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LA ROSA DEL VAMPIRO

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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por iels010 el Vie 24 Mayo 2013 - 0:18

kiss





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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Vie 24 Mayo 2013 - 3:36

Maaaaaaaaas
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Vie 24 Mayo 2013 - 19:22

les prometo capitulo nuevo para esta noche, debido que aun no esta listo! Gracias por sus comentarios, pero chicas! diganme que les ha gustado de la novela, que escena, que parte y que no les ha gustado. Eso me ayudara a fortalecerla


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
sajero.
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Julie el Vie 24 Mayo 2013 - 23:06

mmmmm pues a mi no me ha gustado mucho que el primer beso de brooke fuera para jordan...creo que me gusta mas el cazador reir


Bien si vous me voulez, bien si n'est pas. Mais ne m'a jamais demander de ne pas rester à l'écart si vous êtes celui qui est absent.

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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Sáb 25 Mayo 2013 - 8:01

Caaaapiii
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Sáb 25 Mayo 2013 - 12:02

Capitulo 11
Escrito por: Kenia Aguilar
Brooke abrió los ojos de golpe.

Podía decir que estaba en una habitación decente esta vez, depositada de cuerpo completo sobre la cama. Cuando vio a su alrededor, los acontecimientos ocurridos antes de que se desmayara invadieron su mente. Podía jurar que era una de aquellas pesadillas en la que siempre unos ojos como los de esa mujer la miraban con violencia, robándole toda la calma y cordura que podía tener. ¿Realmente algo así podía pasar en la vida real? Todavía desconfiaba y al mismo tiempo le aterraba.

Cuando se levantó, esperó que sus zapatos estuviesen en su lugar, pero no había nada. No obstante, esto no le impidió avanzar a su huída. Caminó hacía delante tan rápido como le fue posible, hasta que llegó a la puerta. De repente, tenía la garganta seca y su estomago volvía a gritar su hambre. No le importó. Giró la empuñadura y miró hacía afuera en un ángulo muy pequeño. Al parecerle que no había peligro empezó a corre fuera de la estancia.

Distinguió las primeras luces del día al otro lado de una esquina; más adelante adoptó un paso largo, más silencioso, que le permitía avanzar con más rapidez y que le hiciera actuar con silencio y cautela, puesto que si se volvía a encontrar con ese Vampiro Pura Sangre, pudiera correr lejos antes de ser atrapada. Sin embargo, todo estaba muy tranquilo, como si en la noche anterior un hombre con apariencia exquisita y talante espectacular no hubiese matado a alguien.

Pensó por un momento que nada de lo que pasaba allí le pertenecía a ella, es decir, ¿Cómo podía estar involucrada con hombres tan ruines? Incluyendo a Joseph en el paquete. No era posible tener un pasado tan delictivo.

Un clic metálico le hizo endurecer las piernas hasta una esquina bien oscura, que no se afectaba con la luz del día. Vio que dos hombre que no conocía caminaban hacía un lugar en especifico, armados, como todos allí. Trató se seguir el paso con sus oídos, pero la curiosidad de siempre la indujo a seguirlos silenciosamente. Ellos giraron en una esquina y escuchó que se habría una puerta. Enseguida corrió hacía allá y vio que habían desaparecido. Se desconcertó un poco y quiso cruzar al otro lado, pero antes de atreverse miró dentro de una puerta que había antes del dobladillo de la esquina.

Era una habitación.

El silencio que desprendía la convenció de seguir avanzando. Sus pies descalzos eran muy adecuados para mantenerse discreta. Ya casi sentía que empezaba a sudar, pero su estomago cayó al suelo cuando vio que había una mujer dormida. O quizás muerta sobre la cama. La segunda opción le preocupó más y comenzaba a pensar que a esos hombres les gustaba mucho asesinar mujeres. Fue entonces cuando recordó que ella era del tipo femenino y que estaba justamente en la boca del lobo.

No había sentido lo que realmente era estar atrapada en un cruel lugar, sin saber como demonios salir. Extrañamente se recordó cuando jugaba Trapped: El secuestro. Lamentablemente, su situación no era graciosa.

Se acercó a ver a la chica un poco mejor. Notó que estaba desnuda. Su cuerpo cubierto a partir de la cintura, el pelo era rubio, tenía labios gruesos. Era atractiva, con grandes pechos y una cintura pequeña. Brooke pensó en que quizás aquellos tipos usaban mucho la necrofilia. Y le pareció de un horrible aterrador, aunque era un poco mejor una violación cuando ya estabas del otro lado del camino.

La joven abrió los ojos, como si hubiese sentido su presencia y le preguntó luego de mirarla por unos largos segundos. — ¿Quién eres? — Su expresión era alarmada. — ¿Por qué estás aquí? ¿Cómo entraste? — Su voz comenzó a ser amarga luego de la segunda pregunta.

Ella no supo que decir, se mordió el labio. — Yo… no, no lo se. — Sacudió la cabeza, aturdida.

La mujer, que era evidentemente unos años mayor que ella hizo un movimiento rápido entre las sabanas y cuando la pelirroja quiso pestañar, la apuntaba con un arma en la cabeza. Deslizando todo su cuerpo desnudo de entre las sabanas. — Maldito Monstruo. — Le dijo, ardiendo sus ojos hacía ella.

Brooke pestañeó muchas veces seguidas. — No soy uno de ellos. — Dijo, por lo menos de eso estaba segura, ella era 100% humana, y creía que esa chica era otra victima, hasta que sacó la pistola. —Puedo sacarte de aquí… mi coche… ¡Si! Mi coche debe estar en algún lugar de allá fuera. ¡Huyamos! — Quiso confirmarlo de todas formas.

Paulina guardó el arma. — Oh, mi Dios. ¿De verdad eres humana? — La expresión en su rostro era incrédula.

Brooke no lo entendía. — ¿A ti también te secuestraron? — Le preguntó, ansiosa de obtener respuestas.

— Oh, no. Ellas casi me matan. — Dijo, dejando caer su cuerpo nuevamente en el colchón. — Mira. — Extendió su pierna derecha, dejando visible la cicatriz en su piel. Estaba bastante magullada. — Si no fuera por Brandon, no tendría pierna ahora. Aunque me eh negado a tomar esa cosa asquerosa.

Brooke no comprendía. — ¿Ellas…quienes son? ¿Quién es Brandon?— Ella nadaba en sus pensamientos. Tenía muchas preguntas.

— Son brujas que chupan sangre y juguetean con los cuerpos humanos. Yo casi formo parte de su casería. — Dijo aliviada en su hablar. Suspiró, recordando a su hermoso salvador.

—Ah, creo que debo irme. Yo… tengo que ir a casa… ¡Ahora mismo! — Casi se giró cuando Paulina la detuvo.

— Tú eres a la que andan buscando ¿A que si? — Cruzó las piernas, sin importarle su desnudes. La joven interrogada, no respondió. No podía hacerlo. Ese asunto no pertenecía a ella. — Joseph me ha contado algo sobre ti. — Continuó.

Aquello hizo que ella se resignara sobre irse. — ¿Qué te ha dicho?

Paulina sonrió. — Solo lo relevante: Tú nombre es Brooke, perdiste la memoria en un momento X que te hizo “olvidar” lo que representas para ellos. — Sonrió. — No obstante has llegado hasta aquí y deberás entender todo. ¡No te preocupes!

La forma en que hablaba le hizo pensar a Brooke que todo lo que estaba pasando era de alguna manera gracioso y que no debía preocuparse por el asunto. —Ok. Yo me largo. — Confesó y se giró para hacerlo.

—Toma esto. — Le dijo la mujer a sus espaldas. Brooke giró la cabeza y vio que había una pistola en su mano.

—No uso ese tipo de armas. — Dijo y se apresuró a cruzar la puerta.

—Ok. — Fue un largo Ok.

Cuando se fue se sintió un poco más intimidada. Ya había empezado el día y sus hermanos tenían que estar asustados por su ausencia y bueno… también por la del coche. Sus pensamientos estaban mezclados. La parte mala y la parte buena. Quería quedarse y descubrir si realmente estaba involucrada en ese asunto de matanza o si todo era una equivocación. Por lo menos sabía que aquellas mujeres no eran humanas realmente, aunque ¿Debería eso hacerla sentir mejor? Luke le había mentido y por alguna razón ella estaba en ese sitio. Pero podía realmente él ocultarle algo como “Eres la presa de miles de monstruos, que desean devorarte el alma” No, no podía pasar algo así. Pero si pensaba bien, aquella escusa de “Luce” la mujer que los había criado cuando eran unos críos fue bastante convincente.

Escuchó pasos. El ruido sofocado de las pisadas de dos o más personas le hizo quedarse inmóvil por un largo momento. Oyó un sonido de cuando el agua cae en un recipiente pequeño con hielo y es revuelto. Sabía entonces, que ellos estaban reunidos allí.

Se acercó de puntillas hasta el borde de la abertura de la puerta y se detuvo a escuchar. El silencio continuaba y el hielo seguía siendo revuelto por alguna persona.

— Saben que tengo razón, por eso callan. — Escuchó la voz de Joseph. Mucho más tranquila de lo que antes había estado. — Ella no debe quedarse, morirá.

Las palabras “ella” y “morirá” juntas le hicieron dar escalofríos en todo el cuerpo. De alguna manera pensó que sea quien fuera el que hablaba con Joseph, el tema en discusión era ella.

— La chica debe estar asustada, pobre de ella. — Era la voz de Bobby, enronquecida por alguna emoción. — ¿Habrá despertado ya?

Las pisadas continuaron. Lo que era inquietante para Brooke.

— Lo que es importante ahora, no es que lo tú creas, Joseph — Dijo entonces una voz mayor, era la de Brandon. — Por más que lo intentes no puedes negarlo después de que viste que esas brujas vinieron por ella. Los Mormos y los demás vendrán en cualquier momento, lo que nos asegura que Solomon también está interesado en la sangre que corre por dentro de sus venas. Incluso nosotros que estamos acostumbrados a controlar nuestra sed… —Quiso detener sus palabras pero continuó. — La deseamos… su sangre…

— Suficiente explicación Brandon ¿Qué haremos? — Preguntó Bobby con un tono tranquilo.

Brooke daba un ojo de la cara en ese momento a cambio de entender todo lo que estaba sucediendo. Cada vez estaba más segura de que hablaban de ella, pero lo que decían no le agradaba en lo absoluto.

— Es hora de que Brooke enfrente su pasado. — Esa fue otra persona. Y el cuero de la joven se puso de gallina cuando la escuchó. No podía creerlo, simplemente no podía. Era imposible. Sintió que sus piernas tambalearon y que se desmayaría de nuevo. Pero la impresión causada la hizo sostenerse nuevamente.

— ¿No piensas huir nuevamente a otro país y empezar una nueva vida? — Preguntó de nuevo el jefe Buscador.

Otra vez el sonido de alguien revolviendo el recipiente con hielo y unos pasos sofocantes sobre el suelo de madera. — Pienso que es mejor terminar con esto de una vez. — Hizo una pausa. — De todas formas, ella es demasiado lista y no creo poder convencerla una vez más.

— Es lo justo, Luke. — Dijo Joseph, esta vez serio. — Ella tiene el derecho de decidir su destino, siempre tuvo ese derecho y tú se lo quitaste.

—Solo la protegía. Aun la amo ¿De acuerdo? Sigue siendo mi hermana. — Aquel tono de voz de Luke había cambiado, sonaba desesperante y preocupado.

— Dudo incluso eso. — Reclamó Joseph.

Brooke pudo sentir los sentimientos de tristeza, rencor, preocupación y frustración en cada palabra que aquellos hombres utilizaron. Pero lo que no pudo entender fue aquella conversación. Realmente Luke la engañaba; toda su vida había sido una mentira. Respiró, intentando secar sus ojos, ya húmedos por las lágrimas contenidas. Y se acomodó para escuchar en otra posición. Su cara estaba colorada y su cabello le molestaba, deseaba arrancárselo en ese momento. Se preguntaba que haría Luke si ella cruzaba la puerta y lo miraba con esa mirada de resentimiento que ahora tenía ¿Qué le diría? ¿La verdad? ¿O se excusaría con cualquier clase de palabrería injusta? Sin embargo, tenía miedo incluso de cruzar por esa puerta.

— ¿Pasa algo, Jordan? —Preguntó Bobby.

Ese nombre hizo que ella se agitara. Su cabeza dolía ahora. No escuchó una respuesta, no escuchó nada más. Sentía que no podía soportarlo y que su vista era en blanco y negro.

— Me retiro. — Dijo el Vampiro, desapareciendo del lugar.

***

Si hubiese sido posible llorar, ella lo hubiera hecho. No lo soportaba, sentía que la torturaba el presente que vivía. Deseaba estallar en lágrimas. Pero cuando lo vio a él frente a ella no se permitió hacerlo. No podía hacer nada más que acurrucarse en el suelo y esperar que Jordan sacara de su bolsillo una especie de daga y le cortara la cabeza en dos. Sabía que no lo haría, pero realmente era lo que quería en ese momento.

— ¿Lo escuchaste, verdad? —Le preguntó, conociendo ya la respuesta.

— ¿Cómo lo hiciste? — Su voz sonaba cortada. Cruzó los brazos en sus rodillas y allí apoyó la cabeza. —La puerta no se abrió y tú estabas dentro.

— ¿Eres demasiado estúpida o no quieres enterarte aun de lo que está pasando? — él la miraba como la primera vez en medio de la lluvia, cuando lo conoció. — No puedo creer que aun no te des cuenta de que no soy humano.

Ella no encontró palabras que decir. Ya no le importaba a quien tenía en frente, solo sabía que le dolía la mentira; incluso más que lo horrible que pudiera ser su pasado y la manera en como la vinculaba con esos tipos.

De repente, él se arrodilló en el suelo frente a ella, cogiéndole la cara en ambas manos. La miró, necesitando que ella lo hiciera también, pero no lo hacía. No podía y no quería. No se sentía vulnerable, si no hecha trizas, como una bolsa llena de cueros de pollo, sin ningún tipo de valor. —Vamos a la habitación, puedes preguntarme todo allí.

No sabía si eran ideas suyas, pero su voz fue absolutamente dulce en ese momento y no pudo evitar dejarse llevar. Jordan Jaló de su brazo hacía él y ella accedió. — Aquí pueden vernos.

— ¿Vas a matarme? — Le preguntó, endureciendo el cuerpo, como si su respuesta dependiera para tomar una decisión en cuanto irse con él a algún sitio.

—Solo si tú quieres.

Ella dejó que se la llevara, cualquier otro sitio era mejor que ese.

Jordan avanzaba tirando de su brazo. Ella había entrado en pánico luego de quedar a solas con él. Comenzaba a arrepentirse por haberlo hecho ¿Qué gusano tenía en la cabeza? Él era un asesino, perdón, un sexy asesino en serie. Podía llevarla a un tipo de sótano oscuro, lleno de hachas, pinzas y cuchillos metálicos. No obstante, él parecía dirigirse a la misma habitación en la cual se había despertado justo antes. Luego de atravesar la puerta, esperó que ella entrara para devolverse de nuevo y echar el cerrojo. Sabía que en esa situación no serviría de nada, aunque quiso asegurarse de que nadie entrara por las buenas a la estancia.

Su mirada indolente se poso en ella y está lo miró también.

— Llévame a casa. — Le pidió resignada. En un tono de voz bajo.

— No estás a salvo. — Dijo él, acercándose unos pasos hacía la cama.

Todavía no se sentía bien. Su estomago daba vueltas, al igual que las paredes y un sabor acido le exorcizó la garganta. Unas ganas incontrolables de vomitar le invadieron violentamente.

Jordan la miró con displicencia. — ¿Duele mucho?

Ella sacudió la cabeza, recordando como le dolía. Era insoportable, sus mejillas se tornaron rojas de nuevo.

— ¿Debo llevarte a un hospital?

Ella no iba a responder a eso, solo sacudió la cabeza y estiró un poco las piernas.

— Supongo que tienes muchas preguntas para mi ¿No es así? — Expuso. Cuando el silencio se extendió.

Él estaba en lo cierto. Desde mucho tiempo atrás ella había estado buscando respuestas hacía el porque de la vida tan tormentosa que llevaba. Sus pesadillas estaban vinculadas con su pasado, eso era seguro y la percepción que tuvo de aquella mujer Vampiro fue la más aterradora del mundo. Era como si sus pesadillas se hubiesen apoderado de la realidad. No obstante, la idea de algo sobrenatural todavía no le convencía del todo. Aunque después de que Luke dijo todas esas cosas, no sabía en que creer.

— ¿Tienes miedo? — preguntó, luego de ver que no decía nada más.

Ella negó aquello.

— ¿Me temes a mí? — Él se acercó.

Por fin lo miró, desvaneciendo sus pensamientos. — No en este momento.

El Vampiro exhaló. — ¿Entiendes las cosas un poco mejor?

—Deja de interrogarme. — Gruñó.

Jordan puso los ojos en blanco.

No comprendía como había tenido tanta paciencia los últimos 5 segundos. Ella era fastidiosa y en ves de estar resolviendo el problema de su estabilidad emocional debería estar solucionando el asunto con las Strigess. Estaba seguro de que aquella impregnación le traería problemas. Como también su estomago vacio, o bueno… el de ambos, puesto que la debilidad del cuerpo de Brooke se debía a su mala alimentación.

— ¿Está bien que sea yo quien se preocupe por tu estabilidad emocional? — Se quejó él. Tomando haciendo al lado de la cama, en un taburete. Parecía enfadado. — Puedes preguntar lo que quieras y sin embargo, actúas como recién llegada al manicomio. ¿Acaso eres estúpida? ¿No querías saber cual era tu pasado? Fíjate bien a tu alrededor, porque esto es lo que tanto has querido comprender. ¿No era lo que esperabas? Lo siento, pero esto realmente está pasando y debes enfrentarlo.

Aquellas palabras fueron como la bofetada de big mama, golpeándole con tal fuerza, que la hizo reaccionar. Entrecerró los ojos hacía él, nerviosa. Necesitaba la cruda verdad para poder hacer algo con la mierda que le tapaba los ojos.

— Comienza por lo básico. — Dijo. Estaba lista para saber la verdad, siempre lo había estado. Pero necesitaba un bofeteo así de fuerte para que reaccionara. — ¿Quién eres?

— ¿Realmente importa? — Eso no era lo más importante, considerando que estaba de su lado y dispuesto a protegerla. Su miraba fue suficiente. — Bien. Soy una especie de criatura mitológica que se alimenta de sangre humana y tiene poderes sobrenaturales. Mundialmente conocido, como las bestias más encantadoras del universo.

Brooke casi saltó. — ¿Me estás diciendo que eres un Vampiro?

— De esa forma nos llaman. —Dijo, levantando ambas cejas.

Ella no podía cerrar la boca, estaba idiotizada. — ¿Me estás jodiendo? ¿De verdad crees que voy a creerte alguna otra cosa si me dices esta estupidez?

No jugaba, no bromeaba, ni mentía. Su expresión seria lo decía claramente. Sacudió los hombros y comenzó a desabrochar algunos botones en su camisa de tela negra. No apartaba la mirada de ella, lo que resultaba ser una acción bastante sexy.

— ¿Qué clase de cosa pervertida intentas hacer? —Dijo ella.

Si lo pensaba mejor, le temía, le temía como al mismísimo infierno. Era lo más tentador que podía haber en el mundo. Incluso cuando estaba al borde de la locura debido a todo lo que había pasado, él podía causar en ella esa necesidad de… Diablos, quería tirárselo. Pero apenas lo conocía y ella… pues, era una chica… ¿Pura? No necesariamente pura, realmente. Pero nunca había estado en intimidad con un hombre; es lo que el mundo llama #V I R G I N I D A D# Palabra frustrante, que le hacía pensar en ocasiones que quizás, estaba volviéndose lesbiana. Sin embargo, era indiscutible que lo fuera, si sentía ese deseo mortal hacía Jordan.

Lo vio sonreír. Algunas veces pensaba que él sabía todo lo que pasaba por su cabeza y esa sonrisa descarada que le regaló la convenció un poco. — ¿No lees la mente, verdad? — Le preguntó, aterrándose por una respuesta positiva.

— ¿Tienes algo vergonzoso que ocultar?

Su descaro le fastidiaba.

— De acuerdo… solo. Solo terminemos con esto ¿Vale?

Sus labios permanecieron cerrados y en un instante se acercó a ella. Tanto que casi no le quedaba espacio. Una de sus manos se posó alrededor de su cintura, curveándose en torno a su trasero, tirándola hacía él. Ella forcejeó un poco contra él. Muy tarde se dio cuenta de que se movía inútilmente, cansándose más de lo que ya estaba.

La miraba. Su expresión seria la intimidaba. El reflejo de la luz de la vela sobre su rostro le hacía ver un color más bronceado a su piel pálida, los ojos eran negros en la oscuridad y sus labios seguían siendo la única parte de su cuerpo sonrojada, debido a encarnado color. Parecía irresistible, incluso cuando mataba a alguien sin la menor piedad.

Ese fue un pensamiento fuera de lógica.

— No te haré daño. —Aseguró. Sentía que ella estaba tensa, todos sus músculos se tensaron cuando sus pieles entraron en contacto. Cogió su mano derecha y la apretó con la suya, la que tenía libre. La atrajo de nuevo, deslizando el rostro por la piel sensible de su cuello. Pudo sentir su pulso frentico, acelerado, incapaz de contenerse. La sangre corría frenéticamente por las venas que llegaban al corazón — Vas a conocer el placer a través de mis ojos. — Murmuró, haciendo que la piel se le erizara.

— No deseo conocerlo, de verdad. Solo quiero…

Él la interrumpió, colocando el dedo en su boca. — ¿Quieres saber lo que soy o no? —Ella asintió un par de veces. — Bien. —Su otra mano se deslizó por debajo de su ropa, acariciando la piel encima de su estomago, pasando por el ombligo y andando hacía la blonda de su sostén. Ella intentó alejarse con toda su fuerza, antes de que el placer la consumiese completamente. Colocó ambas manos en los hombros de Jordan y empujo su cuerpo hacía atrás, pero no se movió ni un poco. Gimió resignada. — Quiero que hagas esto… en mi estomago. Exactamente como lo hago contigo. — Le exigió, y pudo percibir en su voz algún tipo de vaivén.

Ella se negó, sacudió la cabeza con fuerza, ignorando el dolor que le causaba.

Él le cogió la mano y la situó por debajo de su camisa, casi con violencia. Brooke sintió la piel dura de su abdomen, no pudo mirarle más, así que apartó la mirada. Su cara estaba caliente y sus mejillas ardían. — Para. —Le pidió. Su petición fue casi una suplica.

Jordan Acunó el mentón en su mano y la obligó a mirarlo. Entonces lo vio… el deseo del que hablaba un poco antes de hacerla entrar en modo ON: encendido. El verde azulado de sus pupilas desapareció para mostrarse ahora un inquietante y misterioso color rojo.

— ¿Tú… eres, realmente eres como ellas? — Preguntó, disminuyendo su nerviosismo.

Él besó el borde de su mandíbula, justo debajo de la oreja. Logrando anestesiarla y llevarla lejos de allí, fuera de si misma.

—No. — respondió. Luego de que quiso hacerlo. Esparciendo su aliento por la piel de su rostro, y terminando por respirar cerca de su oído. — Soy peor.

Y de verdad que le creía, le creía mucho. Él representaba todo: miedo, muerte, placer, hermosura, satisfacción, perdición. Y era lo más aterrador del mundo, teniendo en cuenta lo fácil que podía persuadirla.

Tragó saliva, sentía que sus caderas cederían, estaba toda roja y caliente. La habitación giro de nuevo, haciéndola creer que se desmayaría de nuevo. Entonces los brazos de Jordan le rodearon la cintura con firmeza. Su mente estaba aterrada por lo que estaba pasando a su alrededor, pero su cuerpo reaccionaba totalmente diferente a cada caricia, y su mayor preocupación entonces era el fuego que había en sus manos cuando tocaba su piel.

Él deslizó una mano por su espalda y apoyo el mentón en su hombro izquierdo con un poco de presión, abriendo la boca para mostrar su dentadura de Vampiro.

Ella tuvo un mal presentimiento. Los Vampiros chupan sangre, no era como si creyera del todo, pero su cuello corría peligro si su boca estaba tan cerca. Así que lo salvó alejándolo de él. Entonces comenzó a retorcerse en sus brazos.

— ¿Qué haces? —Disertó, con una voz sofocada. — ¡Sueltame! — Le pidió.

Si eso continuaba, podía jurar que le abriría el hoyo y no estaba preparada para eso. No con un tipo que no conocía, del que no sabía absolutamente nada, a excepción de que no era humano.

Y el no sabía nada de ella, oh… bueno, sabía más que si misma en ese momento. Aunque el hecho de ser virgen… Demonios… no lo haría, era lamentable. Pero era lo mejor, había un tema bastante importante en discusión.

— ¿No eres virgen, verdad?

No dejaba de hablar sobre su oído, lo que era un tormento para la chica, quien no respondió. Sus ojos estaban abiertos de par en par, carentes de malicia y un rubor se aflojó en sus mejillas. Aquella pregunta le hizo acelerar el corazón.

Él sonrió. — ¿Es demasiado vergonzoso?

Cuando se dio cuenta, él la había tupido contra la pared de la cama. Con la mano izquierda le sujetó ambas muñecas por encima de su cabeza. Brooke se quedó inmóvil entre él y la pared, pero la boca de Jordan comenzó a besar la unión entre su cuello y su hombro. — Eres exquisita. — Y su voz sonaba jadeante, llena de locura.

— Te patearé las pelotas. — Le advirtió, sabía como terminaría todo si lo intentara. — Déjame ir. Necesito entender todo esto. De verdad.

Sin embargo cuando él lamio su cuello de una forma suave, cariñosa y deliciosa ella se abandonó a si misma. Gimiendo para sus adentros, siempre esperando que él no se diera cuenta de la forma en que su cuerpo reaccionaba antes sus caricias. Pero ya era demasiado tarde.

— ¿Hay algo que no te avergüence, beldad? — Le preguntó, abandonando sus muñecas y su cuello. Notando que respiraba jadeante debajo de su pecho.

— Mal…dito pervertido. — Apenas y pudo hablar.

Él sonrió placenteramente. — Vale. Vayamos a lo importante. — Sus ojos se estabilizaron entonces.

Brooke se preguntaba cuan placentera resultaba para él. Y de repente recordó aquella conversación en la que Brandon dijo “La deseamos” Acaso eso lo incluía a él.

— ¿Crees que soy un Vampiro?

— Si tenía dudas, te aseguro que desaparecieron.

Jordan sonrió. — De acuerdo. Entonces… Te preguntaras ¿Por qué? ¿Quiénes? ¿Y en busca de que te persiguen? — Hizo una pausa para ponerse serio. — Tu sangre es como el azúcar para las hormigas, ya que despierta la sed de toda raza Vampírica… es lo que dice Bobby. Sin embargo creo lo contrario. — Exhaló y caminó. — Hace 12 años existió la democracia Vampírica aquí en Inglaterra. Los reyes lanzados al trono eran Vampiros. Y en los últimos tiempos la reina Silvana, era quien gobernaba el imperio. Desafortunadamente hubo una masacre, originaba por Solomon Belmont. Uno de los escuderos del estirpe. Muchos dicen que fue por su amor no correspondido hacía la reina. Yo digo que fue por su ambición y sus malditas ganas de destruir todo lo bueno que lo rodeaba. Por su culpa, se formó una guerra, entre Vampiros y humanos… Como comprenderás, las almas humanas no podían contra eso. Entonces Silvana, ordenó a sus fieles subordinados que protegieran a los humanos y entregó su vida para salvarlos… Ella murió, pero sus poderes los dejó en la sangre de un humano que estuvo con ella antes de morir...

Sus palabras se detuvieron y aun Brooke no entendía en porque, el quienes y el en busca de que la perseguían.

— Estoy un poco confundida…yo…

— Los Vampiros nobles, originaron una Sociedad llamada “R. S Coorporation” cuyas instrucciones son: #Rescatar el imperio Vampírico. #Proteger la vida humana. #Detener a Solomon. #Encontrar a la Anfitriona humana. #Y poner fin a la existencia MOROII.

— ¿Moroii? — Ella no lo comprendió.

— Son humanos afectados con el ADN Vampírico. No se convierten en Vampiros precisamente, puesto que pierden la conciencia y solo se concentran en matar y comer gente humana, podrían llamarse caníbales, mejor dicho.

Brooke se estremeció. — ¿Realmente existe… algo como eso? — No creía que pudiese estar pasando tal cosa en el mundo. Y todo tenía sentido, teniendo en cuenta que la guerra mencionada por Jordan, era una noticia vieja en el mundo humano.

— Con respecto a la Anfitriona… creo que tú eres esa chica. — Le dijo. — Solomon ha estado interesado, lo ha demostrado enviando a sus files sirvientes (Mormos: Vampiros esclavos que vienen del submundo. Su apariencia es como la de un duende. Por su pequeño tamaño y su piel maloliente) Sin embargo…

— Oh, mi Dios. — Dijo ella satisfecha, interrumpiéndolo antes de que dijera la palabra mágica #Virgen. — Me alegro de no ser virgen. o/

— ¿De verdad, no eres virgen? — él frunció el ceño.

— Que puedas seducirme de esa manera. No significa que nadie lo haya hecho antes. — Le reclamó. Pareciendo muy segura de si misma.

Por lo menos en ese momento tenía más claro el porque, quienes y en busca de que la perseguían. Estaba más tranquila.

—Por ello es que Luke ha estado viajando a todas partes contigo. Necesitaba escapar de todos los Vampiros que iban tras de ti.

Brooke se encogió de hombros y desvió la mirada. — ¿Qué hay con mis padres? Si esto es así… ¿Cómo murieron ellos? — Era lo que más deseaba saber.

—Imagino que murieron en la guerra. Tenías 8 años cuando eso ocurrió ¿No es así?
Ella asintió. —Fueron asesinados por Vampiros. — Su voz sonó recelada.

Jordan suspiró y jaló de un brazo a Brooke, dejándola solo a una pequeña distancia de su nariz. — ¡Escucha, Brooke! Lo más probable es que me odies algún día. Soy malo y mi asunto con Solomon es personal. Te digo que soy capaz de lo que sea con tal de tenerlo aquí y matarlo de la manera más ruin posible. — Hizo una pausa, concentrándose por un momento en la expresión extasiada de la chica. —Puedes confiar en que voy a protegerte, no permitiré que ellos te cojan ¿Vale? — Ella asintió, confundida. —Solo ten presente, que nunca eh matado a un humano y no lo haré a menos que sea necesario. — La soltó. — Ahora descansa. Las Strigess quieren venganza contra mí, por asesinar a su hermana.

— Gracias. — Dijo ella.

Él la miró por un momento. — ¿Confías en mi?

Ella asintió.

—De acuerdo, duerme.


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
sajero.
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Sáb 25 Mayo 2013 - 12:04

Capitulo 12
Escrito por: Kenia Aguilar
— Esto me está molestando. — Dijo Joseph buscando en los archivos los documentos que describían el desarrollo de búsqueda con respecto a la Anfitriona Humana.

Una tos seca se apoderó de Bobby, mientras observaba con detención una pieza del vestido de cuero que tenía puesto la Strigess antes de perder la vida. Eliot vigilaba por la ventana y Brandon permanecía sentado, leyendo algún libro erótico. La habitación estaba en silencio. La tensión se apoderaba de todos y la espera era un infierno, sobre todo para Luke Michelle Rosen. Feje principal de la asociación anónima de cazadores y hermano mayor de Brooke. Abrigaba un claro sentimiento de culpa por haber dejado expuesta por segunda vez a su querida hermana menor.

— Ella no es. — Dijo a clara seguridad.

Joseph dejó el archivero y lo miró con furia. — Demonios. ¿Alguien me autoriza para darle una paliza? —Hubo silencio. — ¿Bobby…?

El jefe buscador movió la cabeza de un lado a otro, mostrando negación. — ¿Alguna vez piensas en algo que no sea partirle la cara a alguien?—Preguntó, con aquella misma voz despreocupada.

— ¿Alguna ves has visto a un hombre que sacrifica a su propia hermana de esta manera? — Reprochó con acides. — ¿Por qué regresar aquí? Deberías irte a Chicago, Canadá, Brasil o a cualquier otro lugar al otro lado del mundo. Aquí solo lograras que se la lleven y la maten como lo hicieron con su madre.

Luke apretó los dientes y cerró los ojos exhalando. — Ya no puedo… hay que terminar con esto. — Dijo.

La puerta se abrió de golpe y todos vieron que la cara del Vampiro Pura Sangre estaba invadida por la furia, todos supieron que iba contra Luke, por la forma en que lo miraba. Lo había descubierto y no estaba nada contento con lo que había pasado. Caminó hacía él y lo cogió del cuello de la camisa, arrugando la tela y levantándolo del asiento con una sola mano. El hombre se puso duro, y apretó los ojos esperando el primer garrotazo.

— Así que no es ella. — Gruño. La voz le salió ruda, totalmente enfada.

El joven Buscador se acercó, intentando que lo soltara, pero sus pies no continuaron cuando vio el miedo en la expresión de Luke. Entonces supo que el Vampiro había descubierto alguna novedad y quería saber de que iba el asunto.

— Suel…ta…me. — Le apretaba el cuello y la palabra le salió entrecortada.

— ¿Cuándo pensabas decirlo? — Inquirió el Vampiro, rojo de ira. — ¿Cuando Solomon viniera por ella y se la llevara lejos de aquí? — Luke negó con la cabeza. La piel comenzaba a enrojecérsele. — ¿Entonces? — Gruño, sacudiéndolo.

— ¡Basta, Jordan! — Le exigió Eliot. Interviniendo en su violencia contra Luke, lo que no sirvió de nada. Él no lo soltaba.

—Oh vamos. Respétalo un poco más, es el jefe. — Bobby cogió el rifle y lo preparó. No iba a disparar, pero quiso estar prevenido a cualquier locura.

— Y un jodido de mierda. — Completó el Vampiro.

Luke seguía intentando, pero hablar parecía imposible. Aun más teniendo a un Vampiro sosteniéndole la garganta. Estaba cansado de escapar, confiaba en la organización de cazadores, pero ahora las cosas se le habían salido de las manos y no tenía otra opción que rendirse a los Vampiros.

— Dale un respiro. — Joseph se cruzó los brazos, estudiando cada expresión de Luke.

Jordan miró por primera vez a su alrededor en el despacho, y se dio cuenta de la afluencia de personas que se contorsionaban en un mismo sitio intentando parar su violencia. Si en aquella tarde su voluntad hubiese sido puesta a prueba seguramente hubiera sido castigado. Sin embargo el haber descubierto tantas cosas violentas en la vida de una joven de 18 años fue la gota que llenó el vaso para él. Y toda la culpa la tenía el hijo de puta que estaba ahorcando, por mantener ocultos los secretos hasta ese momento. Ahora lo haría vomitar la verdad por cualquier método.

— ¿Realmente piensas hacer esto? — Le pregunto Brandon.

Jordan dirigió su mirada hacía él y sus ojos se encontraron.

— Si. Así es.

Brandon caminó dos pasos hacía Jordan. Una sonrisa fúnebre asomó a su rostro, dejando ver brevemente las puntas de sus colmillos. La mano de Jordan se aflojó y Luke desembocó un chillido por la falta de aire, que obtuvo cuando el Vampiro lo soltó.

— Se terminó. — Dijo Jordan, alejándose unos pasos, viendo como Luke se acomodaba de nuevo en el asiento, jadeando.

— Tú deberías comprenderlo. — Indicó Luke, cuando tuvo el aire suficiente en sus pulmones para hablar.

— No lo comprendo, porque aun no se de que va todo esto. ¡Así que tú me lo vas a explicar! A mi y todos. — Le exigió, cogiendo de nuevo su cuello y tirando de él un momento. — ¿Por qué dejarla pasar por todo esto? — Entonces soltó su cuello y la cabeza quedó de nuevo en su sitio.

—Ok. Ok. Ok. ¿Esto tiene algo que ver con Brooke? Si es así quiero que me lo expliquen. — Joseph se colocó más cerca, de pie frente a Jordan y Luke. Esperando una respuesta de parte de ambos.

Jordan no prestó atención. No tenía paciencia para lidiar con dos Homo Sapiens, ya tenía suficiente con Luke Michelle Rosen. Y aunque fuese feje definitivo de la asociación de cazadores no le perdonaría sus faltas, las cuales vinculaban sus intereses.

— Esta bien, esta bien. — Los ojos verdes de Luke se posaron en la fría mirada del Vampiro. Se puso de pie y se situó en un lugar donde todos pudieran verlo. — Ya es tiempo de que todo esto se sepa. — Exhaló y se puso firme.
La curiosidad estaba viva en cada par de ojos que veía y no tuvo otra opción que continuar hablando. Tenía la garganta seca y la cabeza le daba fuertes punzadas, fastidiándolo.

— Cuando discutíamos sobre la causa de que Brooke fuera perseguida por innumerables criaturas Vampíricas solo pudieron encontrar que su sangre era como miel para ellos. Sin embargo ahora que Solomon ha mostrado interés en ella… la única respuesta que hallaron ustedes fue que en su sangre se escondía el inmenso poder de Silvana. — Su lengua se secó. Aun así siguió. — La verdad es que muchos de ustedes han pasados meses, incluso años en búsqueda de la Elegida. No obstante, la vida de esa mujer se apagó hace más de dieciocho años. Ella era Deborah, la madre de Brooke.

Jordan apretó los dientes, no se imaginaba algo como eso. Joseph y los demás se quedaron quietos, sin pestañar y la respiración comenzó a ser lenta, muy lenta. Como un caracol moviéndose en miel.

— La Anfitriona era la madre de Brooke. — Repitió Joseph sin poder creerlo. No podía imaginarse siquiera que Brooke era la chica Elegida como Anfitriona y menos podía aceptar que la esperanza del mundo ya no estaba en el.

Tenia que ser una broma de muy mal gusto.

— Valla. No pude haberme imaginado algo así. — Dijo Bobby con el rifle puesto en el hombro. Su voz era como siempre, despreocupada y baja de tono. No parecía sorprendido, aunque si preocupado. — ¿Fue por esto que restableciste a los Buscadores?

Luke asintió lentamente, estaba aliviado y al mismo tiempo desesperado. — De esa manera no seria yo solo contra Solomon. Todo fue un plan. Incluso que Jordan y sus subordinados vinieran hasta este lugar.

Jordan arrastro los cabellos de su cabeza hacía atrás y sonrió, dejando a la vista los filosos y blancos colmillos dentro de su boca. — ¿Para que querías que viniera?

— Investigue sobre ti. — Comenzó, tomando calma y poniendo una expresión seria. — Sabía que cualquier cosa que involucrara a Solomon te interesaría y encontré el camino correcto para que vinieras. De todas formas… ¿Quién es el que pierde aquí?

Bobby resopló. — Pobre hombre.

— Aquí va mi pregunta… — Expuso Brandon. Caminando entre los demás para estar cara a cara con el de las respuestas. — ¿Quién dice que esa tal Deborah sea la portadora de Silvana y la madre de la chica?

—Les contaré… — Dijo luego de un largo suspiro. — Luciano, mi padre… y también el padre de Brooke. Hace mucho tiempo él se enamoró de Deborah, ella era apenas una mujer y mi padre era… algo mayor. Ambos se enamoraron, realmente. Deborah quedó encinta, todo iba bien hasta que se hizo la guerra. Un Vampiro… Solomon. Secuestró a Deborah por semanas, justamente cuando tenía siete meses de embarazo. Su sangre era deliciosa debido a la criatura que llevaba en su vientre. Él bebía de su sangre y… — Parecía difícil continuar, sus labios se apretaron y sus puños también. —… Solomon podía sentir la vida dentro de Deborah y un vínculo extraño lo unió con la pequeña Brooke cuando aun vivía en el vientre de su madre. — Su voz se quebró y sus ojos comenzaban a humedecerse. — Trató de convertirla. A cada noche él… la chupaba, casi por acabarle la vida, pero no lo hizo por la pequeña Brooke. Él la quería, supongo. Mi padre intentó salvarla pero Solomon lo acabó antes de que pudiera si quiera despedirse de su amada y de conocer al fruto de su amor. Fue entonces cuando Silvana intervino… le dio su sangre a Deborah cuando lograron apartar a Solomon de su lado. Ella le dijo a Silvana que si sobrevivía siguiera su legado como única hija heredera de su poder; exactamente lo que hoy en día llamamos “La Anfitriona humana”. Sin embargo, cuando dio a luz, su transformación a Moroii fue inevitable. La pequeña Brooke nació casi muerta, afortunadamente yo estaba allí, con Luce. La misma que cuido de Joseph cuando era apenas un crió… Ella me lo pidió… — Y las lágrimas pasaron por su rostro. Su voz se enronqueció. — Decía que no quería transformarse en un monstro devorador de almas. Por lo tanto… yo… yo… tuve que… Maldición…

— La mataste. — Finalizó Joseph atónito. La piel de su rostro era blanca y su lengua se puso rígida.

Luke asintió una vez, lentamente y aturdido. — Desde entonces Brooke ha sido para mí… la única esperanza de vida. Y si algo le pasa, no lo soportare.

— Luego de eso me encontraron a mí. — Dijo Joseph, desconcertado. Era una extraña confusión, puesto que entendía todo, pero no podía creerlo. — ¿Qué hay de Zero? ¿Él no es…? — El joven se alarmó.

Luke meneó la cabeza. — Zero es otro chico sin padres. Realmente lo encontramos en la misma situación que a ti. Lo diferente es… que nunca supimos quien era, ni de donde vino. Aunque nunca me importó. Yo lo amo, al igual que a Brooke, así que…

Jordan tomó asiento, un poco desorientado y sorprendido por el hecho de que Solomon se había encargado de unir la vida de muchas personas por una misma causa: el dolor. Incluso él, siendo un Vampiro. Se consideraba también una victima de su maldad.

— Imagino que después de eso… las cosas no se apropiaron ¿O me equivoco? — Examinó Jordan cruzando las piernas.

— No. Brooke y Joseph se criaron juntos. A la edad de 8 años Brooke se encontró con Zero. Acababa de pasar por un horrible suceso: la muerte de sus padres. El responsable fue Solomon o eso fue lo que nosotros creímos. Más tarde nos dimos cuenta de que el hombre estaba en busca de Brooke, él la quería con él. Fueron los peores 2 meses de mi vida luego de la muerte de mis padres, puesto que tuve que escapar con todos los niños y Luce. Decidí dejarlos, escape solo con Brooke y Zero, puesto que el pequeño se había encariñado conmigo y con Brooke. — Cogió su vaso y bebió hasta la última gota de agua. — Entonces empecé una nueva vida. Luego los niños enfermaron y estuvieron hospitalizados. Cuando eso paso, invente una vida nueva, en la que éramos solo… tres huérfanos que pudieron salir adelante a pesar de todos los obstáculos.

La habitación se quedó estancada en el silencio. Aquella historia realmente tenía sentido y las expresiones de asombro que había en el área se mantuvieron hasta que Jordan habló. — Así que la hija de la Anfitriona… — Murmuró el Vampiro.

— No puedo creer esto… realmente eres increíble, Rosen — Dijo Joseph, dándole unas palmaditas a Luke sobre el hombro. —Mira que cuidar de esos dos… incluso de mi, a pesar del enemigo que tenías.

— Eso terminará pronto. — Jordan se levantó buscando algunos cigarrillos en el escritorio de Bobby. — Solomon morirá y yo me encargare de ello.

Luke casi sonrió. — Él también te ha arrebatado algo ¿Verdad?

Silencio. Las miradas en Jordan y sin embargo él solo se marchó del despacho, más a gusto por entender la situación. Brandon y Eliot le siguieron, sabían que él empezaría a planificar y de seguro que iba a necesitarlos.

— Podemos confiar en que lo hará. — Expuso Eliot antes de irse.

Joseph sintió curiosidad. Pero la situación de Brooke era lo que le importaba en esos momentos. — Silvana entregó su sangre a Deborah mientras Brooke estaba en su vientre ¿Qué hay si Brooke heredó su sangre en el momento de la transición? — Fue algo que de repente se le vino a la mente y le preocupó.

— Brooke no ha demostrado síntomas de que sea algo más que una simple humana. — Aclaró Luke.

— ¿Entonces porque Solomon está tras ella?

— Es extraño… como lo dije antes. Él deseaba su sangre cuando estaba en el vientre de Deborah, fue como si se impregnara en ella. Y el hecho de perseguirla luego de 8 años fue lo que me convenció de que no había abandonado la idea de poseerla, así como lo hizo con su madre. Supongo que se trata de codicia. Hay algo en Brooke que le recuerda a Deborah, es lo que pienso, de hecho ellas son un espejo al lado de la otra.

— De igual forma, hay que proteger a la chica. — Dijo Bobby, tomando asiento y continuando con su trabajo.

— Creo que iré a verla. — Dijo Joseph, arrastrando los pies hasta la salida.

— No le digas nada ¿Vale? Jordan le ha eliminado los recuerdos de la conversación de antes. Será mejor que descanse y cuando despierte estará mejor.

Las pisadas de Joseph se detuvieron.

— ¿Qué no tiene derecho ella a saber todo esto? — Entonces Bobby movió la cabeza de un lado a otro y Luke se mantuvo firme en su sitio. — Vale, vale. Hagan lo que quieran.

— Es lo mejor. — La voz de Luke se elevó. — Pronto sabrá la verdad.

— Ah. — Joseph continuó caminando y cerró la puerta detrás de él.


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Julie el Sáb 25 Mayo 2013 - 14:34

Gracias por los capis... sonrisa


Bien si vous me voulez, bien si n'est pas. Mais ne m'a jamais demander de ne pas rester à l'écart si vous êtes celui qui est absent.

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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Sáb 25 Mayo 2013 - 16:50

Gracias x los capis
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Sáb 25 Mayo 2013 - 18:58

quien les gusta mas
JORDAN / JOSEPH


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Julie el Sáb 25 Mayo 2013 - 19:05

joseph kiss


Bien si vous me voulez, bien si n'est pas. Mais ne m'a jamais demander de ne pas rester à l'écart si vous êtes celui qui est absent.

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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Sáb 25 Mayo 2013 - 22:05

Jordan
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por iels010 el Dom 26 Mayo 2013 - 21:46

wiiii





l





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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Lun 27 Mayo 2013 - 3:18

Caaaaaaaaaaaaaaapiiiiiiiiiiiiii
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Vie 31 Mayo 2013 - 4:34

chicas buenas y malas noticias.
como ya habia mencionado antes tengo mi pc dañada aun, por lo tanto no eh escrito nada mas, pero afortunadamente tengo el capi 13 y 14 pero van a ver cambios en el libros, los cuales notaran en la siguiente publicacion, muchas gracias por sus comentarios, buenas noches!


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Vie 31 Mayo 2013 - 4:37

Capitulo 13

Escrito por: Kenia Aguilar

Pude imaginar que las nubes negras eran algodones de azúcar morena, que el sol salía de noche y que las flores nacían en otoño. Pero nunca imaginé, que la historia de mi vida estaba escrita con excremento.

En mis casi 18 años de existencia había llevado una vida que literalmente podía llamar “normal” Sin incluir las actividades normales de hoy día: Tener sexo a los 10 años, drogarse por cualquier alteración emocional, masturbarse con la foto de Chris Evans semidesnudo en la pantalla de la PC, asesinar por diversión y robar la cartera de tu mejor amigo. No tenía ese tipo de entretenimiento. A lo mejor era por que nunca lo había experimentado; ciertamente no es que haya experimentado tantas cosas, así que… podría decir que mi vida es un poco aburrida, quizás tal vez demasiado. Sin embargo el hecho de no recordar absolutamente nada después de los 8 años de edad implicaba ser un poco desconcertante en mi existencia, haciéndome sentir un poco fuera de lugar.

Mis hermanos, Zero Rosen y Luke Michelle Rosen, eran la única familia que me quedaba, puesto que mis padres murieron por causas desconocidas; en realidad no lo recuerdo, el hecho es que ambos están ausentes. Había comenzado a investigar mi pasado tras cumplir los 17, puesto que desde los 16 empecé a tener pesadillas un tanto terroríficas y sangrientas, cuya mayoría se alternaba con una especie de pleito entre varias personas que luego de gritos y sollozos eran asesinadas por un hombre, vestido con cuero, que caminaba sonriente entre la multitud, arrebatando vidas a su paso. Si, es bastante desconcertante, teniendo en cuenta la poca adrenalina que vivía a diario.

Tenía la certeza de que mi hermano mayor ocultaba tanto de mi vida, como de la suya. Vivíamos en Londres/Inglaterra; recientemente con tres integrantes más, Robert y Lain Goodwin. También Korina Smith, mi mejor amiga. Acabábamos de mudarnos a una lujosa casa en la parte norte de la ciudad; era un tipo de mansión gótica con objetos finos y alfombras caras. Pronto empezaríamos la universidad. Yo estudiaría Ingeniería Ambiental ó bueno, eso pensé antes de hacer un viaje de tres horas a una villa fuera de la ciudad. Donde Luke invitó a Zero a pasar unos días antes de regresar a la problemática situación de estudiar, para hacerlo recordar con detalle situaciones de su pasado, debido a que este había perdido todos sus recuerdos, incluyéndose a si mismo. Yo me apunte al viaje esperando que me sirviera a mí también como método para recordar alguna pista relacionada con mi pasado difuso, ya que Luke había mencionado que fue en ese lugar donde nacimos, donde vivimos nuestra infancia, donde mis padres murieron y de donde nos marchamos luego. Era Burtton.

Lo juro, si hubiese sabido lo que me esperaría en ese sitio, jamás… léelo bien ¡JAMÁS! Le hubiera insistido a Luke para que me llevara. De verdad, esto es tan desesperante.

Pensé que encontraría respuestas… ¡Las encontré!! Y ahora estoy totalmente en estado de Shock. Nunca imaginé que me encontraría con Joseph Solovióv, el único chico del cual dije que me casaría. Si, si. Ahora puedo recordarlo. Algunos recuerdos de mi pasado habían llegado en forma de sueños a mi mente mientras dormía. Podía recordarlo a él y a una mujer de edad avanzada cuidando de nosotros. Debo admitir que se había vuelto guapo y bastante varonil, sin mencionar lo sexy que era con aquella piel bronceada, el cabello rubio y aquellos ojos azul zafiro. En una ocasión dijo que me diría la verdad sobre mi pasado, lo cual no hizo. Y por dejarme plantada una noche, la anterior a esta, es que me encuentro en esta miserable situación.

Me cogieron.

Si, un tipo me guió astutamente hacía una casa grande, donde me dejó inconsciente con un inesperado golpe en la boca de mi estomago. Me dolió como el infierno, y desperté rodeada de tres hombres. Fueron amables al principio, pero luego entré en pánico y traté de escapar. Afortunadamente Joseph apareció y me alejó de allí; no antes de discutir con uno de aquellos tipos. Caminamos hacía la puerta principal, él me llevaría a casa, pero la presencia de Jordan lo impidió. Él sabía arruinar cada cosa.

Me agite de terror cuando vi como Jordan apagaba la vida de una mujer, que a mis ojos seguía siendo una persona. Por lo tanto me desmaye de nuevo. ¿Soy bastante asustadiza, cierto? Quisiera no desmayarme con tanta facilidad, ni dormirme en momentos inadecuados, como ahora hacía. Pero parece estar en mi naturaleza.

Desperté en la estancia, sola. Caminé hasta toparme con una habitación. Dentro, estaban reunidos un grupo de tipos, cuyas voces me eran familiares. Por supuesto que, ninguna tan familiar como la de mi hermano mayor; que hablaba con tanta franqueza con los otros, diciendo cosas que lamentablemente me hicieron dudar sobre mi situación.

Explicaré…

Mi nombre es Brooke Rosen, soy la presa de un ejército de Vampiros con poderes sobrenaturales; protegida por Jordan y su asociación de “Humanos Bárbaros” Aparentemente estoy en buenas manos, pero siendo sincera, no confió en ninguno de esos tipos. Sobre todo en aquel de pelo oscuro y ojos depredadores que no hace más que subir mi lívido al ciento por uno. ¿De verdad es legal ser tan sexy? No deja de arrastrarme a su perversión y es totalmente fastidioso.

Si lo pensaba bien. Después de todo lo acontecido las cosas no podían ponerse peores de lo que ya estaban. Digo, ser la presa virgen de todo un ejército de Vampiro de distintas razas no tenía nada que envidiar. Mucho menos ahora que sabía que de alguna manera mi hermano mayor estaba enterado de todo y se había mantenido callado hasta ahora. Sin mencionar el hecho de estar rodeada de hombres forzudos peligrosamente armados, que en un momento de locura podían volarme la cabeza con un disparo o dos, pero si de verdad yo era un valioso tesoro para los Vampiros, ellos no podían hacer algo así ¿Verdad? Deseé que esto fuera cierto por un momento.

Me senté en la cama con una rodilla doblada, recordando que antes de quedarme dormida Jordan estaba en la habitación. Me preguntaba a gritos en mi mente qué era lo que pasaría ahora que estaba en esta situación ¿Volvería a la ciudad? ¿Empezaría mi carrera? ¿Estaría por siempre al lado de esos tipos tan raros? Deseaba con todo mí ser que esa mujer virgen, o lo que fuera, que los Vampiros llamaban Anfitriona apareciera y tomara mi lugar, liberándome así de esta tortura que aun me costaba procesar. Sé que sueno como una maldita egoísta, pero es indiscutible que yo tenga nada que ver con este entorno, es decir, ser virgen no significaba nada. Después de todo no era la única virgen en el mundo ¿O si? Mierda.

Un golpe en la puerta hizo que mi corazón saltara hasta mi garganta. ¿Pero por qué me había puesto tan nerviosa? Solo era alguien solicitando un permiso para entrar a la estancia. Pero… ¿Y si era Jordan? El tipo de ojos límpidos y mirada matadora que desde hace aproximadamente 24 horas me había hecho cambiar de idea con respecto al sexo opuesto. De quien me sentía peligrosamente atraída y me hacía sentir malditamente mortificada. Demonios, tenía que calmarme. ¿Qué rayos pasaba dentro de mí? Lanzaría mi alma al precipicio si no encontraba la calma ahora mismo.

Otro golpe, este último más ruidoso y desesperante. Casi tan desesperante como mi corazón acelerado y el rostro, que recientemente comenzaba a calentarse. No entendía lo que me sucedía, pero era molestoso.

— Dame un momento. — Grité.

Mi voz salió sofocada.

Oh Dios. Debo tener mal aliento. Pensé mientras respiraba en mi mano y estaba en lo cierto. Corrí al lavado.

Al terminar, volví hacía la computadora, como si llevara un buen tiempo sentada allí. Tenía que parecer ocupada de todos modos. Fue cuando la puerta se abrió y el estomago cayo a mis pies. Sentí un máximo de cuatro pisadas luego. Quienquiera que hubiese pasado solo se detuvo en el umbral dentro de la habitación.

Estaba tensa, todo mi cuerpo lo estaba y se endurecía cada musculo. No podía dejar de pensar “¡Él está aquí! ¡Él está aquí!! En la habitación. Oh, Dios santísimo, va a follarme si me descuido y debo ser cuidadosa” Pero si no me conociera lo suficiente diría que estoy cayendo a un torrente de perversión sin darme cuenta. Tenía algún tipo de hipnotismo erótico desde que desperté, puesto que lo único que pasaba por mi cabeza era la silueta musculosa de aquel Vampiro sin alma.

La puerta se cerró con un sonido y la persona caminó dentro de la habitación hasta sentarse en la cama. Oh, Dios, la cama. Comenzaba a tener escalofríos.

— El diagnostico de la prueba de sangre ya está siendo analizado. — Dijo él, entrando directamente en los asuntos importantes. — Cuando tengamos los resultados, decidiremos que hacer contigo.

No, aquella voz no sonaba para nada como Jordan, era un acento ingles más despejado. Suspiré aliviada cuando supe que era Joseph y me volteé en mi silla para hacerle frente.

Su comentario fue definitivamente ofensivo. Lo cual no me agradó, me arrastre a la furia de una manera inesperada. — Dame un maldito segundo…— Le pedí, sintiéndome estúpidamente molesta. — ¿Me eh convertido en una especie de trastornada? … ¿Que se yo… algún tipo de cucaracha infecciosa o rata de laboratorio? — Continué con amargura. — ¿En que momento me han sacado la sangre?

— ¡Anoche! Cuando Jordan te trajo aquí. — Continuó cuando supo que su respuesta no me convenció. — Oye no me mires así. No formé parte de esto, ¿De acuerdo? Ni siquiera sabía que te tenían aquí. Fue por eso que me revelé contra todos. — Él se agitó mientras hablaba. Claramente podía saber que estaba inquieto. — Si tan solo me hubieras hecho caso y te hubieras quedado como te lo pedí, ese idiota no se hubiera atrevido a secuestrarte. — Ahora estaba molesto, yo podía saber lo que sentía con cada gesto que hacía. No supe porque, pero me sentía extrañamente familiarizada con su patético instinto de protección hacía a mí. Era como un recuerdo lejano. — ¡Lo siento! — Finalizó, suavizando el gruñido de su voz para crear un tono sincero.

— Espero que solo haya sido una muestra de sangre. — Dije. Bajando mi tono.

— Descuida.

Lo vi moverse, se veía cansado. Falto de energía y bienestar. No supe reconocer el significado de su expresión abatida. Abrí la boca, pero no encontré nada que decir.

— ¿No recuerdas nada? — Su pregunta sonó igual o más afanosa que la primera vez que me la hizo. Por tanto supe que mi respuesta podía entusiasmarlo tanto, como podía atormentarlo.

Algo dentro de mí se sacudió, pero mi respuesta fue verdadera. — No. — Su falta de emoción me hizo preguntarle. — ¿Te sientes bien?

— Pregúntate eso a ti misma.

Me encogí de hombros, yo sabía que no estaba bien. Estaba jodida, encerrada y desentendida. Nada estaba bien. Entonces comprendí que él tampoco lo estaba con la situación. — No lo estoy.

— Ni yo. — Dijo. — Pero, necesito que confíes en mí ¿Lo haces actualmente?

Sacudí la cabeza y él pareció decepcionado. Toda mi vida he sido sincera, porque cambiar eso ahora.

— Bien, supongo que tienes buenas razones.

Escuché un suspiro lleno de culpabilidad. Él sabía que yo tenía razón. Si hubiese llegado a tiempo, como lo prometió. Jordan jamás me habría traído hasta acá. Aunque probablemente me hubiese atacado en casa por la noche.

— Yo confiaba en ti.

—Vale, sé que te abandoné al principió. Pero ahora pienso protegerte por encima de todo. ¿Me crees?

Su ansiedad se deslizo a través de mí. Asentí inconscientemente. De alguna forma le creía y sentía esta situación un poco más íntima. No obstante aun tenía muchas dudas y antes de confiar completamente, necesitaba aclararlas.

— Primero que todo, sé sincero conmigo. ¿Qué está pasando realmente? — Mi seriedad lo hico templarse.

Mala pregunta. Vi que arrugó la frente y una expresión preocupante lo delató. Algo no andaba bien.

— Oye, sé que es difícil. Pero solo te diré lo necesario. — Estrechó los ojos contra mí y se puso serio. — Como dije, te hicimos unos exámenes que indicarán tu tipo de sangre y características importantes que nos harán comprender un poco más la situación. Por ahora la única explicación existente es que seas la Anfitriona Humana; imagino que el Vampiro te ha explicado lo que significa. — Asentí. — ¡Perfecto! Entonces puedes imaginar que la razón por la cual te encuentras en este sitio es porque cuidamos que ninguna de aquellas criaturas monstruosas te deje cautiva. —Me miró, estudiando mi expresión. — ¡Somos los buenos, Brooke! No tienes porque temernos.

Dudaba incluso en si realmente era humano. Jordan no lo era, aunque podía jurar que había un mundo de diferencia entre aquellos dos. Confiaba en Joseph, sin embargo no me atrevía aun a aceptar su situación. Aunque si lo pensaba un poco, el único Vampiro peligroso actualmente era Jordan, tenía que protegerme de él más que nadie.

— ¿Qué hay de Jordan? ¿Él es un Vampiro, no? — Gruñí.

Asintió. — Desafortunadamente mi jefe ha acudido a los Vampiros, dice que son de confiar para él, aunque no creo lo mismo. Sin embargo debo admitir que su ayuda ha sido de utilidad. Fue Jordan quien descubrió que esas mujeres iban detrás de ti. — Hizo una pausa, como si lo siguiente que diría le costase un riñón. — Si no fuera por él, estarías cautiva ahora.

Me sonroje para mis adentros ¿Acaso esa noticia me tranquilizaba? Me encogí de hombros y vuelvo a preguntar ¿Qué demonios pasa conmigo? Pero no hay quien me responda.

—Por cierto… — Comenzó, otra vez serio, logrando que yo también me enseriara. — ¿Cómo te ha tratado ese animal?

Animal=Jordan.

— Hmn — Balbuceé ¿Qué podía responder a algo como eso? — Supongo que ha hecho su voluntad.

¿Qué significaba eso? Soy una idiota sin frenos y voy a terminar estrellándome contra un muro de piedra si sigo diciendo estupideces como esas. Ya me estaba cansando esta situación ¿Qué demonios había en mi bebida? ¿Un viagra, un retbull ó ambos? Pensaba en Jordan como la única especie a punto de extinguirse que podía satisfacer mi período de celo. Y eso era un poco trágico, teniendo en cuenta el cinismo de su personalidad.

Joseph se acercó, lo que hizo que mi mente parara de procesar basura. — Te has puesto roja. — Me dijo en un susurro, poniendo su mano áspera y gruesa en mi frente.

— No, no…yo solo… mierda. — Balbuceé estúpidamente.

Joseph me hizo frente, caminó hacía mi, arrodillándose frente a mi silla buscando mi rostro con su mirada. Estaba serio— Estás caliente. ¿Tendrás fiebre?

Su preocupación se deslizó a través de mí. Toqué su mano en mi frente y me relaje, cerré los ojos y respondí. — Me siento así desde que desperté.

— ¿Qué sientes? — Murmuró.

Sacudí la cabeza y el movimiento hizo que me mareara. — Solo… me duele un poco la cabeza. — Sus ojos abrieron un túnel a través de mí, resultó aterrador ya que algo dentro de mí se agito.

— ¿Es por él? ¿Te hizo algo?

Arqueé ambas cejas con arrogancia. — No. — O bueno… nada que yo no le haya permitido.

Dios, soy una Puta. En ese momento a solas con Jordan, sentí que usurpaba cada parte de mí y de alguna manera se lo permití. Soy una Idiota, una puta idiota que es peor.

La mirada de Joseph se suavizó y me tocó el hombro derecho con su mano libre.

— No debes permitir que ese tipo te ahogue con su encanto físico. — Gruñó, con un doble estallido de rencor. Lo miré estupefacta y continuó. — Lo digo por tu seguridad mental.

Me sonrojé, era extraño. Debía estar furiosa, pero estaba neutral.

— No se de que hablas. — Me temía que si lo sabía.

Su mirada en mí era como cientos de navajas apuñalándome, creía no poder esquivarlas hasta que lo vi tragar y levantarse, podría jurar que estaba enfadado por alguna razón.

— Supongo que tienes hambre.

Y entonces mi estomago gruñe “Yes, sir” Mi hambre era una fiera arañando y pellizcando bajo la piel de mi estomago. Afortunadamente, Joseph sonrió ante la respuesta clara de mi pequeña tripa. Lo que me hizo sonreír también.

¿Qué demonios hago? ¿No estoy siendo secuestrada por un ejército de chicos raros? ¿Por qué tengo que sonreír cuando debería estar golpeándole las pelotas? Oh, rayos. Comenzaré a rebelarme a partir de mañana, si lo hago ahora, no me darán comida.

Sonrío y actuó obedientemente, casi puedo ser capaz de besarle los pies a este chico con tal de ser alimentada. Veo que abre la puerta y luego esta se cierra tras su partida. Espero no se olvide de su promesa y vuelva con suficiente comida como para alimentar a un zoológico entero, puesto que mi hambres está viva.

***


Cuando Jordan dejó el despacho de Bobby, Eliot fue tras él. Admiraba el oscuro cielo, comparándose a si mismo. Él era como ese cielo, oscuro, misterioso y lleno de secretos. Protegiendo los enigmas de la oscuridad mientras su airado deseo de venganza se hacía cada día más grande y ávido de sangre, pero no de cualquier tipo de sangre, sangre de su enemigo, sangre de su linaje, sangre de Solomon. Su tío.

Eliot se apoyó en una lata con las piernas cruzadas desde las rodillas y dijo. — Por ley de historia… — Interrumpió sus palabras con una pausa. Soltó un suspiro lleno de angustia y continuo. —… un perdón puede ser un error, pero una venganza es siempre una infelicidad.

El cuerpo inmóvil, esperanzado ante la oscuridad de la noche hizo un movimiento hacía atrás y condujo su mente de nuevo a la realidad. No obstante, sus pensamientos y realidad no tenían diferencia alguna; ambos eran igual de desesperantes. Caminó hacía Eliot, sonriendo con aquella sonrisa falsa y cínica suya.

— El sabio no castiga por venganza de lo pasado, si no por remedio de lo venidero.

No había expresión alguna en su rostro, sin embargo en su tono oscuro y su mirada apática, había mucho más terror del que Jason y Freddy podrían crear juntos en una persona.

— Has prometido una vez más venganza contra Solomon, amigo mío. ¿Cuántas vidas crees que tiene?

Había algo más que razón en la voz de Eliot, había preocupación. Cada vez que su compromiso se extendía, su razón disminuía. Temía que después de todo él llegara a perder la cordura como lo hace un Moroii obteniendo nada más que miseria y acides.

— Las suficientes como para poder cumplirles a todos. Él morirá diez veces seguidas y yo seré quien le de fin a su existencia.

— ¿Y por eso os habéis decidido quedarte?

La mirada del Sangre Pura se endureció de odio contra Eliot. Sabía el doble sentido de su significado.

— Solo quiero comprobar que lo dicho por Luke Rosen es la verdad.

— Si, ¿Y no te importa la vida de esa chica?

El hombre le dio la espalda a Eliot. — Eres una infección en el culo, mi hermano. ¿Lo sabías?

Eliot sonrió abiertamente. — ¡Vamos, hombre! Prefieres follarte a esta chica que a una gemela de Morgan ¿A que si?

Por un momento la arrogancia se esfumó de su mirar y un dulce brillo llenó la mirada del hermoso Sangre Pura. — Ella es peor que una infección en el culo, es un embarazo no deseado.

— Consecuencia de una noche completa de pasión ¿No? — Suspiró largo y caminó cerca de Jordan con las manos puestas en la nuca. — Ella es realmente exquisita.

Observó como le lanzaba una mirada llena de enfado.

— Quiero decir… pensé en que te habías vuelto loco al venir a este sitio confiando en Brandon, pero ahora pienso que están sucediendo cosas extrañas en este lugar. — El maravilloso perfil de Eliot estaba inclinado hacía arriba, notando como las nubes negras se movían alrededor de la hermosa luna llena de esa noche. Jordan miró su perfil de reojo, aun incapaz de decir algo que sirviera como escusa para un comentario más. Su arrogancia le impedía continuar una plática.

— ¿Tienes algo que decirme? — Se fue al grano de una vez.

— No realmente.

Brandon apareció. Imposible para él perderse una conversación empezada entre el príncipe de la corona sucia y su lame botas. Su sonrisa descarada y sus brillantes ojos, divididos en dos colores distintos; amarrillo y verde alumbraban de una forma salvaje su mirada, él era un felino encantador.

— Oye, semáforo. ¿No debería estar trabajando? — Reclamó Jordan, enfrentándose al brillo de su mirada felina.

— ¿Aun trabajas para los Buscadores? — Inquirió sorprendido. — Pensé que luego de esta confusión regresaríamos a la ciudad.

— Todo lo contrarío, nos quedaremos. Solo que ya no aceptare sus ordenes ¿De acuerdo?

— Bien, y…

— Hablamos de algo privado. — Murmuró el rubio. — Nada en particular.

— mmhn.

— Suéltalo ¿Quieres? — Pidió Jordan, cruzando los brazos en su pecho con esa mirada apática de siempre.

— Hombre, tú lo pediste. — Se alzó de hombros y se aclaró la garganta. — No se si estoy en lo cierto, pero parece que nuestro muchacho aquí presente tiene las hormonas revueltas. — Su comentario fue dirigido a Brandon, mientras le daba unas palmaditas a Jordan en el hombro. — Parece que Popeye necesita espinaca y esa chica parece de buena marca.

El lugar se quedo en silencio y la expresión consternada de Jordan no dejaba lugar al asombro. — ¿Qué mierda estás diciendo? — Gruño el Vampiro con un amargo ceño fruncido.

— Oh no, no lo hagas Popeye. Estás en territorio extranjero. Acuéstate con otra. — Indicó Brandon un poco frenético.

Jordan tuvo que reír, solo para no perder la compostura. — Si claro. ¿Por qué mejor no cierran la puta boca? O me encargare de que no les quede lengua para decir más estupideces como está. — Dijo encolerizado por los comentarios malintencionados de ambos idiotas.

— Vamos, hermano. ¿Acaso piensas ocultarlo de nosotros? — Eliot posó ambas manos en las caderas.

— Sandeces, ambos están jodidos.

— ¿Quieres hacerlo con esa chica? — Demandó el Casanova, frenando el paso.

Jordan aplastó la mirada hacía el suelo. Odiando la sensación de libertad que sentía dentro de si mismo, sentía que no podía negarlo, pero a la vez no importaría cuantas veces se lo preguntaran, diría lo mismo.

Sonrió. Ahora jugaría él. — Les pregunto a ustedes… ¿No sintieron lo mismo?

— Eh, ahora que lo dices… — Masculló Brandon, recordando el cuello de Brooke a unos pocos centímetros de su boca. — Esa hembra es impresionante.

— ¡Santa mierda, Brandon!! No te involucres, es la chica de Jordan. — Bromeó Eliot.

— Si lo dices de esa forma… no me importaría hacerla mía. — De inmediato el rojo apareció en sus ojos, acompañando el deseo y la pasión de imaginarse que algo así pudiera llegar a pasar.

— Oh, infiernos. El tipo si que está interesado. — Expresó el Casanova. — Mira, creo que debes hacértela en este momento, oh, mmm, podría cubrirte con Bobby mientras lo haces, después de todo está sola en la habitación, ¿No? … así que… ¡Adelante, hombre, hazlo! — Como una porrista, Brandon trataba de motivar a Jordan.

Eliot frunció el ceño. — ¿Por qué carajos le dices eso?

— Hombre, ¿No viste el deseo vivo en la mirada de este sujeto? No dudaría que haya tenido una erección.

Jordan hizo una profunda respiración.

— Malditos enfermos.

La oscuridad se hacía más profunda mientras el Munder y el Hanson seguían en sus asuntos. El tema en discusión fue un tanto incomodo, así como también agradable. No podía negarlo, él la quería. Y comenzaba a pensar que tenerla en su cama por una noche era suficiente para que aquel sentimiento tormentoso desapareciera.

Siguió caminando, la construcción de la casa grande se cambiaba de blanco a gris en la noche. Todas las ventanas estaban cerradas y a oscuras. Llamó su atención una, solo una permanecía encendida. La habitación de la chica.

¿Qué hacía despierta a estas horas de la noche? O mejor dicho, ¿Con quien se mantenía despierta?

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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Julie el Vie 31 Mayo 2013 - 4:39

Muchos cambios???


Bien si vous me voulez, bien si n'est pas. Mais ne m'a jamais demander de ne pas rester à l'écart si vous êtes celui qui est absent.

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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Vie 31 Mayo 2013 - 4:48

[i]
Capitulo 14
Parte 1
[i]Escrito por Kenia Aguilar.
Cuando salí de ese pequeño infierno al cual llamaban habitación creí que me daría un respiro. No fue así. Pues Joseph tomó mi mano y me invitó a cenar en la misma mesa de aquel viejo barbón. Cuyo rifle mantenía cargado en su mano izquierda. Pensé en que él tenía una manera muy amenazadora de esperar la comida.

En un momento me miró y yo a él. Noté que había un extraño sentimiento en su mirada. La compasión era lo más cercano que sentí y lo odié. Odiaba su mirada en mí. Me decía cuan conmovido estaba con mi situación.

… Aunque yo también me compadecía.

¡Diablos! Era injusto. ¿Por qué tenía yo que pasar por esto y no Pamela Anderson?

¡Es obvio, Brooke!! Tú eres una puta virgen. Y ella es una puta de verdad, graduada con honores

Y esa era la única verdad. Salvo que nadie a excepción de mí lo sabía.

La pregunta del millón de Euros era… ¿Me serviría realmente esto? … No lo creo.

¡Que pena, Brooke! Vas a morir en este lugar y no hay nada que puedas hacer para evitar que pase.

¡Genial! Mi vida es un cuento de hadas, salvo por los príncipes y las hadas madrinas.

Oh Dios, como quisiera un Hada Madrina.

Tal vez una lámpara mágica…

¡Había una en el comedor!

Tal vez debería robármela.

¡Dios! Me estoy volviendo loca.

Y este era el combate entre la voz oculta en mi mente y yo.

Vete a la mierda.

Tenía ganas de ver a mis hermanos. A ambos. También a Korina, mi amiga. Estoy segura que ella podría encontrar un modo de hacerme olvidar que conocí a algunos de estos sujetos. No obstante, solo podía enfrentar las cosas mientras estaban sucediendo.

Algo primordial era la comida. Después, cualquier otra cosa.

Bobby sonrió al verme sentada frente a él. Parecía satisfecho. Suspiró y dejó el rifle a uno de sus lados. Yo lo miré expectante, como quien espera un terrible suceso. El cual no dudaría viniendo de este sujeto. Era un demonio con Barba y un montón de años encima. Que por cierto, no le sentaban nada mal.

La sonrisa se esfumó de forma inadvertida, muy rápidamente. Seguí viéndolo; está vez, con un revelador ceño fruncido.

Bajo ese pequeño pero significativo intercambio de miradas. Joseph colocó en mi lugar un plato de deliciosa comida caliente. Mi tripa gruño en respuesta al olor. Sin embargo mi vista seguía hacía el anciano y por ello note su enfado al ver que Joseph solo se sentó a mí lado, sin tomar la iniciativa de servir otro plato para él.

Me reí para mis adentros.

Su cara de viejo serio era graciosa.

—Nah, ni te molestes. No tengo hambre. — Le oí gruñir al anciano.

— Eso parece. — Dijo Joseph. Quien no pudo esconder su sonrisa burlona. Metió en su boca un gran bocado solo para disimular la gracia que le causaba su travesura.

Él es tan salvaje en sus acciones que a veces resultaba encantador.

Miré la comida en mi plato por un largo minuto. El olor de la carne hizo que me doliera la tripa. Moría de ganas por meter toda esa deliciosa comida en mi boca de un bocado. Pero los pensamientos de droga, veneno ó viagra me torturaron.

— ¿No tienes hambre? — Me preguntó el rubio que estaba sentado a mi lado.

Asentí, encogiéndome de hombros. No podía mentir sobre esto. Mi estomago rebelde me delataría.

Lo vi sonreír.

Debo admitir que su sonrisa me atrapa.

Él es guapo después de todo ¿No?


— ¿Quieres que lo haga por ti? — Preguntó.

Abrí mi boca para hablar, pero él no dio paso a mis palabras cuando introdujo en mi boca una gran cucharada de arroz que golpeó mis dientes al tacto. No pude quitar de mi rostro la expresión de asombro.

mmm. ¡Delicioso!

Mastiqué.

El sabor de la comida era lo más celestial que podía haber luego del transcurrir de estos tres días. Abrió más mi apetito.

— ¿Por qué lo hiciste? — Gruñí con mi boca llena de comida.

Oh, por favor, por favor. ¡Hazlo de nuevo!

Realmente rogué que lo hiciera.

Se rió, él era una cosa encantadora.

— ¡Lo siento, cariño! — Fue lo que dijo, sin dejar de mirarme.

Sus ojos en mí hacían un túnel a través de este cuerpo mío. Traidor como el mismísimo diablo, formando cada pleito cuando mi mente trataba de mantenerse fría. Orientándome a sensaciones diabólicamente malas. En lo que a mí respecta.

Mi mirada hacía él se ablandó y los recuerdos fluyeron.

Él era mágico si tenía ese efecto en mí.

— ¡Par de tortolos! — Exclamó Bobby con un gruñido.

¡Dios santo! Me olvidé de su presencia por completo.

En sus rasgos vivía el color del fastidio.

Mientras detallaba sus facciones pude reaccionar ante sus simples pero significativas dos palabras. Pero él no tenía motivos para pensar así, puesto que Joseph y yo no estábamos en un plan romántico.

Bajé la mirada hacía el plato de comida aun caliente. Avergonzada. Apenada. Tonta.

Soy una tonta…

— Viejo… — Peleó Joseph, dejando su comida. — Si estás de mal humor te recomendaría que vallas y golpees tu cabeza contra la pared muchas veces. Te aliviara. Solo no moleste a Brooke, ¿De acuerdo?

No puedo saber si me alegré o me sorprendí por sus palabras.

— Si, si claro. No eres el primero deseando probar esa boca virgen. Verdad.

¡SANTA MIERDA DEL INFIERNO SAGRADO!!

¿Él dijo lo que creo que dijo?

¿Cómo demonios sabía este tipo que mi boca era jodidamente virgen?

¿¡Tiene un consultor en el infierno ó que demonios…!?


Mi garganta se calentó con la furia y me sobresalté. No vi la expresión de Joseph pero algo me decía que estaba fulminando a ese viejo con su mirada.

— ¡Hey barbón!! — Gruñí. No pude evitar que casi fuese un grito. — ¿Cómo sabes eso?

¡Demonios, Brooke! Eres una maldita retrasada mental. ¡Tienes que negar eso inmediatamente!! ¡Anda, hazlo! Niégalo.[/i]

No lo negué.

Mierda

La expresión del anciano nunca cambió. Ni siquiera cuando le grité.

— Oye, linda. — Comenzó Bobby. — Eres una chica muy hermosa. — Su voz despreocupada me torturaba diciéndome que no había forma de que yo pudiera ganarle una pelea. Él era tres mil años más viejo para eso. — Es normal que los Vampiros se sientan atraídos por ti. Saben la pureza que guardas dentro y la desean. Que Joseph también lo haga es otro cuento. — Hizo una pausa congelándome de la impresión. — Pero no es mal de morir, querida.

Me congelé ante sus palabras.

Mis ojos estaban abiertos de par en par, mirando a Bobby sin ninguna malicia.

Me levanté.

— ¡Esto es suficiente! — Dije. — Me largo.

Caminé atrás, oí a Joseph hablarme. No lo escuché. Pero si me preguntas, podría decir que dijo algo como.

No puedes escapar, es imposible.

Mis piernas temblaron ante la idea de estar refugiada en uno de esos lugares malditos, en donde estaría atrapada como una pendeja. Esperando que alguién acabe conmigo.

— Viejo, te has ganado el infierno. — Está vez lo escuché, a Joseph. Pude oír que enojado.

Para mi mala suerte tuve que encontrarme con esos sujetos otra vez. Uno de ellos, Jordan. A los otros los conocí en aquel espeluznante laboratorio. No pude detener el rápido golpeteo de mi corazón estallando en mi pecho cuando mi cuerpo dedujo que él estaba aquí.

Cuerpo traidor.

Y la idea de que ellos hubieran escuchado a Bobby y a mí discutiendo por mi “pureza” me removió todo el estomago, llenándome de vergüenza. Caminé para abrir paso a mi escape, pero como muy instintivamente lo esperaba. Jordan cogió mi brazo con firmeza, impidiéndome escapar.

Su toqué causó sensaciones extrañas en mi pobre estomago…

¿Mariposas?

¡Jódete, Brooke!

— Termina tu comida, por favor. — Murmuró y estoy segura de que solo yo lo escuché.

Mi silencio fue la respuesta.

— Déjala. — Dijo Joseph en un tono neutro.

Sin embargo… yo lo apoyé.

— Ya lo oíste.

Sacudí el brazo, sintiendo como se aflojaba su agarre.

Corrí a la habitación. Ellos no me importaban cuando entré de nuevo en ella.

Está casa se dividía completamente en pequeños infiernos. Y en cada uno de los espacios había un torturador diferente, esperándome. El de la habitación era Jordan, mi deseado torturador.

¡Mío!

Lloré.

Comencé a pensar en todo esto como algo diabólicamente malo. No podía superar nada de esto. No quería creer y al mismo tiempo creía que estaba creyéndolo todo e iba a volverme loca.

¿Quién hubiera pensado que mi pasado era color excremento?

¡Luke! Ven aquí y explícame esto. ¡Por favor!

Siento que no puedo seguir. Quiero escapar y volver a mi antigua vida, a la ciudad.

Olvidar. Escapar. Olvidar ¡Drogas! Alcohol-Sexo.

Me reí.

Si logro escapar de aquí. Lo primero que haré será decirle adiós a la letra V.

Sayonara virginidad.

El llanto me consumió de nuevo. Deslicé mi cuerpo por la puerta cerrada detrás de mí, hasta que mi adorable culito tocó el frío suelo.

Miré frente a mí. Había un hombre.

Él me molestaba, me quería, me miraba. Sonreía y me extendía su mano.

Lloré más.

¡Vete! [/i]

Su pelo negro azabache y su cara encantadora era demasiado para mí. No es Jordan. Es un fantasma. Ahora soy vidente y veo gente muerta. Ciertamente yo seré la primera. Me reí. Él me miraba. Y el escalofrió de muerte que causaba en mí era aterrador. Le temía.

¡Quería escapar!

Cerré mis ojos y lloré.
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Vie 31 Mayo 2013 - 4:49

imagino que te fijaste si leiste el primer parrafo del capitulo 13, es ahora brooke quien relata, y otras veces serà el autor, no son cambios grandes solo queria dar una mejor version de lo que siente la chicas, espero les guste


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Vie 31 Mayo 2013 - 4:52

Capitulo 14
Parte2

Escrito por: Kenia Aguilar
Un silencio incomodo se plantó en medio de los Vampiros y los Buscadores cuando Brooke huyó de allí.

Bobby permanecía quieto, despejado, mientras otro par de ojos se enfocaban en él.

Eran los de Jordan.

— Ahora entiendo porque no quieres que esté a su lado. — Dijo Jordan; frío bajo su tono sardónico. Guardando en su interior una no muy agradable sensación que esperaba no alterara su compostura. No podían ser celos, era un sentimiento que no conocía. Tal vez se sentía amenazado, pero sabía que muchos hombres humanos también habían puesto sus ojos en Brooke y no le había importado. Sin embargo que Joseph esté interesado en ella era una verdadera infección.

Porque no quiso dejar nada en su lengua, añadió. — Ella te interesa.

Los presentes, Eliot y Brandon supieron con certeza que su jefe se estaba dirigiendo a uno de los Buscadores ¿Y quien más que a Joseph? Hablaron en susurros comentado la situación. Sabían que las cosas iban en mal camino si aquellos dos llegaban a encontrar un camino a lo personal.

— ¿Hablas conmigo?

Joseph tuvo que fingir. Odiaba ya la idea de tener que patearle el culo a Bobby por hablar más de la cuenta, pero que Jordan usara su cinismo en ese momento en el cual la furia lo poseía era mucho peor.

— Eso creo. — Dijo serenamente Jordan, aunque por dentro se estaba muriendo.

— ¿Qué si me interesa? ¡Por supuesto! Es mi deber protegerla también. — Jo se inclinó en su silla, abriendo un camino con su mirada al cuerpo erguido de Jordan. Él estaba serio.

— ¿Y la proteges de mí? — Preguntó Jordan, teniendo que reírse para mantener la calma. No le agradaba para nada aquel tipo rubio, lo detestaba.

Pero detestaba más sus acciones contra él.

— La protejo de los Vampiros. — Corrigió.

El Sangre Pura apretó los puños.

MacC y Lewis tomaron asiento en la mesa con los Buscadores. Mientras que Jordan se quedó de pie. Recordando aun el apoyo propinado por la chica hacía Joseph.

¿Realmente… le gustaba él?

— En mi opinión creo que no deberíamos dejarla sola. — comunicó Eliot. Cruzando los brazos por encima de la mesa. — La chica es bastante ansiosa e impulsiva, puede intentar cualquier locura. Además que se ha ido herida y enfadada.

— El hombre tiene razón. — Le apoyó Brandon.

Bobby resoplo.

— Supongo que tendré que disculparme. — Un sonrojo cubrió sus mejillas mientras hablaba.

— Te mataré si no lo haces. — Atribuyó el joven Buscador.

¡Mierda! … a él si que le gustaba.

Jordan lo sabía. Le gustaba como su amante y de verdad que no le hacía gracia esa noticia. Tenía que hacer algo pronto… ¿Pero que demonios podía hacer? ¿Y porque iba a hacer algo? Si con un par de caricias y palabras intimidantes Brooke estaría convencida de ir a su cama. Y eso era lo único que buscaba. Nada más.

Su mirada no se apartaba de Joseph y este irrecusablemente lo notó. Ambos notaron lo que había detrás de cada semblante. ¡Lo comprendían claramente! Sus enfrentamientos no se debía a la situación Humano-Vampiro, iba mucho más allá, iba por los caminos de una pureza.

Ambos amaban la pureza que Brooke guardaba en su interior, ambos comprendían el sentimiento de protección hacía ella, ambos habían dejado los pleitos a un lado solo para vencer a Solomon. Pero la dulce inocencia de una chica enigmática, poderosa y peligrosamente atractiva los había conducido a ambos a un voltaje de odio más letal, tenían que cuidarse las espaldas, ambos estaban viéndose distinto.

Hay un enfrentamiento personal. Jordan no veía al cazador, veía a un apestoso charlatán. Joseph no veía al Vampiro Pura Sangre, veía a un farsante del infierno. Eran distintos…

Hombre-Vampiro.

Cazador-Presa.

Venganza-Protección.


Atracción… y una sola chica lo causaba en ambos. Lo cual era peligroso.

La estadía de Brooke se estaba convirtiendo en un problema de mayor longitud y la firmeza de ambos varones era verdadera.


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Julie el Vie 31 Mayo 2013 - 4:54

Pues creo que lo hace más personal... OO


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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Vie 31 Mayo 2013 - 4:54

lamento no tener nada mas, pero les prometo que apenas tenga mi lapto comenzare con el 15. Aun hay que ver quien es el tipo que anda en la habitacion de brooke xd.
Por cierto chicas! cuentenme, les gusta? hasta ahora veo que jordan y joseph van a la par, sigan contandome sus opiniones ...


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Kenia Aguilar el Vie 31 Mayo 2013 - 4:56

oh oh, parece que no te ha gustado la idea! seguire escribiendo como antes, solo que habran capitulos en los cuales el personaje femenino protagonico describe todo a su alrededor xd


Brooke pisó el acelerador y el coche se apresuro a transitar. Pudo ver que él se había echado hacía atrás de un salto. Ella frenó.
     No pudo evitar reírse del chico, quien la miraba desconcertado. Bajó el vidrió y lo miró, estaba empapado, podía ver como el agua corría por la mitad de su frente y el cabello oscuro se le pegaba a la piel de la cara.
     Demasiado sexy. Pensó ella.
     — ¿Necesitas un aventón? — Le preguntó. Escondiendo la mitad del rostro con el vidrio de la ventana; su voz fue serena.
     — Es lo que eh tratado de decirte. — Expuso, cruzando los brazos en su pecho.. — ¿Ibas a matarme ó querías comprobar que no era Clark Kent?
     Ella esbozó una risa, con sonido agradable. — Quizás no eres Clark Kent, pero tienes buenos reflejos. — Sus ojos lo veían con picardía— Sube al coche, Smarville. — Ella se estiró para abrir la portezuela del pa
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por lorebrismon el Vie 31 Mayo 2013 - 6:37

Gracias x el capiiii y si quiero mas
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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

Mensaje por Julie el Vie 31 Mayo 2013 - 6:42

sí me gusta la idea de que brooke sea quien describa los capítulos...esta cool guiñar


Bien si vous me voulez, bien si n'est pas. Mais ne m'a jamais demander de ne pas rester à l'écart si vous êtes celui qui est absent.

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Julie


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Re: LA ROSA DEL VAMPIRO

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