-Gracias Floren. –sacude a cabeza quitándole importancia a su gesto.
Salgo corriendo por las calles, sin mirar a nadie. Llego en un tiempo record al Ayuntamiento, subo los cuatro pisos por las escaleras. Me dirijo con determinación hacia el mostrador. Dejo los documentos con un golpe seco encima y sin dilaciones lo intercambio todo. Vuelvo a bajar por las escaleras, salgo al vestíbulo y me dirijo hacia la salida. Antes de alcanzar la puerta Álvaro me llama. Me giro, pero salgo corriendo. Corro como loca. Sé que me persigue y me escondo en un portal. Espero un rato, no sé cuánto tiempo y salgo. No hay nadie. Soy imbécil. Vuelvo a casa y me encierro en ella junto con mis hijos.

Jueves. Lleva desde el sábado pasado haciendo mal tiempo. No llueve, pero está nublado y sopla viento frío. He tenido la excusa perfecta para permanecer en casa y recluir a mis hijos en ella. Hemos salido a pasear, pero por los alrededores y no más de media hora. La caja con las cosas de Álvaro sigue en el mismo sitio. De vez en cuando he sacado el frasco de colonia, pero no me he atrevido a olerlo. Mañana debo volver al Ayuntamiento, creo que cambiaré la hora, así evitaré el encuentro. Sabe mis horarios.

Viernes. Llego una hora y media después de la hora acordada. Me excusaré con que alguno de mis hijos está enfermo y ya está. No me apetece subir escaleras. No hay nadie. Me dirijo hacia el ascensor. Espero. Cuando se abren las puertas bajan dos personas, una de ellas es Álvaro. Al verme no sale, se queda dentro. Mi giro para huir de nuevo, pero las personas que están detrás, y que no me había dado cuenta que estaban esperando el ascensor, me empujan. Me coloco lo más alejada que puedo de él. El ascensor se cierra. Siento su mirada sobre mí. Su olor me está envolviendo. Tengo que salir de aquí. En la segunda planta se bajan tres personas. Álvaro se acerca hacia donde estoy y yo me alejo. En la tercera planta vuelven a abrirse las puertas y encuentro mi vía de escape, pero Álvaro me agarra del brazo. Vuelven a subirse cuatro personas más. Estoy pegada a él. Mi espalda contra su pecho y su mano es un hierro candente en mi brazo. Estoy rígida, aguanto la respiración. En la cuarta planta se abre y comienza a vaciarse el ascensor. Reacciono y me deshago con un fuerte tirón de su agarre. Salgo corriendo hacia la mesa donde está sentada la persona con la que trato siempre. Hablo atropelladamente. Le cuento mi mala mentira. Tartamudeo y muevo las manos gesticulando. Mierda, miento fatal. Se lo cree, me consuela contándome cómo ayudar a mi hijo y con una sonrisa de compasión (realmente doy pena, todo el pueblo sabe lo mío) intercambiamos la documentación. No quiero marcharme, sé que Álvaro está esperándome, no tengo escapatoria. Tengo que ganar tiempo y le pido si puedo ir al baño. Con la misma sonrisa de compasión de antes me acompaña personalmente. Me encierro en él. Cómo voy a salir de esta. Llaman a la puerta, oigo voces de mujeres, están hablando de salir a almorzar. Aprovecharé la oportunidad. Subiré con ellas al ascensor y no podré quedarme a solas con Álvaro. Salgo con ellas. Álvaro sonríe sabiendo mi estrategia. Nos subimos todos al ascensor. Álvaro queda frente a mí. Evito su mirada fijándome en las otras mujeres que desgraciadamente lo miran a él. Me hierve la sangre. Mis ojos se desvían hacia él, quiero saber si las mira a ellas, pero sólo tiene ojos para mí. ¿Qué está pasando aquí? Me miente, se ve con otra mujer y ahora hace como si la única mujer que existiera fuese yo. Me estoy cabreando. Las puertas del ascensor se abren en la planta baja y todos bajamos. Me mezclo con el grupo de mujeres, pero Álvaro me sigue. Queda poco para llegar a la salida y oigo una voz de mujer que llama a Álvaro. Dirijo mi mirada hacia la voz y me encuentro con la misma mujer del restaurante. Encuentra mi mirada y su expresión cambia. Enfurecida conmigo misma, con Álvaro y con el mundo entero, salgo del Ayuntamiento. Camino rápido evitando las miradas de la gente. Acorto el trayecto por una calle estrecha, por aquí no pasa nadie. Sólo hay salidas de emergencia, contenedores y partes traseras de restaurantes. No huele precisamente bien, pero evito a la gente y llego antes a casa. No aminoro el paso, quiero volver a mi santuario.
-¿Podrías parar un momento? ¡Necesito hablar contigo! –escucho el grito de Álvaro y me paro en seco. No se suponía que estaba con su amiguita, ¿qué hace persiguiéndome?
-No tenemos nada de qué hablar. Todo está muy claro. –le contesto sin girarme si quiera.
-Lo has malinterpretado todo, maldita sea no es lo que crees. Te he llamado infinidad de veces a casa, al móvil, te he dejado mensajes, tu bandeja de correo electrónico debe estar a punto de estallar, incluso te he escrito un par de cartas… ¿Por qué no me contestas? No me he presentado en casa por respeto a los niños, pero estoy muy tentado a hacerlo. –oigo su voz a mi espalda, está lo suficientemente cerca como para oler su aroma y sentir su calor. Cierro los ojos mi cuerpo lo echa de menos, pero no volveré a caer.
-Me mentiste –le susurro furiosa mientras me giro. Quiero mirarlo a los ojos, ellos me dirán la verdad.
-Todo tiene una explicación –me responde rehuyendo mi mirada. Mierda está mintiendo. Rápidamente vuelve a mirarme a los ojos. –Te echo de menos, te necesito Alma… -estoy muy cabreada.
-¡Qué yo he malinterpretado todo! ¡Supongo que soy una paranoica! ¡Qué me necesitas, qué me echas de menos! ¡Yo también echo de menos bañarme en la playa y tomar el sol! ¡Con eso no me dices nada! –grito enfurecida- Quieres volver a usarme, no te basta con la otra. ¡Ah! claro no es una mujer “madura” como yo. Necesitas variedad. Un día con la joven y otro con la madurita. –le digo con ironía.
-¡Te estás pasando! ¡Cómo puedes hablar así después de todo lo que hemos vivido juntos! –sube su tono de voz, se está enfadando.
-¡Por eso mismo, porque eres un cabrón que juega a dos bandas! ¡Porque ya tuve bastante con mi marido! –eso le ha dolido- Búscate otra diversión.
-No lo entiendes, no quiero hacerte daño, no eres una diversión. –me dice derrotado. Pero yo no estoy con ganas de dejar de insultarlo y de hacerle daño.
-¿Entonces quién soy? Un entretenimiento, cuando te apetece lo buscas y cuando te cansas lo dejas. No quieras tratarme como a una puta cualquiera, porque no lo soy. No eres irresistible. No eres el único hombre del mundo, hay otros que seguramente me tratarían mejor. Para ellos sería una mujer, no un objeto de uso corriente.
-Alma, no…
No acaba su frase una voz lo llama, al final de la calle está su nueva mujer. Con su vestido impecable, su rostro perfecto… Dios ¡qué miserable me siento a su lado!
-Ve, te espera, no tenemos nada más que hablar. –echo a correr. Me falta el aire, no puedo respirar, trato de no pensar, pero me duele. Cómo me duele. Y lloro. Echa un ovillo en el suelo de mi pequeño jardín lloro desconsoladamente.


avatar
hada23


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por xanath el Dom 24 Nov 2013 - 23:59

Gracias por el capitulo ok kisses







avatar
xanath


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por hiranyaka el Lun 25 Nov 2013 - 0:05

Gracias por el capítulo...
Me gusta como escribes...
avatar
hiranyaka


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por Ivi04 el Lun 25 Nov 2013 - 0:20

Gracias hada!  precioso capitulo!! kiss


Ivi04

"The woods are lovely, dark and deep, but I have promises to keep, and miles to go before I sleep.
And miles to go before I sleep.".
 

avatar
Ivi04


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por Trixie04 el Lun 25 Nov 2013 - 1:48

Alvaro debio de decirle a Alma quien era la mujer que estaba con el en el restaurant, y que relacion tiene con el. Tenia que haberle dicho la verdad.
Muchisimas gracias por el capitulo, Hada. Me gusto mucho.



















avatar
Trixie04


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por kitsia el Lun 25 Nov 2013 - 3:47

muchas gracias kiss 


avatar
kitsia


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por Liilyana el Lun 25 Nov 2013 - 5:24

Oh que triste por que no lo dejo explicarse, si eres Tonta Alma, me desesperaste.

Quiero otro capi porfa, Gracias por este.


avatar
Liilyana


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por Liilyana el Lun 25 Nov 2013 - 5:27

Oh por cierto no se si solamente es ami nada mas o es a todas, pero ya no me llega un mp avisando que subiste capi, no se por que o ya no avisas??? hehee


avatar
Liilyana


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por hada23 el Lun 25 Nov 2013 - 9:15

Hola Liilyana, sí aviso, puede que no te lleguen a ti. Subo uno cada día. Estaré pendiente.  


avatar
hada23


Femenino

Volver arriba Ir abajo

LIBRE PARA AMARTE CAPITULO 6

Mensaje por hada23 el Lun 25 Nov 2013 - 19:16

CAPITULO 6


Lunes. Hoy comienza el curso escolar. Han pasado diecisiete largos, interminables y agónicos días desde mi encuentro con Álvaro en el callejón. He seguido con mi rutina de mantenerme desconectada del mundo. Borrando todo mensaje, correo e incluso tirando y rompiendo las cartas de Álvaro. Al menos no ha tenido la poca vergüenza de presentarse en la puerta de mi casa. En eso debo darle las gracias. Para mis citas del Ayuntamiento he contratado a una empresa de mensajería. Todos los viernes recoge y luego me trae toda la documentación. No quiero volver encontrarme nunca más en esa situación. Mis hijos han aceptado la situación con pesar, sé que lo echan de menos, aunque no me lo digan. A mi familia y a Anais no les he dicho nada. No estoy preparada, no puedo, me duele, me siento rota y sin alma.
Por obligación salgo de casa, acompaño a los niños en su primer día. Sé que es el primero de todos los días del curso, pero es el más difícil. Llevo recluida en mi casa mucho tiempo, no he tenido a penas contacto con los vecinos ni habitantes del pueblo. Hoy será una gran prueba. Me estoy mentalizando. Orgullo Alma. La cabeza bien alta.
A pesar de mis miedos todo ha ido bien. Los padres me han tratado con naturalidad, no he recibido miradas disimuladas ni escuchado comentarios a mis espaldas. Al fin y al cabo soy una madre que lleva a sus hijos al colegio, no una criminal. Sólo me he enamorado del hombre equivocado. Ese ha sido mi error, creer en Álvaro.

Martes. Miércoles. Jueves. Los días son tranquilos. Los llevo y traigo del cole. Trabajo. Limpio. Cocino. Rutina. Otra vez rutina, pero mi cuerpo está comenzando a reaccionar. No tengo deseos sexuales. No me preocupa. Vuelvo a tener ganas de caminar, bailar y de relacionarme con la gente. Poco a poco todo volverá a su justo lugar. Mi corazón es otra cosa, no creo que nunca vuelva a recomponer las piezas, pero al menos sigue latiendo.
Ha amanecido un día muy bonito, hace un poco de aire pero el sol calienta. He decidido caminar hasta el atracadero de los pescadores. Es una buena caminata. Conecto mi ipod y con los acordes de la canción “Try” de Pink comienzo mi travesía. Me he dejado puesta la chaqueta del chándal, debajo llevo una camiseta transpirable de tirantes, pero ya empieza a estorbarme. Hace calor, el viento se ha calmado y el sol abrasa. Me parece que entramos en el “verano de San Miguel” Ato la chaqueta a mi cintura y sigo caminando con pasos decididos. Cuando llego a mi destino me siento en una roca a descansar y a admirar el trabajo de los pescadores. Muchos de ellos están en sus barcazas reparando las redes, otros limpian la cubierta. Al final de una de las calles está el restaurante donde Álvaro y yo comimos una vez. Me entristezco. No debería haber venido. Me levanto y vuelvo a casa. En la puerta hay una mujer, no una mujer cualquiera, sino la nueva mujer de Álvaro. Lleva un pantalón de color verde musgo y una camisa color crema. El pelo recogido en una coleta alta y muy tirante. Me armo de valor y llego hasta la puerta.
-Hola Alma, necesito hablar contigo. No tienes ni idea de quién soy, pero debes saber que Álvaro está sufriendo mucho. Te necesita, él te quiere.
-Yo no tengo entendido eso. Ahora está contigo, no. –se ríe. ¿Se está riendo de mí esta tía de mierda?
-Aún no lo has entendido, yo no estoy con Álvaro, no tengo ninguna relación sentimental con él. Él y yo somos –no la dejo acabar.
-No lo quiero saber. Déjame en paz por favor. –le suplico.
-Tú también sufres… Va acabar haciendo algo radical, contesta a sus llamadas o a sus emails, por favor. Está desesperado y tomará una decisión que luego lamentará. –me ruega.
-No. Vete y no vuelvas más.
-No lo entiendes –entro en casa y cierro de un portazo. Ella sigue fuera está aporreando mi puerta- ¡Es mi hermano y te necesita más de lo que crees! –me grita. Estoy petrificada. ¿Su hermano? Pero por qué nunca me lo dijo. ¿Qué broma de mal gusto es esta? No se parecen en nada. Me vuelvo hacia la puerta y salgo, pero ya no está. Se ha marchado.

Viernes. Hoy los niños se van de excursión. Es una excursión conjunta, va todo el colegio. Unas jornadas de convivencia con la naturaleza. Al menos el día acompaña. Me he levantado antes para preparar las mochilas de ambos: el desayuno, la comida, una botella de agua para cada uno y sin olvidar los pañuelos, servilletas y las gorras. No regresan hasta las cinco y media. Va a ser un día muy largo. Y mi cabeza no para de dar vueltas, su hermana...
Después de despedirme de ellos, una vez montados en los autocares, regreso a casa. La empresa de transportes recoge los documentos a las diez, y media hora más tarde regresa con los nuevos. Más tarde saldré a caminar. Hoy iré por la ruta de la playa, hacia el norte.
Ataviada con mi ropa deportiva y una botella de agua, que llevo en una pequeña mochila, inicio mi recorrido con mi ipod conectado. Apenas he salido del pueblo, cuando un coche derrapa a mi lado. Es el audi de Álvaro.
-¡Estás loco, qué te pasa, quieres matarme además de humillarme! –le grito enfadada.
Sin mediar palabra me carga sobre su hombro, cual cavernícola, y me mete en la parte trasera del coche a la fuerza. Acciona el cierre automático de las puertas para que no pueda salir y conduce por la carretera. De nada me sirve chillar ni insultarlo. Le pegaría o arañaría, pero temo que tengamos un accidente. Aún no ha dicho ni una palabra, espero que se decida a hacerlo en algún momento o acabaré pegándole.
-¡Quieres parar ya! –le chillo histérica, acelera más, la aguja roja marca 220 km/h, va a matarnos. –Está bien, ¿qué quieres? Por favor, no corras tanto. –le suplico, estoy asustada.
-Solo que  me escuches.
-Está bien, lo que quieras, pero por favor… Álvaro me estás asustando, frena por favor. –levanta el pie del acelerador y unos metros más adelante aparca. Es un mirador de unos cinco metros de largo por cuatro de ancho, hay un par de moteros descansando y sacando fotos. Las vistas del mar son muy bellas, pasa algún que otro velero de recreo.
-Álvaro –susurro. Ha apoyado su cabeza en el volante, su actitud es de derrota. No entiendo nada. Abre la puerta del coche y sale. Durante unos segundos se queda de pie, sin moverse. No me atrevo a moverme ni se me ha pasado por la cabeza salir del coche, no quiero volver a provocarlo. Espero. Abre la puerta y se sienta a mi lado. Mira hacia delante y comienza a hablar:
-Lo siento, podríamos haber tenido un accidente, si te pasa algo… -entierra la cabeza entre sus manos. Estoy tentada a acariciarlo, consolarlo, pero me contengo. Tocarlo sería un error. Levanta la cabeza y me mira a los ojos. La tristeza de sus ojos es auténtica, Dios mío, cómo deseo abrazarlo y apoyarlo en mi pecho para borrar esa expresión de su bello rostro.
-Ya está, ya ha pasado, ahora te escucho. No pienso interrumpirte, pero ella vino a verme, me dijo que era tu hermana ¿es eso cierto? Sólo respóndeme a esto y no haré ninguna pregunta más. Prometido. Podrás aclararme toda esta situación dándome todas las explicaciones que quieras. Sólo quiero la verdad, no me mientas. -le hablo pausadamente.
-Siento haberte mentido, creía que te protegía. Te lo quería contar, pero necesitaba tiempo, sabes que las palabras no se me dan bien. –afirmo con la cabeza, dando mi consentimiento- Ella es Fátima, no es mi hermana de sangre, tampoco de adopción, es un poco más complicado. A mis padres les hubiese gustado tener cinco o seis hijos, pero se quedaron con mi hermano y conmigo, así que decidieron que harían de padres de acogida durante el verano de niños con necesidades. Yo tendría como trece o catorce años cuando Fátima y dos niños más llegaron aquel verano a casa. Al principio fue difícil. Pero cuando acabó el verano nos habíamos encariñado con ellos. Veranearon durante cinco años más. Yo apenas estaba en casa y no los veía a menudo, obviamente me había dado cuenta de que habían crecido, pero mis sentimientos hacia ellos siempre fueron fraternales. Por lo visto para Fátima no fue así. Pero regresaron a su país para siempre. Hasta que un día me encontré con Fátima en una de mis sesiones. Estaba muy cambiada. Habían pasado tres años desde aquel último verano. Estuvimos comiendo juntos y quedamos para otro día. Quería ayudarla, había huido de un matrimonio concertado y necesitaba un trabajo para poder empezar a tramitar sus papeles. Lo nuestro era amistad, al menos por mi parte. La llevaba conmigo a las reuniones y fiestas para que se animara, y así la patrocinaba. Es una mujer hermosa, eso no lo puedo negar. Compartí mi amistad con ella durante tres años más, pero una noche, en una de esas fiestas, nos acostamos. Ahí empezó a liarse todo porque para mí había sido un error. Ella estaba enamorada. Para mí solo fue un encuentro sexual, pero la culpa me llevó a salir con ella. La convivencia se hacía insoportable, era asfixiante. Decidí hablar con ella y zanjar el asunto. No conseguí nada, solo perder más años de mi vida, en los que estaba ausente la mayor parte del año. Hablaba una vez al día con ella y el resto del día lo pasaba trabajando y divirtiéndome. Un día regresé al apartamento que compartíamos antes de la fecha prevista, me sentía culpable por el abandono y la encontré en la cama con otro. No me lo creía, no me dolía, es que simplemente me sorprendió. Después de tantos reproches, tantas declaraciones de amor, por fin me sentía libre de ella. Poco tiempo después me mudé y te conocí. La primera vez que me marché fue por ella. Estaba en Alemania, necesitaba mi ayuda de nuevo. Después volví a ti. –sigo callada, quiero que me acabe de explicar todo, aunque tengo un millón de preguntas, que por ahora se quedarán sin respuesta- En nuestro último día, cuando te dije que me marchaba, realmente iba a trabajar pero no sabía cuándo iba a regresar porque Fátima tenía problemas: se había metido en el negocio de la prostitución. Aprovechaba el trabajo que me habían ofrecido en Alemania  y me quedaba con ella hasta que lograra sacarla del problema. Volví a buscarte cinco meses después pero no quedaba rastro de ti. Nada. –me mira buscando mis ojos. Se ve desolado, pero no me muevo ni siquiera hago un amago para tocarlo, es mejor que acabe lo que ha empezado- Un mes y medio después de marcharme de Alemania, Fátima se casó con un empresario alemán, él es mi socio en los negocios. El me ayudó con las primeras inversiones, las tiendas y ahora el centro de estética que abriré aquí son fruto de mis esfuerzos, no forma parte de ellos. Y te preguntarás qué pinta Fátima ahora, no. –afirmo con la cabeza- La muy descarada no es feliz con su marido, investigó y me encontró. La primera cena en “La Gárgola” no estábamos solos, compartíamos mesa con gente del Ayuntamiento y otras personas. Era de negocios. La segunda vez me citó, fue después de… -se calla. Claro que lo recuerdo fue cuando hice el mayor ridículo de mi vida diciéndole que le quería, cómo no me voy a acordar. –Fui porque necesitaba a alguien con quien hablar, contarle lo que había sucedido. Lo que viste fue un intento de consuelo por su parte. Después de tu numerito, ella aprovechó la oportunidad, y lo que no me esperaba es que me propusiera dejarte para volver con ella como su amante. Me negué, pero siguió esperando por mí, hasta aquel día en el callejón. Lo escuchó todo y entendió lo que de verdad quiero, por eso fue a tu casa a convencerte diciéndote que era mi hermana. Y ahora yo lo he estropeado todo de nuevo. Pero al menos has escuchado todo la verdad. –me mira a los ojos- Es la verdad Alma. Toda mi verdad.
Nos quedamos callados en el interior del coche. Yo miro por la ventana, él espera mi decisión. Pero qué decisión tengo que tomar, qué es lo que quiere. Yo tengo claro mis sentimientos: lo amo, pero él qué siente.
-Sabes que no se me da bien hablar, mucho menos de sentimientos. Quiero que escuches esta canción, por favor, luego decides qué hacer.
-Está bien. –sale un momento del coche y acciona el mp3 del coche, luego vuelve conmigo al asiento trasero. La conozco es de Pablo Alborán a dúo con Jesse & Joy: “Dónde está el amor”. Estoy llorando como una magdalena, es la declaración de amor más bonita que nunca me han hecho. Me acerco a él y lo abrazo. Suelta un suspiro, espero que sea de alivio, y me atrae hacia su regazo. Nos besamos y acariciamos. Nos miramos a los ojos, sus manos suaves acarician mi cara, aún recuerdo la primera vez que las vi y cómo deseé que me tocaran. Bajan por mi cuello, por mis hombros y acaban en mi cintura. Sube mi camiseta acariciando mis costados, para llegar a mis pechos desesperados por su contacto. Me arqueo para fundirme en su contacto. Mi boca busca la suya. Muerdo sus labios para lamerlos después. Su boca se apodera de la mía, ya no lo beso yo, es él quién lo hace. Acomodo mis piernas para poder frotarme contra él. Sus manos abandonan mis pechos para apoderarse de mis glúteos, acercándome más a él. Necesito quitarme la ropa, quiero que me posea, quiero ser de él. Meto mis manos por debajo de su camiseta y se la saco por la cabeza. Acaricio su pecho y su abdomen, lo quiero entero para mí. Lo saboreo. Su piel es caliente. La mecha está encendida, cada vez más cerca de llevarnos al cielo.
-Alma… vamos nena…
-¡Qué! –exclamo indignada. Sonríe con esa boca pecaminosa.
-Quiero quitarte el pantalón y romper tus bragas para poder hacerte mía para siempre.
Con una risa tonta lo ayudo, y sí, rompe mis bragas, menos mal que son las de algodón. Se siente muy macho el tío, pero romper mis bragas ha calentado aún más mi sangre si eso puede ser. Desabrocho sus pantalones, y mientras él se los baja yo libero su pene del bóxer. Ahora sí. Hacemos el amor, porque esto es amor, y lo que estamos haciendo es una demostración física de lo que sentimos el uno por el otro, no sexo, es AMOR.
avatar
hada23


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por Ivi04 el Lun 25 Nov 2013 - 19:38

Bien!! aclararon todo! wiiii gracias hada! cada capitulo es mas bello que el otro!


Ivi04

"The woods are lovely, dark and deep, but I have promises to keep, and miles to go before I sleep.
And miles to go before I sleep.".
 

avatar
Ivi04


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por Trixie04 el Lun 25 Nov 2013 - 20:45

Que lindo el capitulo!. Al fin Alvaro pudo decirle toda la verdad a Alma!
Muchisimas gracias, Hada. kiss 



















avatar
Trixie04


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por vickyra el Lun 25 Nov 2013 - 21:25

Gracias por los capítulos Hada wiiii 



avatar
vickyra


Femenino

Volver arriba Ir abajo

LIBRE PARA AMARTE - EPILOGO

Mensaje por hada23 el Lun 25 Nov 2013 - 22:34

EPILOGO

El sol acaba de aparecer. Las nubes se han abierto para hacerle un pasillo. Emerge del mar, por el este, pintando el cielo de colores ocres. La casa está en silencio, todos duermen. Álvaro acaricia mi espalda por debajo del pijama. Vuelvo a meterme bajo las sábanas. Sus brazos me atraen, me encadenan a él. Cada día lo quiero más. Jamás pensé que el pirado, “mi pirado”, que conocí de la forma más extraña llegara a ser el gran amor de mi vida. Encontré el amor cuando menos lo buscaba y con la persona que menos esperaba. Fue la casualidad más bonita que llegó a mi vida. Huelo su piel, acaricio su espalda. Sus ojos me transmiten todo su amor. Ya no dudo. Confío en este maravilloso hombre. Me da un beso suave mordisqueando mi labio inferior. Acaricia la pierna que tengo entre las suyas y sube lentamente por su interior hasta llegar a mi pubis, lo masajea y estimula, lanzando oleadas de placer a mi clítoris. Introduce su mano dentro mientras me arqueo hacia él facilitándole el acceso, abro mis piernas. Estoy deseando más. Me quito el pijama y se lo quito a él. Sonríe satisfecho, y besa mi nariz antes de colocarse encima de mí. Mis piernas están abiertas, quiero que entre en mí, sentir su peso, besar su boca. Acaricio su trasero firme. No lo duda más y en una embestida está dentro de mí. Con un ritmo enloquecedoramente lento, me lleva al límite una y otra vez. Se contiene, me está volviendo loca. Agarro fuertemente sus glúteos, para que esta vez no pare. Acelera el ritmo y en pocos segundos llega nuestro orgasmo. Nos quedamos abrazados. Álvaro me libera de su peso atrayéndome hacia él, pero sin salir de mí. Besa mi frente.
-Te quiero Alma. –por fin he podido escuchar de sus labios las palabras que siempre me había negado, pero que con hechos me demostraba día a día.
Ahora somos una familia. Álvaro, mis hijos y yo. Somos empresarios, el centro de estética lleva mi nombre, fue una sorpresa. Toda mi familia y, por supuesto Anais, vinieron a la inauguración. Lo pasamos muy bien juntos, sé que Álvaro se encontraba un poco incómodo, pero lo entiendo veintinueve personas, niños incluidos, a los que conocer el mismo día, con preguntas incómodas y sobretodo con los comentarios subidos de tono de mis tías, era demasiado.
Nuestra vida es tranquila, Fátima desapareció y los comentarios de las chismosas se acallaron. Pronto llegará el invierno y las vacaciones de Navidad, pero lo más importante para mí, es vivir cada día amando a mis hijos y a Álvaro, porque con sus besos y caricias me siento inmortal. Me siento una auténtica mujer.

FIN
avatar
hada23


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por Ivi04 el Lun 25 Nov 2013 - 22:44

Hermoso final!   gracias por compartir tu historia con nosotras, hada! 
Felicitaciones!  
kiss kiss 


Ivi04

"The woods are lovely, dark and deep, but I have promises to keep, and miles to go before I sleep.
And miles to go before I sleep.".
 

avatar
Ivi04


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por iels010 el Lun 25 Nov 2013 - 22:54

sonrisa 





l





avatar
iels010


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por liana el Lun 25 Nov 2013 - 23:15

sonrisa sonrisa 








avatar
liana


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por vickyra el Mar 26 Nov 2013 - 1:48

Gracias por un bonito final y gracias por compartir tu escritura con nosotras. Sigue así kiss 



avatar
vickyra


Femenino

Volver arriba Ir abajo

Re: LIBRE PARA AMARTE

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

- Temas similares

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.