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LA ROSA DEL VAMPIRO

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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Maria! el Dom 19 Mayo 2013 - 18:55

Hola chicas... una pregunta e sun libro escrito por ti... o es un libro que esta por salir y l estas escribiendo un fanc o como se llame?





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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Nessa el Dom 19 Mayo 2013 - 18:57

Es un libro escrito por Kenia!!!



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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Dom 19 Mayo 2013 - 19:10

SI ASI ES!! BIENVENIDAS A AMBAS kiss ESPERO LES HAYA GUSTADO SOLO AVISENME PARA SUBIR EL SIGUIENTE


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Maria! el Dom 19 Mayo 2013 - 22:21

ahhhh nena que talento.. no lo he liedo todo hasta ahora pero me ha gustado lo que he lido sigue asi!





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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Dom 19 Mayo 2013 - 22:36

muchas gracias maria no sabes lo contenta que me tienes con esas palabras


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Yanii el Lun 20 Mayo 2013 - 0:11

a leer!!!








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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Lun 20 Mayo 2013 - 1:47

Esta genial!!
Pero queremos masssss
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Lun 20 Mayo 2013 - 3:14

bienvenidas a ambas sonrisa gracias mañana subo capi


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Lun 20 Mayo 2013 - 3:30

Eso es muuuuuucho tiempooo
Jaja sorry es q esta bn
Interesantee
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Lun 20 Mayo 2013 - 3:47

jajajaja bueno bueno, lo publicare hoy mismo entonces. bd
dame un momento xD


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Lun 20 Mayo 2013 - 3:54

Capitulo 9
parte 1

Escrito por: Kenia Aguilar

La noche se deslizó de sopetón a través del paisaje en cuanto el sol desapareció detrás de los árboles. El cielo era de un naranja crepuscular hacía un minuto y de pronto todo se quedó a oscuras.

Brooke aprovechó la ausencia de Luke para coger prestado el coche. Y no fue muy difícil engañar a Zero, que pronto se quedó dormido con el control de videojuegos en las manos.

Estando a solas dentro del coche vio el proceso del anochecer. Los ojos estaban fijos en el parachoques y el solitario lugar le hacía estremecer. Eran las seis y un cuarto de horas y decidió mover el coche hacía un lugar donde ninguno de sus hermanos pudiera verla. Cuando creyó haberlo hecho, disminuyó la velocidad, mientras su mano buscaba el interruptor de las luces. Dejó el motor del coche al ralentí, mientras intentaba pensar en otra opción que no fuese quedarse dormida esperando por el joven de cabellos dorados.

Esto es una locura. Dijo para sus adentros, mientras giraba la llave de contacto para apagar el motor — Él no vendrá y yo estoy aquí arriesgándome a ser alimento para caníbales.

Ella tenía un sentido abstracto del peligro físico existente en lo que estaba haciendo, aguardándose en medio del frió de la noche y el oscuro paisaje. Aunque ninguno de esos problemas le preocupaba más que la tardanza de Joseph; podía saber con claridad que preferiría vagabundear sola por ese sitio espeluznante que regresar a su vida cotidiana con dudas hasta el culo.

Reclinó el asiento hacía atrás todo lo que pudo. No era mucho más cómodo ahora. Sabía que debía adoptar una posición que pudiese soportar a lo largo de la espera. Cerró los ojos y su mente se quedó vacía, entonces se arrastro hacía la inconsciencia con una facilidad inadvertida.

Había frío y la chaqueta azul impermeable que llevaba puesta no era del todo confortante, pero no le importó.

Los vidrios del cristal ahumado comenzaron a empañarse, ella no lo notó, estaba consumida en la inconsciencia y el vacio de su mente.

Se quedó dormida por unos largos minutos, las luces que le alumbraban el rostro eran seguidas y el sonido rencoroso de los relámpagos le hizo despertar. Se acurrucó en el asiento, encumbrando las nalgas para coger el móvil de su bolsillo. Cuando vio la hora se dio cuenta de que solo habían pasado 15 minutos más y seguramente a Joseph se le había olvidado su cita con ella.

Sus ojos estaban pequeños por el sueño, las tripas comenzaron a gruñirle dentro del estomago y recordó que no había probado bocado en el transcurso del día.

Las grandes gotas de lluvia crujían al encontrarse con el metal del coche; enseguida activo el limpiaparabrisas y vio como removía casi inútilmente el agua del vidrio. Aunque le daba una mejor visión de lo que había fuera del coche.

La figura de un hombre la sorprendió por un segundo, soltó un grito ahogado por causa de la sorpresa y se presionó contra el asiento, acurrucada. Hubo un silencio espeluznante y rápidamente frenó el movimiento del parabrisas. De repente la cara de un hombre se estrujó contra el vidrio empañado del piloto, haciéndole saltar el corazón. Quiso gritar, sabía que no era Joseph, pero el grito se le ahogó en la garganta dejando un chillido sin fuerzas.

Como pudo aplastó el botón de seguro y se volvió a acurrucar sobre su asiento, sin hacer el menor ruido. Escuchó que tocaban el vidrió de forma pausada pero feroz y se atrevió a acercarse un poco más al vidrio, pero no vio nada. Pasó un segundo y el rostro de la persona se había acercado del otro lado con un rápido movimiento. Ella se volcó hacía atrás enseguida, pero esta vez pudo reconocerlo.

No sintió deseo alguno de abandonar el coche, aunque no era de utilidad en ese momento, pero si seguro.

La calma le sentaba de maravilla. El tipo se situó frente al auto, levantando ambas manos a la altura de sus hombros, tratando de convencerla de que no representaba ningún peligro, pero ella lo había visto peligroso.

Lentamente, giró la llave de contacto y encendió el motor, mientras prendían también las luces. Él se mantuvo frente al coche, siendo victima de la cruel tormenta.

Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.

No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Luego volvió a acelerar y el joven se echó esta vez a un lado, apartándose. Ella volvió a frenar cuando pudo verlo desde la ventana del piloto. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.

Demasiado sexy. Pensó ella.

— ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.

— Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho. — Su voz implicaba que ella era bastante estúpida por no comprenderlo a la primera. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?

Ella esbozó una risa, con sonido agradable.

— Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos sonreían cuando le hablaba. — Sube al coche, Smallville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pasajero.

— Gracias. — Dijo él, cerrando la puerta. — Oh, lo siento. Impregné todo esto. — Añadió, como si no supiera que al sentarse sobre el cojín completamente empapado, este se impregnaría.

Ella no pareció enfadada. Se quedó viéndolo por un momento, recordando la expresión arrogante que había en su rostro la noche anterior. Luego de un segundo estiró la mano hacía atrás tratando de alcanzar una toalla, en su fallido intento volvió el cuerpo hundiendo las rodillas en el asiento para estirar la mitad del cuerpo hacía el asiento de atrás.

La forma plácida en la que habían quedado sus nalgas fue un regodeo para él. Cuando ella tuvo éxito se acomodó en el asiento y volvió a tomar el volante.

— Toma. — Le dijo.

Él tomó la toalla de sus manos con suma delicadeza, logrando tocar un centímetro de su piel. Le agradeció nuevamente y empezó a quitar el exceso de agua de su rostro y cabello.

Brooke no dejó de observarlo mientras lo hacía; admitiendo en sus adentros lo guapo que él era. Apagó las luces del coche otra vez y repitió el procedimiento de apagado, interrumpiendo la acción del joven.

— ¿Pasó algo? — Preguntó. Con la toalla puesta en la cabeza.

Ella se aisló de sus sentimientos, preocupada por su intensidad e impulsividad con respecto a sus acciones y por el hecho de que podía cambiar de idea después de todo. Se concentró en su airado deseo de alejarse de allí y volver a la ciudad. Pero todos sus pensamientos se destruyeron cuando se encontró con aquel rostro varonil.

Era una cara cuadrada, con un arco dibujado en contorno con los huesos firmes de la mandíbula. El pelo era oscuro, un negro esplendoroso y brillante, cubría toda la cabeza, la nuca y parte del cartílago de las orejas. Las pupilas eran hermosas, de un vivido y extraordinario color garzo, verdoso y cristalino.

Brooke no se daba cuenta de que el tiempo pasaba mientras ella se perdía en su bello rostro y él seguía esperando por una respuesta.

Su ansiedad se deslizó a través de él.

— Eres alguien bastante inusual.

— Inusual. — Repitió ella como si fuera victima de un hechizo.

Respiró profundamente, solo tratando de que el tiempo no transcurriera tan rápido.

— Si, eso dije. Por no decir rara.

Él conocía en significado de aquella palabra y comprendió que él abarcaba todo su señalado.

— Espera. — Dijo ella saliendo de su confusión — ¿Estás llamándome rara? ¿Quieres que te saque a patadas de mi coche?

— Entonces no actúes como una criminal.

Ella no pudo articular palabra luego de esa frase, era la segunda vez que alguien se lo decía ¿Era ella tan predecible? Su torpe intento de autoengaño era patético y ese joven no le dio ninguna atención. No le preocupo en lo más mínimo.

— ¿A dónde vamos? — Preguntó él con una familiaridad terrible.

— ¿A dónde vas tú? — Corrigió ella con dureza.

— ¿Me estás diciendo que solo estabas aquí en medio de la noche y en plena tormenta por pura diversión?

—No, no. — Repuso con rapidez. — Simplemente esperaba a alguien.

— ¿Tú… novio? — Le preguntó con penumbra.

— ¿A ti no te han dicho que no hables con extraños? — Le recriminó con acidez.

Él asentó una expresión seria, haciéndole sentir a ella un golpe de culpabilidad al contestarle.

— Me llamo Jordan. — Dijo mirando hacía la ventana.

Ella se congeló. — Brooke… — Dijo casi corriendo por responder.

Era la primera vez que deseaba mantenerse callada.

— ¿Quieres que te ayude con algo?

Levantó la cabeza sobresaltada. — Eh… no… creo.

— Parece que tú cita no vendrá. — Comentó sin la menor intensión de cerrar la boca.

— ¿Cómo lo sabes?

— Porque Joseph es algo especial. — Dijo apoyando la cabeza sobre la cabecera del asiento.

— ¿Sabes donde vive? — Ella se hizo una pausa, sintiendo el peso del fastidio.

— Si, es exactamente donde vivo yo.

— Muy bien — Acordó ella complaciente, mientras encendía por tercera vez el auto.

Condujeron en la carretera sin asfaltar. Cada segundo representaba ansiedad para ella. Se estremeció y volvió a concentrarse en la tosca carretera. Pudo ver algunas casas más adelante; la distancia entre ellas era amplia y el desierto seguía siendo el mismo.

— Gira a la derecha. — Dijo él cuando pasaron por una parte cercada por el bosque. Las gotas de lluvia caían menos y se podía escuchar un sonido sencillo de manantial.

— ¿Hay ríos por aquí? — Pregunto ella.

— Si, más adelante lo veras.

— ¿Hace cuanto vives aquí? — Ella lo miró por un segundo.

— Solo eh venido a pasarme unos días. Vivo en la ciudad.

Ella hizo un gesto amable.

Mientras conducía pudo ver las aguas del río. El efecto plateado de la luna sobre el agua era hermoso.

Jordan no dejó de mirarla en ese momento, aunque el síntoma que le hacía creer tener la garganta llena de arena le preocupaba. Ya era la segunda vez que le pasaba, casualmente por la presencia de esa chica.

Brooke se dejó seducir por el paisaje y él por ella.

La velocidad del auto disminuyó.

— ¡Cuidado! — Prorrumpió él, girando el volante en su dirección.

Ella frenó escuchando un chillido continuo hasta que el coche se detuvo, dejando un estallido de humo alrededor. Él pudo ver a varios cuervos volando cerca y supo que habían sido las Strigess las que habían provocado el accidente. Ahora estaba seguro de su teoría.

Se escuchó un gemido, era Brooke. Mantenía la cabeza hundida en el volante y un muy leve olor a sangre se concentró en su olfato, causando ese mismo deseo tortuoso de la noche anterior. Era ligero, pero insoportable, considerando que no podía disfrutar de su apetitoso líquido rojo.

— ¿Estás bien? — Le preguntó, sin atreverse a tocarla por miedo a que ese deseo se extendiera.

Brooke respondió con un gemido levantando el rostro.

El cabello le cubría casi toda la cara. Él solo podía ver el extraordinario color verde de sus pupilas y parte de la boca. Las ondas de su cabello perdieron su forma, aun así ella era hermosa.

El vampiro bajó del coche y caminó hacía la portezuela del piloto para examinarla. Envolvió los brazos alrededor se su cintura y la sacó sin el menor esfuerzo, la recostó sobre la portezuela cerrada del coche y le cogió el mentón alzándole el rostro.

— Estás sangrando. — Murmuró. Como si no desease que alguien más que ellos se enterasen.

—Está bien, estoy bien, no pasa nada. — Ella podía ponerse nerviosa con aquella acción incluso sin tener una clara idea de lo que había pasado. Avanzó dos pasos hacía él por instinto. El impacto del golpe no hizo juego con su estomago vacio. Estaba mareada y no tenía equilibrio para mantenerse de pie.

Él sintió que su control se venía abajo y sus labios comenzaron a temblar impotentes. Mantener los brazos quietos parecía consumir todo su control. Quería tocarle la cara, besarle el cuello mientras saciaba el suculento deseo de beber de ella.

— ¿Duele? — Preguntó. Sabía que no era nada grave, pero quería tener siquiera la oportunidad de permanecer cerca. Levantó la mano para limpiar con su pulgar la sangre acumulada en la comisura izquierda de sus labios, notando como la sangre se secaba en la piel de su dedo.

Brooke abrió la boca a medias, pero se mordió el labio con rapidez para no responderle. Su acción, ese movimiento de sus labios resulto irresistible para él.

Se inclinó hacía adelante lentamente y cogió su rostro entre ambas manos, apretándolo un poco con brusquedad. — ¿No me lo vas a decir?

Parecía que perdería todo el control, sus manos no pudieron quedarse en el aire y su deseo aumento cuando sus pieles se tocaron.

Ella negó con la cabeza muy rápido y cerro los ojos. No podía articular palabra, era como si el solo hecho de tenerlo cerca fuese un tortuoso castigo. Buscaba en si misma la razón de aquella debilidad ante él, era demasiado irresistible. No tenía ninguna experiencia con eso del romance, pero su cuerpo reaccionaba ante él como un experto.

De pronto la estrecho con sus brazos, pudo sentir el movimiento de sus caderas. Volvió a verlo y reconoció la intensión en sus ojos. Sabía como se movería, como la tocaría y aun así no tenía la intensión de arrebatarle la oportunidad a ese desconocido de que le regalara esa primera experiencia de besar.

Acercó el rostro hasta que sus frentes se tocaron. Él jugó con su lengua y la franqueó contra su boca, lamiendo ambas comisuras con un movimiento lento y apasionado. La sangre se concentro en su paladar y sintió un dulce sabor ambicioso que lo hizo ir por más.

Ella respiro de forma poco familiar y abrió los ojos asombrada, giró la cabeza hacía un lado incapaz de alejarse de su cuerpo.

Sintió que se le calentaba el rosto con un gran sonrojo.

Sin quererlo, Jordan aflojó los brazos.

— Lo siento. — Murmuro, con un audible gemido. — ¿Fue vergonzoso? — Preguntó, notando que ella no tenía el valor de volver a mirarlo.

— Sube al coche. — Dijo ella adelantándose a su orden, como si estuviera huyendo de él.

Él le obedeció, su sed se volvía insoportable.


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Lun 20 Mayo 2013 - 3:56

espero les guste chicas!!


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Lun 20 Mayo 2013 - 5:07

Eit eres una amor
Grax x el capiii.. Estuvo genial
Ahora hayq. Ver q sigueee
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Maria! el Mar 21 Mayo 2013 - 14:31

Genial .. nena cuando subes el siguiente ya estoy ansiosa jajaja





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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Mar 21 Mayo 2013 - 17:11

el q sigue!!!
el q sigue!!!!
el que sigue!!
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por scristina el Mar 21 Mayo 2013 - 21:53

Me gusta mucho! La voy a seguir...
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por iels010 el Miér 22 Mayo 2013 - 0:33






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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Miér 22 Mayo 2013 - 2:35

Caaaaapiiiiiii
Porfis
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Maria! el Jue 23 Mayo 2013 - 0:42

Nena que pasa!!!! Estoy con los nervios en punta nada que subes el capi... jajajajaja mira de una ves te digo ahora hare mi testamento he incluire que si muero de un paro cardiaco es por TU culpa! ya sabes homicido culposo asiq ue o te pone slas pilas o seguiras escribiendo desde una celda jajajajaj no mentiras... pero capi? guiñar capi? .... que paso con el capi? Mmmmm?





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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Jue 23 Mayo 2013 - 1:12

Siiii porfis no nos pueds dejar asi
Necesitamos caaapiii
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Jue 23 Mayo 2013 - 3:03

chicaaaaas!!! graciiiias. Mi lapto se dañoo y por eso no pude subir nada mas, gracias por sus comentarios. JAJAJAJAJA no se preocupen que pulicare dos capis esta noche.

SIgan comentarios, que me gusta que les guste lo que escribo


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Jue 23 Mayo 2013 - 3:14

Capitulo 9
Parte 2

El solo sentirse lejos era una tortura, debía haber mantenido las manos en su puesto desde un principio; aunque de alguna forma sabía que algo así sucedería. Lo que no entendía era el hecho de haberse comportado tan dignamente con ella cuando obtuvo la aprobación de su cuerpo. Sabía que el deseo era compartido y que así como él combatía por mantener la cabeza fría, ella también lo hacía.

La temperatura de su cuerpo era imparable y en esos momentos era bastante lidiosa, puesto que no había manera de poder matar el hambre que sentía de ella.

Su expresión flemática lo intrigaba. Ella volvió a tomar el volante y el coche empezó a transitar, mantenía la boca cerrada y los ojos fijos en la carretera. Evitaba toparse con su ojos, eso era seguro, pero a él le cabreaba si actitud indiferente. Le hacía sentir confundido.

La respuesta de su cuerpo fue grandiosa, sabía que deseaba más que un acto apasionado, tal vez un beso, o más… pero su expresión impávida no le mostró más que… ¿Nada? Odiaba pensarlo. Era como si estuviese loco; normalmente las mujeres con las que había estado se morían de placer por él, y en sus rostros podía verse un reflejo excelso de placer. Sin embargo la reacción de ella fue hermosa, no podía quitar ese pensamiento de su mente, quería besarla, era irrefutable. Pero debía controlarse, no era conveniente mezclar los asuntos personales con los laborales.

Ella deslizó su dedo índice por el labio inferior pensativa, ente que él no pasó por alto. Enseguida una ola de placer le colmó el cuerpo y quemaba como el infierno, incluso dudaba en si podía mantenerse quieto. Ella lo miró.

— Supongo que es aquí.

No, él no escuchó eso. Solo se concentraba en el movimiento de sus labios al hablarle. Demonios, quería besarla y sabía que si lo intentaba ella le pertenecería. Pero no tenía algún tipo de escusa… si bien, ¿Desde cuando necesitaba una estúpida escusa para besar a una mujer? Eso era algo como bañarse con ropa, inútilmente hablando.

— ¿Jordan…?

Su dulce voz lo impresionó de nuevo, había dicho su nombre y le encantaba como sonaba cuando ella lo decía.

— ¿Qué quieres? — Preguntó. Él estaba excediendo los límites por esa chica y no era nada bueno.

— ¿Aquí es donde vive Joseph? — Ella frunció el ceño por su mala actitud.

—Si. Baja del auto, por favor.

Jordan se adelantó y luego ella bajó. Miró la amplia casa grande situada frente a ellos y se impresionó un poco. Luego vio que su acompañante cogía camino hacía la puerta principal, pero no tenía intensión de seguirlo.

Él pareció no darse cuenta, pero luego se detuvo.

— ¿No vas a venir? — Le preguntó. Sin darse vuelta.

— Prefiero esperar aquí.

El motor del coche estaba al ralentí y ella se sostuvo frente a la portezuela, evitando todo tipo de contacto con él. Aun se sentía desconcertada y extrañamente ávida. Era trágica la forma tan rápida en la que podía sumirse en sus casi siempre tortuosos pensamientos y no se dio cuenta cuando él se suspendió frente a ella.

— ¿Qué…? — Murmuró, tragando seco.

Él se acercó dos pasos más, manteniéndola en suspenso.

Si me besa, moriré.

No sabía lo extraño y afanoso que podía ser el deseo por una persona del sexo opuesto. Tampoco pensaba que significase algo tan… ¿Difícil? ¿Irresistible? ¿Apasionante? No podía describir lo que sentía. Solo sabía lo deseosa que estaba de que ese hombre la volviera a estrechar entre aquellos brazos fuertes y varoniles.

La mirada de Jordan era intensa, firme y difícil de enfrentar. No obstante ella podía verlo fijamente, solo hasta que sus cuerpos no entraran en contacto, puesto que sus caricias de alguna manera le avergonzaban.

— Lo siento. — Dijo, colocando la boca cerca del oído.

Ella se estremeció y cerró los ojos, rindiéndose al escalofrió de placer que le provocó esa oración. No pudo evitar recordar el momento del accidente.

— Olvídalo… yo…

Un movimiento lento y un golpe sordo. Apenas pudo ver su puño descansando en su abdomen. Ella gimió y lo miró confundida antes de caer desmayada en sus brazos.

La mirada fría del Vampiro se postró en ella con algo de culpa.

— Si fuera por mí te llevaría lejos de aquí. — Murmuró acogiendo el cuerpo de ella entre sus brazos. — Pero parece que tú destino te lo impide.

















Última edición por Kenia Aguilar el Jue 23 Mayo 2013 - 3:22, editado 1 vez


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Jue 23 Mayo 2013 - 3:16

Capitulo 10

Escrito por: Kenia Aguilar
Una luz transgredió en los parpados de Brooke, quien se encontraba inconsciente todavía. Aquella luz era cortante como una hoja de cuchillo. Los dedos de Brandon deslizaron el parpado hacía arriba, logrando examinar el lóbulo y la pupila. Una linterna pequeña, especialmente para médicos se movía en el iris, centrando cada detalle.

Se oyó un suspiro en la estancia.

La habitación estaba casi llena. Brandon permanecía en silencio y muy concentrado en su trabajo. Cogió el brazo de la joven y miró las venas. Sus ojos inmediatamente se tornaron rojos por el deseo, el cual suprimía profesionalmente. La piel era blanca, limpia y apenas se podían ver algunas venas por su piel. Examinó el cuello, era un banquete suculento el que tenía en frente. Se sentía por primera vez en su carrera como médico tentado por la sangre que aun no veía, pero que le llamaba a gritos.

De nuevo escuchó un suspiro.

El Hanson se propuso a examinar el pulso, cerró los ojos, contando las pulsaciones por minuto. La sed se incrementaba, al mismo tiempo que el deseo, tragaba seco y el contacto de sus dedos con la piel caliente del cuello de la chica era una delicia. Los ojos comieron por él. Vivía un rojo intenso en sus pupilas, que venía acompañado por el impulso de su mordida hacía el cuello de la chica. No obstante, antes de que pudiera siquiera llegar a morderla, sintió un golpe justo en la mandíbula y cayó al suelo de inmediato.

— Game over. ¿Deseas jugar otra vez? — Se burló Eliot, extendiendo una mano hacía Brandon. Quien rechazó su intención y se puso de pie por si mismo.

— Imbécil. — Le dijo. Limpiándose la ropa cuando hubo estado de pie.

— ¿Quién es el imbécil, imbécil? — Le reclamó Jordan, luego de verlo con los pies puestos en el suelo.

— Ah, si, si. Yo soy el imbécil. No tenías porque golpearme Belmont. No le iba a hacer daño. — Contestó, y su voz gruñona le hizo sonreír.

— Lo se. Solo le ibas a chupar un poco la sangre hasta quedar satisfecho. ¿Verdad?—Jordan lo miró con ironía. —Escucha. Solo dejé que la tocaras porque Bobby lo ha pedido, pero no quiero que te vuelvas a pasar de listo con ella. ¿De acuerdo? — Las palabras le salieron expulsadas violentamente, como poco antes le había golpeado en la mandíbula de un impulso.

— No te lo tomes a pecho, mi hermano. Solo fue una falla técnica. — El Hanson quería arreglarlo todo con una sonrisa y un poco de sarcasmo.

— Si, y es por eso que tienes el trasero manchado de arena. — Se burló Eliot.

— Maldición. ¿Puedes callarte? — Gruño el Hanson.

— ¿Pueden callarse todos? — Gruño Bobby, saliendo de la esquina oscura de la habitación. Su voz provocó el silencio. — Bien, ahora en buen lió estamos. — Los pasos silenciosos y pausados del Buscador anduvieron hasta que hubo quedado frente a la camilla en donde estaba la chica yacida intensamente. Se puso una mano en la barbilla y pensó por un momento. — Mira que monada. ¿Qué le diremos cuando despierte?

Jordan anduvo hasta llegar a la puerta de la estancia.

— ¿A dónde vas? — Le pregunto el jefe Buscador, antes de que pasara al otro lado.

— Ella es apetecible. Incluso Brandon ha bajado la guardia. Lo mejor será que sean ustedes los que se encarguen. — Su voz sonaba fría, pero en realidad buscaba una escusa para mantenerse alejado. — Yo hice mi trabajo, has ahora tú el tuyo.

— Oh, pero… espera solo hasta que despierte. Ella te ha cogido confianza ¿A que si? Si nos ve a nosotros comenzara a desconfiar. — Propuso Bobby.

— Dile a Joseph… ella le conoce mejor a él.

No hubo ningún tipo de arrepentimiento en su decisión. Caminó hasta que desapareció del sitio. Bobby suspiró.

— Que arrogancia, por Dios.

La habitación se quedó en silencio. Brandon y Eliot no comprendían la actitud del Sangre Pura; que normalmente se quedaría en el lugar hasta saber el último detalle que lo ayudara con la captura de Solomon, pero en vez de eso se marchó, como si de verdad no le importara un infierno lo que pasaba con esa chica humana y los Vampiros que la perseguían.

Apenas se hizo un silencio cuando escucharon un gemido que pertenecía a la joven durmiente de la camilla.

—sssss. — Gestó Bobby acercándose más.

Brooke comenzó a moverse, tenía lágrimas comprimidas en el arco de cierre de sus ojos. Bobby se acercó y alzó con delicadeza el cuerpo de la chica hasta liberarlo de todas las sabanas. El peso de su larga cabellera pareció tirar de la cabeza de esta, que de inmediato quedó apoyada en los brazos de él, al tiempo en que la boca se le abría un poco, dejando a la vista los dientes blancos y alineados unos con otros.

Seguía gimiendo, y su cuerpo se movía sin hallar satisfacción.

— Parece que está teniendo una pesadilla. — Susurró el anciano.

Abrió los ojos con desconfianza y lo primero que vio fue la cara apuesta del anciano Buscador. No sintió miedo entonces, luego estiró el cuello y se encontró con aquellos dos Vampiros, que se mantenían en suspenso por la reacción que ella podría tener. Respiró e intentó articular palabra pero no salió más que un ronquido extraño. Frunció el ceño.

— ¿Dijiste algo, querida? — Preguntó Bobby algo ansioso.

Ella asintió y cogió un poco de aire. — Que me suelte.

Bobby levantó una ceja y la tumbó con cuidado en la camilla. Apartándose de su lado. — ¿Te sientes bien?

Brooke se sentó sobre el colchón con una rodilla doblada y miró a todos desconfiada y extrañada. No tenía ni la menor idea de cómo había llegado a ese sitio, ni nada de lo que había pasado antes de perder el conocimiento, pero estar rodeada de hombres de diferentes edades y muy bien parecidos era algo que no encajaba en los parámetros de la normalidad.

Examinó la habitación y vio que parecía más bien un consultorio privado. A su lado una mesa con artefactos metálicos y puntiagudos, que le hicieron recordar a una dolorosa película de terror en la cual un grupo de psicópatas guapos mataban a sangre fría gente que de por casualidad llegaba a una villa fuera de la ciudad. ¿O era esa su situación?

— Hola. — Aquella voz vino del más joven. Un chico rubio con una cara perfecta y una sonrisa agradable. Quizás las cosas no eran tan siniestras como se las imaginaba, aunque todo pasa en la vida. — Te encontramos cerca de aquí, estabas inconsciente dentro de tu coche ¿Tuviste algún accidente? — Continuó Eliot, logrando adquirir su atención.

— ¿Accidente? —Repitió ella con una expresión llena de sorpresa. Fue entonces cuando recordó que Jordan la había dejado sin aliento. Un momento después de haber llegado a casa de Joseph… pero ¿Aun se encontraba allí? — Maldito infeliz. — Fue lo primero que se le ocurrió decir. Ella vio al suelo y buscó sus zapatos, tenía que marcharse. Podía ser que Luke no se diera cuenta de su ausencia, pero que el coche no estuviera en su sitio si era algo más serio.

— Parece que nuestro amigo no se ha portado bien con usted. — Dijo Brandon con una voz más varonil y realzada.

— ¿Amigo? — Dijo ella enfurecida. — Es un animal… — Sus palabras se interrumpieron por el crujir de sus tripas, que delataron su hambre mortal, pedían clemencia con un último intento y ella sabía que un estomago vació le traería más problemas.

Brooke vio que todos se echaron a reír, lo que la hizo sonrojar.

— ¿Quieres algo de comer? — Le pregunto Bobby tratando de retenerla. Tenía que haber una manera de mantenerla retenida en el lugar y ese fue un momento muy oportuno.

— Quiero irme a casa. — Dijo ella saltando al suelo.

Justo al poner los pies en la superficie, sufrió un mareo que la hizo tambalear. Casi se imagino tirada en el suelo, pero de pronto su cara estaba apoyada en el pecho de aquel chico rubio. Tenía un olor agradable y pecho cómodo, no muy musculoso.

— ¿Estás bien? — Le preguntó.

Brooke lo vio por un largo segundo, era muy guapo. — Gracias, estoy bien ¿Dónde está mi coche? — Ella los miró a todos, notando que se miraban mutuamente.

De repente tenía un mal presentimiento y condujo con rapidez hasta la puerta. Era mejor apresurarse a las cosas malas, y no era para nada bueno estar sola con tres hombres desconocidos. No seria idiota dos veces la misma noche.

— ¡Espera! No puedes irte. — Dijo Brando alcanzándola.

Ella comenzó a desconfiar. — Quiero ir a casa. — Rezongó ella enfadada.

Tenía los dedos rígidos y torpes cuando intentó girar la llave de apertura. Pensaba que en cualquier momento esos hombres sacarían las armas y la arrastraría a un tormento fatal y horroroso. Una respiración acelerada la consumió hasta que pudo abrir la puerta, esta chilló al abrirse y cuando quiso avanzar se pasmo de susto al ver que había alguien afuera, una cara conocida. Retrocedió dos pasos hacía atrás y cerró los puños.

— Así que lo que dijo Jordan era cierto. — Fue lo primero que dijo Joseph, con una voz enfadada, refiriéndose por primera vez a su enemigo por su nombre.

Brooke se giró a ver a los tres hombres de la habitación, luego miró de nuevo al chico. Sus labios se retorcían con odio, arisco sobre los dientes estrujados, como si fuera un animal salvaje, y sus ojos ardían de pura furia.

— ¿Jordan? — Repitió ella con recelo. — Sácame de aquí, necesito irme a casa.

— Por supuesto, enseguida. — Expuso con una voz serena pero invadida por el rencor, sobre todo hacía Bobby.

La chica miró por última vez a todos, preguntándose si en verdad había llegado allí por esa razón que decían ellos.

— Tranquilo, Joseph. — Las palabras de Bobby fueron bastante casuales.

El joven Buscador hizo una mueca de fastidio para enfrentarse con el rostro de Bobby.

— ¿Por qué? Dijiste no se saldrían con la suya y mira.

— Bueno, si. Seguramente lo hicieron, pero esto es un asunto más complicado.

— ¿Cómo? — Él frunció el ceño incrédulo. — Eres increíble. Te dejaste engañar por ese tipo.

Brooke permanecía en silencio, pero se sentía un poco más segura ahora que Joseph estaba allí.

— Hablemos en privado, ¿O prefieres que diga todo de una vez frente a la chica?

Brooke se sintió fuera de lugar.

— No hablaremos de nada, esto fue mi culpa por faltar a mi palabra. — Él le rodeo los hombros a Brooke y la empujó hacía adelante para sacarla de allí, ella cedió a su movimiento y ambos se dieron vuelta para salir de la habitación.

Se escucharon dos clics metálicos y Joseph se detuvo. Brooke miró enseguida y se pasmó de susto al ver que Bobby apuntaba con un rifle hacía la espalda de Joseph. En su cara podía ver que no jugaba y eso le puso los pelos de punta. Ella podía ganarse también una bala de esas si él llegara a disparar.

— No me dejaras con las palabras en la boca, pequeño insolente. Es hora de que alguien le ponga límites a tu estupidez. — La voz de Bobby sonaba aun relajada, pero su disposición con el arma era verdaderamente amenazadora.

— Bobby. — Dijo Eliot bajando la dirección del arma hacía el suelo. — ¿Qué estás haciendo? Deja que se valla. Estás asustando a la chica.

De alguna manera la actitud de Eliot tranquilizaba a Brooke. Quien sentía el corazón en la garganta. De pronto sintió que jalaban de su brazo y vio que Joseph caminaba hacía fuera de la estancia. Se encogió ante su acción y lentamente comenzó a andar fuera de allí.

Cuando caminaban por el corredor Joseph comenzó a andar más deprisa. No había dicho media palabra en el camino, el cual permanecía alumbrado por las velas en los candelabros. Bajaron por unas escaleras de madera un poco cuarteadas y casi pudo ver la puerta principal. Justo al pasar por ella Joseph respiró aliviado y buscó con su mirada el coche color azul celeste que antes había visto estacionado frente a la casa grande.

Un motor se encendió entonces, a la vez que también lo hacían las luces, que alumbraron el paisaje oscuro.

— Retrocede. — Le dijo Joseph, casi empujándola.

—Ya vale, Joseph… —Comenzó Brooke con un tono desorientado.

—Silencio. — Le ordenó. Sin mirarla siquiera.

Ella comenzaba a enfadarse, nuevamente no entendía nada de lo que pasaba. Pero estaba segura de que sea lo que fuera que estuviese pasando, no era nada bueno.

La puerta del coche se abrió y Jordan salió. Sonriendo al ver la cara pálida de Joseph.

Brooke se molestó al verlo. — ¿Qué haces con mi coche? — Le reclamó, aproximándose a él con afán. Joseph enseguida la atrajo hacía él de nuevo. — ¿Cuál es tú problema? — Protestó a Joseph con fastidio.

— Dije que retrocedieras. — Su voz fue más fuerte esta vez.

Joseph era el espejo de la furia en ese momento y Jordan sabía lo que estaba a punto de hacer. Le dio la vuelta al capotero del coche y se recostó en la portezuela cerrada terminando su cigarrillo.

— No tienes buen aspecto ¿No has comido aun? — Preguntó Jordan inhalando nuevamente del cigarrillo, como si su vida dependiera de el.

— Deja de decir estupideces. — Fanfarroneó Joseph.

— Hablaba con la chica. — Corrigió.

— Apártate. La llevare a su casa. —Le urgió con arrogancia. — Espero no tengas ningún problema con ello.

— Por supuesto que tengo problema con ello. — Jordan se puso el cigarrillo en la mano izquierda y alargó la derecha hacía Brooke. — Ven aquí, preciosa.

Brooke trago saliva y recordó por segunda vez aquel momento en que Jordan la recostó contra la portezuela y la intimidó como nunca antes lo había hecho otro chico. Podía sonrojarse incluso si lo recordaba y eso la hizo sentir estúpidamente avergonzada, no era algo normal en ella y odiaba que le sucediera con un tipo tan cínico como él.

— Dame las llaves. — Le pidió ella con dureza.

— Ven por ellas.

Joseph se interpuso, temiendo a que ella fuese a obedecerle.

— Vamos, es tan tarde ¿Quieres ponerla en peligro? Deja que se quede solo esta noche. — Le pidió Jordan, tratando de arreglar las cosas por las buenas y con palabras. Sin embargo con un tipo como Joseph era predecible lo que sucedería.

— ¡No! — Gruño Joseph.

Hubo un incomodo silencio. La briza no era tan fuerte y apenas movía unas cuantas hojas. Las miradas intensas de ambos chicos se enfrentaban como si cada uno representara para el otro el más asqueroso, aborrecible y extraño insecto en el mundo entero.

— Voy a llevarla conmigo. — Dijo Jordan poniéndose serio esta vez. Se percibía un tono mas duro en su voz. Su mandíbula se apretó en una línea intransigente.

— Inténtalo. — él se puso ante Brooke en una posición protectora.

¿Por qué?

Se preguntaba la chica. No tenía sentido nada de lo que estaba ocurriendo, era como si todos allí la viesen como un trofeo que deseaban tener y era aterrador, incluso habiendo tantos hombres guapos.

— Bien, solo quiero irme a casa. Sé cual es el camino y puedo regresar sola, además Luke debe estar preocupado.

Hubo silencio, ni siquiera un respiro y el enfrentamiento de miradas no paró. Aquello dos seguían viéndose con ferocidad, como dos perros peleándose por una misma presa.

— ¿A alguien le importa mi opinión? — Discutió ella casi graznando.

— Si supieras la verdad no estarías tan afanada, así que solo cállate. — Le exigió Jordan con enfado, lográndola desconcertar.

— ¿La verdad? — Murmuró para si misma.

Ahora que pensaba en ello, todo lo sucedido era porque esperaba que Joseph le contara acerca de su pasado. Y después de todo ella seguía sin saber nada. Sin embargo como era que ese chico sabía al respecto.

— No la involucres en esto. — Instó Joseph.

— Es tarde, ya están aquí.


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Jue 23 Mayo 2013 - 4:31

Graaaacias!! Pero enserio
Siempre me dejas cn ganas de mas
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Jue 23 Mayo 2013 - 4:51

gracias a ti :D pronto capi nuevo


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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